Incapaz de dotar de consistencia a los dramas emocionales que atormentan a los vértices de ese triángulo amoroso, después vira hacia un thriller de reiterativos simbolismos en el que Richard Eyre se muestra aún menos consistente si cabe.
“The reader (El lector)” (Stephen Daldry, 2008), última de las adaptaciones en llegarnos de una obra de Bernhard Schlink, ofrecía impecabilidad y un discurso sintético, adecuado al medio y menos somero de lo que cabría esperar respecto al complejísimo original. Las incursiones de Daldry en los territorios de la culpa y la piedad, quiero decir, eran válidas traducciones cinematográficas y en ningún caso amenazaban con la autodestrucción de los personajes que las protagonizaban. No es el caso de “Crónica de un engaño”, también basada en un texto del escritor alemán.

La película de Richard Eyre (“Iris”, “Diario de un escándalo”) puede presumir de factura y elegancia, pero se derrumba cuando propone subtextos acerca de la rabia consecuente de los celos o la muerte de la confianza, la ira irracional del marido que busca comprender la traición de la persona a la que amó, y el desamparo del amante que desespera por volver a su amada. En otras palabras, es incapaz de dotar de consistencia a los dramas emocionales que atormentan a los vértices de ese extraño triángulo amoroso, para después virar hacia los senderos de un thriller de reiterativos simbolismos (los zapatos, el ajedrez) en el que Eyre se muestra aún menos consistente si cabe.

Exenta de la oscuridad y el tormento pretendidos, “Crónica de un engaño” se abandona a la cruzada inverosímil de un Peter (Liam Neeson) enfurecido hasta el paroxismo (y la comedia involuntaria), incontenible en la manifestación de sus emociones y empeñado en destapar los secretos de lo que fue un matrimonio aparentemente perfecto. La búsqueda del otro hombre al que menta el título original (“The other man”) da con un Antonio Banderas insuficiente en su papel de seductor vulnerable, irrisorio en su doble vida de portero de escalera / cuidador de tortugas y pretendido señor cosmopolita que mata el rato jugando al ajedrez en un café milanés. Ese enfrentamiento entre Neeson y Banderas, principal sustento de la película, avanza a base de situaciones y diálogos forzados, imposibles que sabotean toda credibilidad (las salidas de tono del primero no parecen tener repercusión alguna en la relación) y nunca imprimen la tensión requerida, desembocando en un final absurdamente catártico y reunificador, en una (rocambolesca) cena, de subtramas ninguneadas a lo largo del metraje (la hija y el novio). Una mesa en la que se sientan todos, en la que se saborea la muerte y la infidelidad, pero en la que ni siquiera eso basta para reafirmar la identidad del filme, diluida sin remedio, o para invocar los fantasmas del personaje de Laura Linney, a todas luces espléndida en su madurez.
- Ficha completa de “Crónica de un engaño”
- Fotos de “Crónica de un engaño”
- Tráiler de “Crónica de un engaño”
- Previa: Triángulo de pasiones, por J. Revert
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Crónica de un engaño” – Copyright © 2008 Rainmark Films y Gotham Productions. Distribuida en España por Wide Pictures y DeAPlaneta. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
amo a liam es estupendo pense q iba hacer una buen pelicula pero fue asi pienso q es muy pobre
El verdadero Antonio Banderas se ha perdido, ya no queda ni rastros de aquel actor que junto a Pedro Almodobar hicieron de las suyas por alla por los 80, desde que se fue de España a tierra Yankee perdio toda la perspectiva, en Hollywood no ha logrado hacer ninguna pelicula de mi agrado, para uno irse a otro sitio pensando que lo va hacer mejor que en el sitio donde esta y resulta que lo haces peor, es preferible quedarse. Esta película junto con el reparto le quedo grande a Banderas, ojalá retome sus viejas raices y vuelva hacer lo que fué.
la pelicula esta muy buena la recomiendo que la vean
Paquete de película.Grandes actores al servicio de un guión sin sentido.No tiréis el dinero, no vale la pena.
Es un rollo de pelicula, en particular es patética la actuación de Banderas, un actor que no hace sino SOBREACTUAR. No es creible en ninguna de las escenas de la película, parece que parodia al personaje en vez de interpretarlo. Liam Neeson, pese a lo inconsistente de su personaje, le da a Banderas una auténtica lección interpretativa, no sé cómo se ha atrevido a intervenir en esta película.

























































