Los recuerdos de Lynn Barber inspiran una película acerca de la apertura a la vida por un camino inesperado. La joven Carey Mulligan queda como lo mejor de una propuesta interesante pero sobredimensionada.
Jenny (Carey Mulligan) tiene 16 años, es una estudiante prometedora que sueña con fumar cigarros rusos, con las canciones de Juliette Greco y con la bohemia vida parisina. Quiere ser francesa, en definitiva. Su futuro, sin embargo, está en Oxford, donde su aburrida existencia en la conservadora Inglaterra de posguerra ─estamos en 1961─ se volverá más gris si cabe desarrollando la carrera de Literatura. Todo cambia cuando conoce a David (Peter Sarsgaard), encantador, amable y simpático, sorprendentemente capaz de encandilar a sus padres y que, gracias a su adinerada situación y a doblarle de largo la edad, puede introducirla en un mundo de restaurantes, conciertos y subastas fascinante y desenfadado. Y así la muchacha, enfrentando posiciones, sentimientos y decisiones, recibirá una educación ─traducción literal del “An education” original, título curiosamente respetado en nuestro país─ en la escuela de la vida, en la que no hacer preguntas tiene consecuencias inesperadas.

En un momento austero y complicado, en el que las islas tan sólo vislumbraban en la lejanía el color y la alegría que llegaría unos años más tarde, la película, basada en las memorias de Lynn Barber, presenta una especie de Lolita reaccionaria ante su propia situación, consciente de su inteligencia, de su coqueto atractivo, de sus mismas intenciones y aspiraciones una vez conoce a su encantador pero inapropiado pretendiente. Su aparición en escena alerta al espectador sobre sus miras, aunque el camino que desarrolla la historia ─no es un temible pervertido, parece, tan sólo un vividor que quiere compartir sus experiencias─ no se suma a las oscuras pautas que se le pueden suponer a priori. La peculiar dimensión moral en la que vive el treintañero desconcierta la percepción que el palco puede tener acerca del viaje en el que se sumerge la chiquilla, aparentemente más madura incluso que sus nuevos compañeros de rutina; el encorsetamiento educativo que recibe en su propio hogar y en su colegio privado femenino convierten la revoltosa pero superflua realidad que descubre en una verdad indiscutible y atrayente, sin peligros aparentes en lo emocional o en lo físico por la propia seguridad y entereza, un tanto improbables dado el entorno en el que se ha desarrollado hasta el momento, que luce la figura central.

Curiosamente, en la propia elusión de esos clichés sociales y familiares es donde “An education” se desmarca por ser excesivamente sutil en su ritmo y logros, hábilmente envueltos en lo técnico, con una seria dirección a cargo de Lone Scherfig, y en lo interpretativo, con una ampliamente expresiva en su contención Carey Mulligan apoyada por un correcto ─sin más─ Sarsgaard y un elenco de secundarios en el que Alfred Molina ─grande, como siempre─, Dominic Cooper, Cara Seymour, Rosamund Pike y Olivia Williams presentan un no demasiado halagüeño abanico de opciones a partir del cual dar la bienvenida a la adultez, cada uno de ellos con sus atractivos ─en absoluto abundantes─ y sus lastres intrínsecos. Pero el propio ambiente en el que se desarrollaba la vida en los primeros 60 británicos acaba supurando en cierto modo desde el conjunto de la obra, que queda inevitablemente fría y distante a la hora de mostrar los sutiles excesos en los que, tan sólo de pasada y sin consecuencias profundas, cae la joven protagonista. Tan sólo unos años más, y Jenny habría sido una de tantas chicas que abordarían con pasión los camarotes que ocupaban los piratas de Radio Caroline. Habría sido más divertido, aunque no très chic.
- Ficha completa de ”An education”
- “An education”, nominada a tres Oscar®
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “An education” © 2009 Sony Pictures Classics, BBC Films, Wildgaze Films, Finola Dwyer Productions y Endgame Entertainment. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
Me vi reflejada con unos poquitos años mas
La Universidad me enseño muchos conocimientos pero la la vida, los hombres, los viajes,la politica (años 70 en Chile y Argentina) y mil situaciones asociadas me enseñaron mucho mas y me hicieron la mujer que soy ahora , de mente abierta y con sentio comun
Muybuena pelicula
Me hizo recordar mi juventud… creo que muchas hemos conocido a un tipo seductor, yo quizas con un par de mas años. La Universidad enseña pero las relaciones, los viajes y tantas otras cosas mas son el verdadero aprendizaje… no siempre gratificante en el momento pero que a mi edad ahora (64) se ve simple y tonto.
Película inglesa de impecable factura; magnífica banda sonora; un guión algo previsible pero que llega y conmueve al patio de butacas; película para cinéfilos; es gratificante este tipo de películas con moraleja final máxime en estos tiempos con gran fracaso escolar; recomendable para padres con hijos que sean buenos estudiantes.
A mi tb me ha gustado, todos actuan muy bien. Me ha gustado mucho Peter Saasgard.
Y Alfred Molina borda el papel.
Pelicula de excelente factura, buena musica, buenisimos actores, en fin una maravilla, lastima que la historia que explica esta fuera de lugar en nuestros dias.
saludos
Fotos de “An education”…
Ficha de la película “An education“ Crítica (6/10): “El inesperado peso de la experiencia”, por J. Arce El prometedor reparto de “An education” Imágenes de “An education” – Copyright © 2009 Sony Pictures Classics, BB…

























































