Yorgos Lanthimos firma una de las películas más turbadoras de los últimos tiempos, una perla perversa extravagante y de un grosor de difícil descripción y digestión. Un clásico inmediato.
“Canino” nos presenta a una familia que vive en un espacioso y confortable chalet en extraordinaria paz y armonía. Padre (Christos Stergioglou) y Madre (Michele Valley) cuidan de sus tres vástagos, dos chicas, La Mayor (Aggeliki Papoulia) y La Menor (Mary Tsoni), y un varón, Hijo (Christos Passalis). El director y guionista griego Yorgos Lanthimos nos invita a conocer su día a día, en una de las propuestas más turbadoras de los últimos tiempos, contundente en su parquedad y decisiva en su nada sutil lectura, infestada de mensajes en absoluto velados y atravesados por un fulgor de estoicismo e inmoralidad realmente asombroso y desconcertante.

Amenazados por un exterior impreciso, al que sólo se puede acceder mediante una transformación específica del cuerpo, la sobreprotección paternal toma forma colosal ya desde los primeros compases de la narración, un control incondicional que lleva a dislexias forzadas, modificaciones de la percepción de volúmenes y espacios y un estricto código de actuación, que a pesar de todo muestra pulso extremo a la hora de satisfacer las necesidades de los muchachos, especialmente del varón, con un equilibrado esquema de dietas, ejercicio físico y satisfacción sexual no endogámica. A caballo entre el dogma, el Pasolini más hiriente y la desconcertante naturalidad del mejor Haneke, Lanthimos mantiene el tono con extraordinaria coherencia y explicitud, fijando la atención de un palco que salta del cómico desconcierto inicial a un constante estado de incomodidad expectante, incapaz de discernir el rumbo que tomará la historia.

Con todo, no deja de sorprender la capacidad del cineasta para provocar sentimientos contrapuestos a la hora de arrancar carcajadas inevitables, a pesar de la conciencia ineludible del observador de que lo que sucede en pantalla no ha de ser percibido humorísticamente. Alucinada, alucinógena, alucinante, la extraordinaria meticulosidad con la que el reparto ─soberbio todo él, sin fisuras, sin dudas, sin maniqueismos─ afronta su participación en este experimento sin concesiones consigue un nivel de empatía irrechazable y sorprendente; la sensación de cercanía se multiplica en los arrebatos irrefrenables de los herederos de este micromundo opresivo y extravagante, impulsos más libertarios que liberadores espoleados por la esencia inquebrantable del espíritu humano. Sin embargo, el azar, la inconsciencia, la imposibilidad de escapar al control anulan toda esperanza. Hora y medida de pureza perversa. “Canino” es ya un clásico imprescindible.
En las imágenes: Fotogramas de “Canino” © 2009 Boo Productions, Horsefly Productions y Greek Film Center. Distribuida en España por Avalon Productions. Todos los derechos reservados.
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Cuando no se tiene guion y solo tres ideas pseudoimpactantes, se puede incluso estar nominado a los Oscars como mejor película extranjera, categoría que, a la vista de este film que llegó a ser nominado en la ultima edicion 2011, hace irrelevante cualquier nominación, incluso cualquier premio concedido. Perdí una tarde viéndola en mi casa. Lo mejor, que no tuve que pagar para verla, si me hubiesen cobrado hubiera pedido la devolución del precio de la entrada. Sin alegaciones. Por vergüenza ajena, la misma taquillera me lo hubiera dado de su bolsillo.
[...] Es decir: Al final las recomendaciones las hacen cuatro pelagatos, que no están libres de influencia, con lo cual casi todos recomiendan lo mismo, y ojo a quien le preguntas que lo mismo acabas viendo “Canino” y acabas pensando que es buena. [...]
Simplemente la pelicula mas extraña que he visto en mi vida. Estoy muy deacuerdo con la critica, es incomoda por su naturalidad artificial creada por unos padres que sin caer casi en excesos (excepción de los golpes que le pega a la mayor con la cinta de video) conntrolan de manera escalofriante a unos hijos a los que han educado como a perros. Final muy evidente pero esperanzador. Obra maestra o delirio independiente, todavía dudo sin poder elegir, pero porqué elegir, simplemente una pelicula rara pero interesante, no necesita ir mas allá.

























































