Una película polémica, intensa y dura al mostrar los horrores de la guerra y destacar el heroísmo de algunos hombres y mujeres buenos. Su fuerza arranca de la historia, del realismo de su puesta en escena y de una excelente fotografía.
Hace poco lo veíamos en “Katyń” (Andrzej Wajda, 2007) y ahora nos lo vuelve a mostrar “Ciudad de vida y muerte”: la guerra como elemento deshumanizador y como caldo de cultivo para actos de salvajismo en los que la vida pierde todo su valor y dignidad. Si Andrzej Wajda buscaba esclarecer la verdad sobre la matanza de oficiales polacos a manos soviéticas, Lu Chuan se acerca con esta película a la masacre que los japoneses perpetraron en su ocupación de Nanking en 1937. Una historia real plasmada con imágenes impactantes que quedarán grabadas en la memoria del espectador, que asiste a unos tiempos donde es más fácil morir que vivir, y sentir horror y compasión ante tanto sufrimiento. Son momentos de crueldad sin límite que hacen germinar héroes y mártires de una causa (la humana), a la vez que generan sentimientos encontrados de admiración y odio ante semejante atropello.

El primer tercio de la cinta se mueve entre el documental de guerra cruenta y cierta confusión narrativa, mientras la cámara al hombro recorre la trinchera del modo en que lo hiciera en “Senderos de gloria” (Stanley Kubrick, 1957) o se pasea por una ciudad en ruinas adoptando un punto de vista subjetivo que aporta dramatismo a la situación. Desde el inicio no da tregua al espectador y mira a las víctimas con la misma crudeza y contundencia con que el fusil las apunta y mata, aunque sintiendo el dolor y cercanía ante su indefensión. Cuando decide entrar en las historia personales, la violencia se hace incluso más dura y emocional, pero no menos sangrienta. Nos obliga a asistir, sin poder hacer nada, al lamentable espectáculo de ejecuciones a quemarropa, de suicidios y violaciones humillantes, de matanzas de niños, mujeres y enfermos… en escenas sobrecogedoras tratadas sin medias tintas, como en el caso del sacrificio exigido a esas trescientas mujeres que deben “dar consuelo” a los soldados japoneses, momento más lacerante aún que aquellos otros en que los civiles son enterrados o quemados vivos.

A la sequedad con que se nos presenta la matanza de inocentes se suma el drama íntimo y emotivo de algunos personajes, que huyen del estereotipo y tratan de sobreponerse con una actitud de humanidad. Desde el alemán nazi que bien podría llamarse Schindler, hasta su secretario chino que pasa de traidor, por obligación familiar, a mártir, por amistad —en un final que recuerda a “Roma, ciudad abierta” (Roberto Rossellini, 1945)—, pasando por ese grupo de mujeres fuertes que saben de amor más de lo que parece o por ese japonés arrepentido que mira perplejo y desconcertado —su punto de vista es el más interesante de la película— un escenario de animalidad que le lleva a entender lo que es el amor, el perdón y la misma muerte. Todos ellos responden a esa mirada patriótica que va más allá de las fronteras —de la Muralla China— para descubrir al hombre y comprender la mezquindad o altura que puede alcanzar.

Al final, después de tanta vejación, muerte y desolación, Lu Chuan pone su nota de esperanza y humanismo en un indisimulado homenaje a Chaplin, con esa pareja de enamorados —padre e hijo, en este caso— que logran escapar de la brutalidad de la guerra, alejándose juntos por un camino desierto. Pero si la fuerza de la película arranca de la historia y del realismo de su puesta en escena —demasiado explícita y con clara vocación de impactar—, lo más destacable es su magnífica fotografía en blanco y negro, una cuidada planificación que nos deja auténticos cuadros del horror, y un esmerado trabajo de sonido que termina por generar ambientes estremecedores de angustia y miedo. Una película polémica tanto en China como en Japón, intensa y dura al mostrar los horrores de la guerra y destacar el heroísmo de algunos hombres y mujeres buenos. Su apuesta por la veracidad histórica y su belleza formal le hicieron merecedora de la Concha de Oro a la Mejor Película en el último Festival de San Sebastián.
- Ficha completa de “Ciudad de vida y muerte”
- Fotos de “Ciudad de vida y muerte”
- Tráiler de “Ciudad de vida y muerte”
- Crítica (7/10): La masacre de Nanking, por J. Arce
- Previa: Pesadillas de la historia, por J. Revert
- “Ciudad de vida y muerte” se lleva la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Ciudad de vida y muerte” – Copyright © 2009 Beijing Film Studio, China Film Group, Media Asia Films y Chuan Production. Distribuida en España por Karma Films. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
[...] Hirschbiegel o Clint Easwood en películas como “Salvoconducto”, “Camino a la libertad”, “Ciudad de vida y muerte”, “El hundimiento” o “Cartas desde Iwo Jima” respectivamente y por citar sólo algunos [...]
Pues a mi me pareció un truño de dimensiones importantes. Cientos de primeros planos, cientos de ejecuciones, … Para contar la brutalidad del ser humano no es necesario mostrar cien disparos en la cabeza, o cien fusilamientos. Se supone que una pelicula tiene que contar una historia ¿cual es la historia aquí?. ¿la mirada atonita de un soldado japonés ante la barbarie de su ejercito?. Bien, pero dos horas de soldado atónito se me hacen muchas horas. me quedo con Senderos de Gloria (donde se ve el horror de una guerra sin un solo tiro en la nuca) o Salvad al soldado Ryan (y que por favor no las comparen a ambas).
Una gran pelicula espectacular sobre la matanza que hicieron los japoneses en china un tema no muy visto en cine que te demuestra que el horror de la guerra es igual en todos los paises, con una gran fotografia
Buena crítica, pero no entiendo la nota… ¿donde se van los tres puntos hasta el 10?, no lo encuentro en el texto.
Magnífica película.

























































