“Amor”: La última caricia
“Amor” no busca el acento en la tragedia ni las conclusiones cómodas, sino reflexionar sobre la resistencia del cariño y la entrega humana en medio de la devastación. Sobrecogedores Emmanuelle Riva y Jean-Louis Trintignant.
El cine de Michael Haneke obliga a mirar donde nadie quiere mirar. Incluso, como en “Funny games – Juegos divertidos” (1997), cuando no muestra aquello que violenta la mirada, pero sí la hace enfrentarse a sus miedos. Pese al sarcasmo brutal que pueda inferirse de los títulos de algunas de sus obras, no existe en ellas tanto la voluntad de la provocación, sino la intención pura de incomodar a un espectador acostumbrado a un cine inocuo, evasivo. Hay en sus imágenes, asimismo, un empeño en rastrear el origen de algunos de los sentimientos fundamentales que configuran el mapa humano: el odio que devendrá en la catástrofe colectiva, en “La cinta blanca” (2009), la impotencia y el remordimiento en la base del desequilibrio social, en “Caché (Escondido)” (2005), la inasible naturaleza del amor incondicional, en “Amor” (ver tráiler y escenas).
En el último trabajo del austriaco, la palabra titular no es mencionada, decisión que marca una declaración de intenciones en la que la idea no es mostrar las manifestaciones ya consabidas del amor, sino aquellas otras que resisten incluso en la devastación. No es casual que Haneke renuncie a enseñar los dos hechos claves que marcan el rumbo de la tragedia y la degradación: su película no busca el acento en el drama ni las conclusiones cómodas, sino reflexionar sobre la resistencia del cariño y la entrega humana al proceso de deterioro físico, psicológico y emocional del ser querido. En esa cruzada llena de sacrificio y humillación, la reacción ajena al microcosmos —el personaje de Isabelle Huppert— es una intrusa que no entiende más allá de soluciones presupuestas. En ese universo interior de una pareja afrontando su extinción, nadie más puede comprender la resignación, la esperanza que se rebela pese a saberse condenada, la explosión de dolor que precede a la calma, el rostro que ya apenas reconoce al otro mientras la mano articula una última caricia.
El viaje que hace “Amor” por la enfermedad y la desesperación está exento de histeria, fraguado en la elegancia de una cámara que filma el interior del apartamento con la precisión necesaria para que el plano desprenda olor geriátrico. En sus últimos minutos, el recorrido por los espacios vacíos contiene todo el horror de la fugacidad de una vida que ha terminado para dar paso a la nada. Pero la contundencia de esa contraposición, dolorosa y duradera bajo la piel, no sería imaginable sin la portentosa demostración de experiencia, dominio interpretativo y ternura de unos sobrecogedores Emmanuelle Riva y Jean-Louis Trintignant, a los que les bastan pocos minutos para erigirse en alma de la cinta y definición de un sentimiento.
Calificación: 9/10
- Ficha de “Amor”
- Imágenes de “Amor”
- Tráiler de “Amor”
- Escenas de “Amor”
- Crítica (10/10): El resto es silencio / José Arce
- “Amor”, nominada a 5 Oscars®
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Imágenes de “Amor”, película distribuida en España por Golem © 2012 Les Films du Losange, X Film Creative Pool y Wega Film. Todos los derechos reservados.









