El retorno a la cinematografía china de John Woo viene marcado por un arrebato de épica incontenible, espectacular, fragoroso e inevitablemente agotador en su esplendor. Con todo, el resultado es satisfactorio.
Año 208 antes de Cristo. Cao Cao (Zhang Fengyi), Primer Ministro del Emperador, se sirve de sus malas artes para provocar un enfrentamiento bélico entre los Tres Reinos, a fin de derrotar a sus enemigos y gobernar en una China unificada. La batalla final, la más famosa de la historia del gigante asiático, tuvo lugar en el “Acantilado rojo”. Casi dos décadas después, John Woo regresa a su país de origen para hacerse cargo de la producción más costosa de su cinematografía, con un presupuesto superior a los ochenta millones de dólares. El resultado, ambicioso en su búsqueda de una taquilla universal más allá del mercado oriental, es tan espectacular y extenuante como cabría esperar.

El director ha basado su visión de aquellos lejanos acontecimientos en una mezcla de ficción y realidad, uniendo crónicas de la época y la novela del siglo XIII “El romance de los Tres Reinos”, escrita por Luo Guanzhong. Concebida y remontada para Occidente como una súper producción más dinámica y palomitera ─en Oriente se estrenó en dos partes, con un metraje total superior a las cuatro horas─, el cuidado puesto a la hora de narrar y disponer los acontecimientos deriva en una muestra de épica mayúscula inagotable, que enaltece valores propios de los grandes títulos de época con los que “Acantilado rojo” está naturalmente hermanado. La visión bélica clásica oriental en la que honor, valor, amor y amistad adquieren relevancias profundísimas lleva al espectador a un estado de exaltación casi permanente, con un ritmo mantenido que baila desde el ruidoso fragor del campo de batalla a la delicada sutileza de la celebración de la ceremonia del té.

Inevitablemente confusa y errática en determinados momentos debido a la aturullada disposición desde la sala de montaje ─reducir casi en la mitad el montante original es tarea ciclópea─, la cinta se despliega ante el palco como una constante lección de estrategia militar, entretenida y amena, vibrante y fastuosa. Pero una permanente sensación de mágica irrealidad todo lo empaña, idealizando excesivamente, en su perpetuo belicismo, las ansias reconstructivas de un film que, en parte, ha de quedar como una recreación de los acontecimientos sobre los que se asienta una parte fundamental de la historia china. Con todo, como gigantesco armatoste enfocado al esparcimiento masivo, la propuesta sobrevive al examen al que pueden someterle todo tipo de pupilas, por agotadas que resulten al finalizar la proyección.
En las imágenes: Fotogramas de “Acantilado rojo” © 2008 China Film Group Corporation, Avex Entertainment, Chengtian Entertainment, CMC Entertainment, Showbox Entertainment y Lion Rock Productions. Distribuida en España por TriPictures. Todos los derechos reservados.
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me temo que la version completa de momento solo se puede conseguir a traves de redes P2P, ademas hay que añadirle los subtitulos…Eso si, merece la pena.
He visto la version comercial de la pelicula y teniendo en cuenta las personas que estabamos en la sala, no entiendo porqué no se proyecta la version completa, pues de todas maneras, esta pelicula solo le interesa a las personas que somos incondicionales del cine epico que se hace en China, la maldicion de la flor dorada, Hero,etc…
¿que opciones hay para ver la version larga sin recortes? En cines solo ponen la corta (2,5h). Creo que esta es una pelicula de esas pòr las que merece la pena pagar butaca.
Lo que yo me pregunto es sino deberiamos dejar de ir a verla, pues viendola, le hacemos un flaco favor al director y al resto de artistas y tecnicos que intervinieron en el film.
saludos
Es obvio que el montaje de una película de estas características, que parte de un metraje de casi 5 horas que se queda reducido -obscenamente- a un filme de la mitad es dificilísimo, por no decir casi imposible. Sin embargo, la industria ‘obliga’ si se desea distribuir a un mercado occidental que se pretende acomodaticio y palomitero (¿seremos, en realidad, tan idiotas y simplones, los occidentales, como pretenden las productoras y distribuidoras?).
Sin embargo, pretender reducir los comentarios de esta película a un tópico producto ‘épico de maneras asiáticas’ también me incomoda, la verdad.
La versión internacional de Acantilado Rojo -considerablemente mermada- tiene virtudes propias, incluso con respecto a las ‘conocidas’ producciones de Zhang Yimou, u otras de corte más esteticista o mitológico, usuales en Hong Kong y China.
En algunos aspectos -no todos, por supuesto- se acerca al cine épico de Akira Kurosawa, con ingredientes del ‘Hero’ (Zhang Yimou) y algo de otras cintas occidentales de gran envergadura, como ‘Troya’, con la guinda del toque Woo, desde luego (a unos gusta, a otros no)…Pero en pocas he podido ver aquello que ‘de bello y grandioso’ tiene la Guerra, como en esta cinta.
Porque ¿qué me ofrece este filme con respecto a los demás? Pues muy simple: A pesar de los ‘recortes’, que condicionan la profundidad de los personajes, el sentido del drama y el equilibrio de los momentos de ‘calma’ con los del conflicto armado -aquí muy a favor de lo último, para mayor gloria del espectáculo-, ya se dislumbra algo de esa articulación estratégica, que va más allá de los movimientos de los ejércitos, para refugiarse en el de la Inteligencia: factores como la doctrina (como armonía de estado), el tiempo (el clima, el mejor momento, el Ying y el Yang, el día y la noche..), el Terreno, el Mando y la Disciplina. En resumen, El Arte de la Guerra de Sun Tzu.., que aquí cobra protagonismo como en ningún filme que lo haya precedido. Filosofía, poesía y guerra hacen alusión a la realidad (al menos de la asiática). La mitología es otra cosa..
Tal vez, y esto sí que ya resulta obvio, la BSO hubiera podido ser mejor, para realzar el hilo conductor del filme.
La crítica de José, sin pretenderla poco acertada, me ha parecido, en mi opinión, demasiado obvia, muy corta y sin detalles particulares que la acerquen a este filme en concreto, ni que éstos nos sirvan a los lectores para valorarla como merece; que merece más, sea cual sea su puntuación…
Algo más de Honor y Valor para los comentarios, también, por favor. Diríase que a la manera oriental…
Saludos.
Yo solo he visto la versión de 4 horas y es magnífica a todos los niveles, exceptuando quizás el final peliculero. Pero imagino que el amontonamiento de escenas en la versión reducida debe ser totalmente excesivo.
Coincido contigo, Le Loup, estamos hablando de dos películas de casi dos horas y media cada una. No he podido ver “Acantilado rojo”, pero en la crítica de José ya se nota que algunos de los posibles fallos de la cinta se deben a los cortes que han hecho en el montaje. Una pena… Esperemos que en DVD lacen los dos largometrajes.
He podido ver la versión completa, y aunque tengo ganas de verla en la gran pantalla, resumir una película de más de 4 horas en 2 horas es escandaloso y lamentable.
Imagino que se piensa que es solo “una peli de chinos”, que no resultaría en taquilla estrenar el metraje completo. Una lástima, John Woo vuelve a ser víctima de la tijera en occidente. A ver si se queda en China, total, para lo que ha hecho en USA.

























































