La corrupci贸n de la polic铆a neoyorquina a principios de los 70 ha propiciado muy valiosos ejemplos de cine policiaco, tanto en el pasado (la magn铆fica “Serpico”, de Sidney Lumet) como recientemente (“American gangster” o “La noche es nuestra” tambi茅n remiten a esa tem谩tica y ese tiempo). Est谩 claro que Gavin O’Connor聽quiere remitir a algunas de esas muestras y, adem谩s, lo hace bien, actualizando la trama de “Cuesti贸n de honor” a los tiempos que corren y que, por lo visto, parecen igual de oscuros para algunos sectores del cuerpo.

Siempre es una buena noticia seguir encontrando pel铆culas del g茅nero que superan con creces los t贸picos y ofrecen relatos sucios, pesimistas y sumidos en una Nueva York alejada de las postales. El modo en que O’Connor filma la ciudad de los rascacielos es deudor, como poco, de la mirada que Michael Mann posa sobre Los 脕ngeles en su mejor cine. Asistimos a una urbe sin esperanza, bajo una fotograf铆a gris, cruda y una frecuente c谩mara en mano que entra en la escena del crimen o se adentra en edificios abandonados u ocupados por narcotraficantes. En resumidas cuentas, “Cuesti贸n de honor” es un ejercicio de estilo que pretende emular algunos de sus referentes a trav茅s de su mirilla y de la compleja configuraci贸n de sus tres protagonistas. Estos son tres polic铆as pertenecientes a una misma familia, dos hermanos incorporados por Edward Norton y Noah Emmerich, y su cu帽ado, ejecutado por Colin Farrell. Los tres son amplia y correctamente definidos en sus encrucijadas particulares y enclaves dram谩ticos, condicionados por sus circunstancias familiares.

Pese a despuntar por encima de la media, “Cuesti贸n de honor” fracasa en su intento de alcanzar cotas m谩s altas, precisamente en su asentamiento de dramas familiares. La enfermedad terminal de la mujer de uno de los dos hermanos, o la separaci贸n en proceso de la del otro, son agravantes que no dejan la huella que debieran en los afectados. En aquel monumental thriller llamado “Heat”, la exhaustiva descripci贸n de la inhumana metr贸poli se correspond铆a con la soledad y las ansiedades de los implicados en la trama. Pues bien, la no menos meritoria contextualizaci贸n que aqu铆 se realiza en la otra Nueva York, podr铆a haber encontrado una impagable aliada en la mayor incidencia de fragmentaciones y tensiones familiares. El problema es que dichas tensiones, con las que O’Connor trata con digna eficacia, se resuelven en una incomprensible pelea entre los personajes de Norton y Farrell, en una escena que acaba por desbaratar buena parte de los logros consumados.

Edward Norton interpreta su personaje sin fisuras, con todo el aplomo que visten los grandes actores. Colin Farrell vuelve a demostrar su idoneidad para dar vida a seres atormentados, y Noah Emmerich, tercero en discordia, asume con solidez un mayor peso dram谩tico del que nos ten铆a acostumbrados en sus anteriores trabajos. “Cuesti贸n de honor” es, en su c贸mputo general, un encomiable thriller que queda a medio camino de la gran pel铆cula que pudo ser. Su visionado es, a煤n as铆, una experiencia absorbente que no se debe pasar por alto.
Calificaci贸n: 7/10
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En las im谩genes: Escenas de “Cuesti贸n de honor” – Copyright 漏 2008 New Line Cinema, Solaris Entertainment y O’Connor Brothers. Fotos por Glen Wilson. Distribuida en Espa帽a por TriPictures. Todos los derechos reservados.
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aquel Norton que me partio la cabeza en American X, hoy no deja de sorprenderme, la peli es del estillo de Reyes de la calle de Keanu Reeves o los Infiltrados, aunque estas dos me gustaron mucho m谩s, otra de corrupci贸n policial, buena, media lenta pero jay que verla, buenas actuaciones.
Cr铆tica de 鈥淐uesti贸n de honor鈥 (Pride and Glory) 2008
Estrellas: 4/5
Por fin vuelvo a salir satisfecho de una sala de cine en la que he visto una pel铆cula estadounidense, cosa que, 鈥淭he Dark Knight鈥 aparte, hac铆a ya tiempo que no me suced铆a, por lo menos no a 茅ste nivel.
Para empezar, bravo por Gavin O麓Connor, su director y co-guionista junto a su hermano Gregory. La pel铆cula me ha recordado a aquellas producciones de los a帽os setenta y ochenta que tanto me aburr铆an cuando era ni帽o y que tanto adoro ahora, como 鈥淢arathon Man鈥 o 鈥淐aza de brujas鈥. No es una pel铆cula de acci贸n, tampoco es un drama, tampoco una cr铆tica social, ni una producci贸n independiente o un film comercial, pero contiene un poco de todo ello.
El argumento es tan simple como elaborado: Cuatro polic铆as de Nueva York mueren en un tiroteo a manos de, presumiblemente, un capo de la droga local. Dichos agentes estaban bajo el mando del hermano mayor de una familia en la que todos son polic铆as: el padre (John Voight), un polic铆a jubilado que guarda un secreto de su pasado en activo; el hijo mediano (Edward Norton), un detective de homicidios que ha dejado la calle a causa del sentido de culpabilidad; el hijo mayor (Noah Emmerich), el encargado del cuerpo policial del distrito del Bronx que, sin ser corrupto, ve solo lo que quiere y hace la vista gorda con lo que no quiere ver; y el marido de la hija menor (Colin Farrell), uno de los agentes bajo su mando, m谩s preocupado por llenar sus bolsillos negociando con los narcotraficantes que por detenerlos. Pronto, tras haberlo convencido su padre, el hijo mediano vuelve a las calles para encontrar al asesino de polic铆as, pero tal vez no encuentre en su hermano mayor la ayuda que cabr铆a esperar, y tal vez encuentre en su cu帽ado m谩s obst谩culos para su investigaci贸n.
O麓Connor pod铆a haber finiquitado 茅sta pel铆cula en hora y media sin andarse con rodeos, o pod铆a haber hecho un tost贸n de m谩s de tres horas and谩ndose por todas las ramas posibles, ya que material y caminos posibles para tomar ten铆a, y de sobras, pero ha hecho un largometraje de poco m谩s de dos horas que en ning煤n momento se hace pesado, pero tampoco parece corto cuando se termina.
La cinta sabe mostrarnos perfectamente el argumento sin caer en la tentaci贸n de ser un tost贸n ni en la simplicidad de una historia lineal y directa que solo muestre la trama policial, argumento principal de la pel铆cula. Hay momentos en los que el espectador necesita saber m谩s sobre la vida privada de cada personaje principal, y es justo entonces cuando el director nos sirve en bandeja los puntos tr谩gicos que hacen a c谩da personaje ser como es, pero tambi茅n hay otros momentos en los que se acerca peligrosamente a extenderse demasiado en contarnos esos puntos de sus vidas privadas, y es entonces cuando llegan para salvarnos los momentos din谩micos de la pel铆cula, como pueden ser persecuciones, arrestos o tiroteos. En resumen, sabe explicarnos la situaci贸n familiar actual y pasada de cada uno de los protagonistas sin caer en el drama barato, y a la vez tiene peque帽os puntos de acci贸n y violencia, siempre en su justa medida y en los momentos m谩s necesarios. Mantiene el equilibrio de manera espl茅ndida.
La pel铆cula nos cuenta una historia interesante y cre铆ble sin necesidad de contener un giro argumental, ya que desde el principio se sabe qui茅nes han hecho lo que han hecho; tampoco tiene necesidad de decir el porqu茅 lo han hecho, ya que el m贸vil es simple y evidente desde el comienzo y no es necesario dar motivos heroicos o desesperados: los polis son corruptos porque quieren, les da la gana y realmente no lo necesitan, as铆 es la vida. Todo ello hace que no sea un thriller en el que el espectador juegue a ser detective e intente deducir quien es el villano siguiendo las pistas que nos sirvan, cosa que a m铆 me encanta que haya en las pel铆culas, pero 茅sta no lo necesita para ser una gran obra, no se trata de eso. Se trata m谩s bien de observar, ya que 茅se es el papel del espectador en 茅sta pel铆cula: un observador que simplemente va a ver c贸mo le cuentan una historia, perfectamente contada, todo sea dicho, y su m谩xima intervenci贸n ser谩 para, en algunos momentos, cuestionarse qu茅 har铆a 茅l si algo as铆 le sucediese, ya que la pel铆cula juega de forma peligrosa con la moralidad, mostr谩ndonos en un extremo humanitario c贸mo una esposa puede abandonar a un marido honrado por haber tomado 茅ste una decisi贸n poco honorable en un momento de su vida; en un punto intermedio nos ense帽a c贸mo un hijo honesto puede mentir sobre una injusticia inaceptable solo por ser eso, un hijo; y en un extremo de insensibilidad absoluta nos deja ver c贸mo un hombre puede estar dispuesto a quemar con una plancha a un beb茅 de pocas semanas a causa de su desesperada situaci贸n. Claramente hay un juego de doble moral, o m谩s bien triple moral, en la que el marido de la hija menor ser铆a el ego铆smo y la insensibilidad, el hijo mediano ser铆a la honradez y el sentido de la justicia, y el hermano mayor el equilibrio entre unas manos limpias y una conciencia sucia, todo ello aderezado con la dudosa figura del padre experimentado y veterano que, lejos de ser la voz de la conciencia que deber铆a, representa los valores reales de la sociedad donde es m谩s f谩cil acostarse con la culpa que desbaratar una vida ordenada como precio por ser justo y honrado.
Adem谩s, 鈥淐uesti贸n de honor鈥 nos muestra entre l铆neas la parte marginal de la USA profunda, como es el Bronx, dej谩ndonos ver qu茅 tipos de gentes conviven ah铆 y c贸mo se vive en un barrio en el que los que venden droga mandan, los que la compran se dejan mandar y los que no hacen ni lo uno ni lo otro, simplemente sobreviven. Todo esto no cayendo en el mal gusto de la violencia excesiva o de utilizar demasiado el lenguaje obsceno, como en otras pel铆culas del estilo sucede, y sin caer tampoco en dramatizar demasiado esa sociedad, ya que ese no es el objetivo de la pel铆cula. Pero, incluso con esos valores de no juzgar y s贸lo mostrar, crit铆ca de una forma directa y sin dobles lecturas la corrupci贸n policial real, el 鈥渃ompa帽erismo鈥 de algunos polic铆as cuando Asuntos Internos interviene, y el tr谩fico de drogas que, inevitablemente y por doquier, hubo, hay y habr谩. Pero esa cr铆tica es de manera indirecta, dejando bastante claro cu谩l es el punto de vista del director, pero tambi茅n dejando una puerta abierta para que el espectador juzgue y escoja por s铆 mismo.
Hablando ahora del reparto, dir茅 que, generalmente, no suelo fijarme en el director de casting de una pel铆cula, pero tras ver 茅sta creo que no podr茅 evitar buscar qui茅n ha sido el que ha escogido a los actores, ya que lo ha hecho, a mi parecer, de forma ideal. No es que haya un elenco de actores de leyenda, ni mucho menos, es que todos y cada uno de ellos encajan a la perfecci贸n con el papel que han de desempe帽ar, desde los protagonistas a los personajes secundarios. Me gustan todos: la esposa enferma del hermano mayor; Sandy, el agente hispano que cuenta lo ocurrido a un periodista; el propio periodista; los agentes compa帽eros de Farrell, a los que veo como los t铆picos yanquis aut贸ctonos, sobretodo el del bigote鈥 Y luego est谩n, como no, los protagonistas encargados de llenar la sala con su presencia en el cartel y que son, presuntamente, la parte comercial de la pel铆cula, pero tras ver sus geniales interpretaciones uno se cuestiona eso seriamente:
Norton vers谩til, como nos tiene acostumbrados. Le puedes dar el papel de un joven neonazi, de un monaguillo homicida o de un prestidigitador de principios del siglo pasado, y en ninguno de los casos ver谩s a Edward Norton, sino a su personaje. Siempre cumple y siempre encaja. Est谩 correcto y hace cre铆ble el papel, sin caer en la tortuosidad de un hombre comido por la duda y la culpa, pero mostrando perfectamente que es eso lo que siente, sin dejar que ello se coma minutos del film ni que eclipse el hilo argumental.
Noah Emmerich nunca me ha gustado, tal vez porque nunca le han dado un papel en condiciones o tal vez porque no sea buen actor, no lo s茅, pero en este papel encaja a la perfecci贸n y se me antoja ideal. Me ha gustado mucho su interpretaci贸n.
Colin Farrel soberbio. Es muy posible que a muchos les parezca un papel demasiado llano o f谩cil de interpretar, incluso podr铆an decir que su intervenci贸n es una clonaci贸n a la inversa de su encarnaci贸n de Sonny Crockett en la lastimosa 鈥淐orrupci贸n en Miami鈥, pero para m铆 Farrell borda su papel y casi no me lo imagino en manos de otro actor, con permiso de De Niro, claro. Es otro actor que desborda versatilidad, pudiendo hacer de un antiguo conquistador que funda imperios a golpe de falo en retaguardias poco honorables, de hombre desesperado cual 煤nico mal es descolgar el tel茅fono que suena en una cabina cercana o, en 茅ste caso, de poli corrupto que sabe lo que ha hecho y est谩 dispuesto a m谩s por su propia avaricia y por salvar su trasero, disfraz谩ndolo de que har铆a lo que fuese por su familia.
John Voight plano, como siempre. A mi parecer, a lo largo de toda su carrera siempre ha hecho el mismo papel; ya sea como el malo de 鈥淎naconda鈥, como el padre de Lara Croft o como el papa Juan Pablo II, para m铆 siempre es el mismo, justo al contrario que Norton, en 茅ste caso siempre ves a Voight, y no a su papel. Pero lo hace bien. Es como el que canta bien pero solo sabe una canci贸n; s铆, lo haces bien, pero ya me la has cantado bastantes veces, 驴no crees? En el fondo 茅ste actor me gusta, ser谩 que de verlo hacer siempre la misma interpretaci贸n uno acaba encari帽谩ndose鈥 En cualquier caso, es perfecto como padre de familia de los hermanos polic铆as en 鈥淐uesti贸n de honor鈥.
Y, por cierto, un ol茅 por el doblaje al espa帽ol que, en mi humilde opini贸n, 煤ltimamente deja mucho que desear. Ese ol茅 va, ya no tanto por la calidad de los di谩logos traducidos, que siguen en su habitual media (aunque, dicho sea de paso, los di谩logos de la pel铆cula en su versi贸n original tampoco son para tirar cohetes), sino por las voces escogidas para los protagonistas y los secundarios: voces conocidas, de calidad, y adecuadas para cada personaje.
En definitiva: Es una pel铆cula enorme, con actores enormes y la cual no he podido evitar imaginar c贸mo hubiese sido rodada en los ochenta con el mejor Al Pacino en lugar de Noah Emmerich, el mejor Dusty Hoffman en lugar de Edward Norton y el mejor Robert De Niro en lugar de Colin Farrell.
驴Qui茅n dec铆a que en Hollywood ya no hay ideas? Que tomen ejemplo.
Fran Ben铆tez Rodr铆guez
Yo la he visto por los actores, y me he sorprendido gratamente. El se帽or Norton est谩 genial, pero eso no es raro porque nunca est谩 mal, y Farrell esta estupendo, tanto que deberia serimante plantearse el hacer de ahora en adelnate papaels de “malo” exclusivamente. Sus tres ultimas peliculas corroboran mi peticion (el sue帽o de casandra, escondidos en brujas y esta), si, ya se que en las dos primeras no es malo, malo, pero tamnpoco es el heroe habitual de sus peliculas.
Muuy muy lenta y se podia haber metido la tijera en algunas escenas que a mi entender no ofrecen nada a los personajes ni al film.
El unico momento de tension en el de Collin Farrel con la plancha.
Decepcionante.
Otra pel铆cula m谩s sobre corrupci贸n policial. En mi opini贸n, no es una pel铆cula mala (Edward Norton vuelve a estar magn铆fico) pero flojea en varios aspectos: tras un comienzo bastante lento, hacia la mitad del filme la historia parece perder el ritmo por momentos y hay determinadas escenas (como la de la pelea en el bar, casi al final de la pel铆cula) que resultan del todo incomprensibles.
En resumen, una pel铆cula interesante que pod铆a haber dado m谩s de si.
“Cuesti贸n de honor”: Ese (ex) joven prodigio llamado Edward Norton…
Aunque para muchos Edward Norton es una de esas caras que parece acompa帽arles en su memoria cin茅fila pr谩cticamente desde que tienen uso de raz贸n de la misma, lo cierto es que debut贸 en esto del cine hace poco m谩s de una d茅cada. Eso s铆, desde en…

























































