“Alvin y las ardillas 3″ no aporta ni resta nada más allá de lo visto en las dos anteriores entregas. Una película tan inofensiva como insulsa, a cuyos encantos el público infantil difícilmente podrá resistirse.
Difícilmente Dave Seville —pseudónimo discográfico de Ross Bagdasarian, padre, y nombre que comparte el personaje de Jason Lee, protagonista humano en una saga roedora— podía imaginar a finales de los años 50 que, su ocurrencia de alterar la velocidad de una grabación de magnetófono y asociar el sonido a las voces de unas ardillas animadas, iba a tener un recorrido tan longevo en la siempre mutante cultura estadounidense. Más de 50 años después, sus criaturas con voz de helio no sólo mantienen vigente su éxito entre el público infantil, sino que éste sigue creciendo a golpe de hits para un palco a veces tan maleable como la propia cultura pop. Digámoslo así: el mercado y las tendencias pueden transformarse hasta lo irreconocible, pero la marca creada por Bagdasarian/Seville sobrevive y crece a costa de reducir a su básico pero eficaz concepto los triunfos musicales de cada época.

“Alvin y las ardillas 3″ (ver tráiler y escenas) es, como sus dos predecesoras, ese capricho navideño con el que cualquier padre lo tendrá realmente difícil para privar a su retoño: ni es un producto especialmente empeñado en sermonear valores ni guarda segundas lecturas más allá de la pasajera tontería que supone, pero rezuma encanto sin inteligencia, un carisma no adulto que reposa en lo entrañable de sus diminutos protagonistas —la expresividad de Theodore es un arma emocional incluso más efectiva que la mirada del Gato con Botas— y al que le trae al pairo la rancia corrección política con la que éstos se definen y se relacionan —el guapo y divertido, el empollón y el gordito, cada ardilla con su pareja—. Tan inofensiva como insulsa, esta tercera entrega sólo demuestra que nada ha significado la llegada de Mike Mitchell a la saga, más allá de la rotación en los créditos y algún apunte poco desarrollado sobre el intercambio de responsabilidades en los personajes, como camino hacia la madurez que ya recorría la mediocre “Shrek, felices para siempre” (Mitchell, 2010).

Aún así, el obligado acompañante adulto no está del todo condenado al ostracismo. Ver a un David Cross que ya ni se toma en serio su papel de villano e improvisa chistes malos sobre la industria discográfica, es una más que válida vía de escape. Pero el pasatiempo interesante aquí es el de reinterpretar los elementos de la —escasa— trama como afortunados paralelismos con la serie “Perdidos” (2004-2010): el naufragio en una isla, la presencia sospechada de un monstruo de la jungla, el encuentro con una misteriosa mujer francesa o el cataclismo que pone fin a la historia son pistas que ayudan a fantasear con una versión chipmunk de la serie de J.J. Abrams, siempre dejando al margen los interludios musicales de temática superviviente, con Rihanna y Destiny’s Child a la cabeza.
Calificación: 4/10
- Ficha completa de “Alvin y las ardillas 3″
- Carteles de “Alvin y las ardillas 3″
- Tráiler 1 de “Alvin y las ardillas 3″
- Tráiler 2 de “Alvin y las ardillas 3″
- Escenas de “Alvin y las ardillas 3″
- Cómo se hizo “Alvin y las ardillas 3″
- Reportaje: Naufragio roedor, por Jordi Revert
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
Imágenes de “Alvin y las ardillas 3″, película distribuida en España por Hispano Foxfilm © 2011 Bagdasarian Productions, Fox 2000 Pictures, Regency Enterprises y TCF Vancouver Productions. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
Alvin y las ardillasson lo masimos los quiero mucho como lo haran para que canten alvi y la rositaaa me encanta como actua.
























































