“Air doll” tiene un planteamiento brillante y atesora instantes de gran belleza, pero su narración se estanca en su segundo tercio, con una capacidad metafórica que entra en un ciclo redundante y un exceso de ambición alegórica.
Ya la historia de Pinocho nos mostró lo complicado que podía ser para un objeto inanimado y antropomórfico ansiar convertirse en un ser humano. Y hay que reconocer que aplicar la misma perspectiva a una muñeca hinchable, algo creado para la mera satisfacción de los más básicos instintos masculinos, tiene su aquel. Claro que, en realidad, estaríamos hablando de algo que oculta carencias más profundas. Pero si en la reciente “Lars y una chica de verdad” (Craig Gillespie, 2007) la muñeca no abandonaba en ningún instante su estado inanimado, descansando su “humanización” en la mirada subjetiva de los personajes de la cinta, Hirokazu Kore-eda, uno de los realizadores dotados de más sensibilidad en la actualidad, opta por la vía de la fábula: como en los cuentos clásicos, un buen día y por una especie de hechizo, una muñeca hinchable toma conciencia de sí misma y comienza una doble vida: por el día, trabaja en un videoclub y aprende a comportarse como una humana; por las noches, vuelve a ser el pasivo juguete con el que su dueño disimula el dolor de una pérdida.

El planteamiento es brillante y atesora instantes de tanta belleza como el del poema, un alto en el camino que recuerda, salvando las distancias, al rayo luminoso que era el recitado de “¡Olvídate de mí!” (Michel Gondry, 2004). La protagonista, Bae Du-na, ofrece una prodigiosa interpretación que hace perfectamente creíble un personaje tan imposible como el suyo: terriblemente ingenua, extremadamente curiosa, portadora de unos ojos inmensos que quieren aprehenderlo todo, creerá por momentos abandonar su condición de mero plástico, pero siempre habrá algo que le recuerde su origen, y su ansia de abandonar la soledad chirriará en un mundo en el que sus habitantes hace tiempo que se entregaron resignadamente a ella. Una lucha que tiene su momento culminante en la secuencia de la caída, que incluye además una de las propuestas de mayor y bella carga erótica, uno más de los hallazgos de una cinta que los acumula, sobre todo, en su primera mitad.

Lástima que, más o menos a partir del segundo tercio, la narración parezca estancarse, y que la capacidad metafórica entre un ciclo redundante que amenaza con anular los hallazgos que habíamos disfrutado hasta entonces. Como si no supiera muy bien por dónde continuar la historia una vez planteada, el exceso de ambición alegórica termina por restar potencia a una escena que, sobre el papel, quizá prometía (aunque, inevitablemente, nos recuerde a otras parecidas de cintas de géneros diversos): la visita al creador.

Afortunadamente, hay un triste destello, de una hermosura terrible, que logra remontar el vuelo en la parte final, preparándonos para un final desolador en el que, desgraciadamente, la sombra de la cursilería acaba asomando (¡esos dientes de león!). Sin embargo, sería injusto negar la calidad de una propuesta que no duda en arriesgar, que construye milimétricamente cada secuencia (es una delicia ver a la muñeca deambular por las calles entre caminantes entregados a sus quehaceres, hasta el punto de que lugares como la esquina del videoclub o el pequeño y estropeado parque terminan siendo absolutamente familiares para nosotros) y que, si roza el fracaso, lo hace por intentar ir más allá, por abarcar demasiado. Puestos a no lograr el pleno, mejor que sea por exceso de sinceridad que por querer dar gato por liebre. En todo caso, lo que Hirokazu Kore-eda vuelve a confirmar es que cada una de sus propuestas merece toda nuestra atención. Y hay que felicitarse de que este último estreno haya tenido tanta promoción, aunque sea por el hueco que el Mundial de Fútbol ha hecho en nuestra cartelera, retrasando los estrenos potentes del verano. Aprovéchense.
- Ficha completa de “Air doll”
- Fotos de “Air doll”
- Tráiler de “Air doll”
- Clips de “Air doll”
- Crítica (6/10): Manos frías, corazón caliente, por J. Arce
- Previa: La muñeca hinchable de Hirokazu Kore-eda, por J. Revert
- Reportaje: El cine de Hirokazu Kore-eda, por J. Revert
En las imágenes: Escenas de “Air doll” – Copyright © 2009 TV Man Union, Engine Film, Bandai Visual, Eisei Gejiko y Asmik Ace Entertainment. Distribuida en España por Golem. Todos los derechos reservados.
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Película japonesa que nos cuenta la historia de una muñeca hinchable que adquiere la vida de forma mágica. A primera vista este argumento es bastante irreal, pero en el transcurrir del film veremos que no es tan irreal como parece, al menos en su fondo.
La película esta emparentada con el animé – esta basada en un cómic – y me recuerda en su filosofía a “The ghost in the shell”, pero también tiene que ver con “Blade Runner”, aunque en este caso no estamos ante una película cuya coartada sea la ciencia ficción. Desde el punto de vista de la historia hay que decir que, aunque pueda parecerlo, no es absolutamente original, pues ademas de las ya mencionadas “The ghost…” y “Blade Runner” también podríamos ligarla con el teatro de marionetas y ciertamente, con Pinocho y también con “Metrópolis”, la verdad es que la literatura y el cine esta plagada de seres inanimados que cobran vida.
Lo primero que hay que decir es que a la película le cuesta horrores arrancar, tanto que hay momentos en los que uno piensa que se encuentra ante un film tan vacío como la misma muñeca hinchable. Sin embargo, a media película, la cinta se anima y empieza a desarrollarse por cauces mas interesantes, hablándonos, a través del paralelismo con muñeca, de los seres humanos, su soledad, su búsqueda de un creador, de un compañero, de una explicación para su existencia… Toda esta parte de la película esta muy bien, pero en mi opinión, creo que el realizador no supo como acabarla, ya que el final es bastante tétrico y también vago.
No se donde leí u oí que la película introducía muchos personajes dejándolos en el aire, creo que esas opiniones son infundadas, no creo que quede ningún personaje colgado, todos esos personajes sirven para establecer los paralelismos entre la muñeca y los humanos. Aunque si creo que se debieron cortar escenas en la relación de la muñeca con el anciano, donde se advierte un salto demasiado largo en el guion.
También he oído que se trata de una película naif, y aunque su protagonista por fuerza lo es, la película tiene varios puntos de mala leche, incluido el desenlace.
La protagonista, Du-Na Bae, interpreta impecablemente a la muñequita linda y recorre el film con aire de Alicia en el país de las maravillas.
Musicalmente la película es bastante deprimente y se hubiese podido mejorar.
En resumen, una película visionable, pero que tampoco es memorable y definitivamente demasiado larga.
saludos

























































