Nueva muestra de ese subgénero que se nutre de grandes éxitos comerciales de ayer y hoy para tratar de arrancar carcajadas imposibles al público. Humor grueso, lindando con lo soez, en un subproducto firmado por el clan Wayans al completo.
Megan (Shoshana Bush) llega a un nuevo instituto donde podrá convertirse en bailarina y actriz. Es una vida que comienza, y allí conocerá a Thomas (Damon Wayans Jr.), Chari (Essence Atkins), y un montón de amigos que comparten su sueño de triunfar representando los colores del colegio Musical High. Hasta aquí, todo normal. Y seguiría tratándose de una producción juvenil al uso si no fuera porque, en realidad, nos referimos a “Dance movie: Despatarre en la pista”, subproducto cuyas bondades cinematográficas se resumen en su penetrante título español, arbitrariamente enfrentado al “Dance flick” original. Sí, se trata de una nueva muestra de la salud de ese subgénero de latiguillo y arrabalero, comedietas de segunda categoría que se basan, simplemente, en el plagio descarado y muchas veces insultante de producciones populares, muchas de ellas ya de por sí deleznables en sus méritos y aportaciones aún tomándose en serio a sí mismas.
La buena noticia, dentro del espanto que presenta, es que en la realización técnica y artística no encontramos al tándem formado por los infames Jason Friedberg y Aaron Seltzer; porque tras este guantazo al palco se parapeta el más estimable ─en su justa medida dentro de los parámetros a los que nos referimos─ clan de los Wayans, corregido y aumentado de manera que Damien Dante, Keenen Ivory, Shawn, Kim, Marlon, Craig y Damon Jr. son, en mayor o menor medida y desde los campos de la dirección, producción, interpretación o como firmantes del guión, responsables de este trabajo que no pasará a los anales de la historia del séptimo arte ─ni a los de ningún otro─ y que subraya la concepción borreguil que tienen del respetable, convencidos de que, aún consciente de la sucesión de necedades que va a presenciar durante hora y media, la masa acudirá a las salas en confiada algarabía garantizando para el clan la amortización de la nimia inversión realizada por su parte. Y eso sin contar con el mercado doméstico, más fructífero y rentable en el tiempo a medio/largo plazo.
El film bebe, como no podía ser de otra manera, de los éxitos de “High School Musical”, “Stomp the yard”, “Hairspray”, “Espera al último baile”, “Fama” ─la parodia del tema principal es lo mejor de la propuesta─, “Flashdance” y un infinito etcétera rematado con puyazos que abofetean frontalmente las penurias públicas de Britney Spears o Lindsay Lohan, habituales ya en este tipo de películas, así como los escándalos amarillistas de Kiefer Sutherland, Halle Berry o Nick Nolte, entre otros objetivos poco o nada hilarantes. Toneladas de humor grueso, sexual, escatológico, racial o social, de mano de una familia negra que ha triunfado con contundencia en el espectro del espectáculo de masas yanqui y es perfectamente consciente de la imagen que de su raza se da en gran parte de las cintas que se ruedan en la fábrica hollywoodiense; así, drogas, armas, embarazos prematuros y, en definitiva, la vida en el ghetto que con tanto desconocimiento nos quiere vender el estamento blanco, pueblan una trama tan fugaz como volátil, en la que los clichés buscan la carcajada fácil lográndola en contadas ocasiones. Celuloide, tiempo y talento malgastados.
- Ficha completa de “Dance movie: Despatarre en la pista”
- Fotos de “Dance movie: Despatarre en la pista” (19)
- Tráiler de “Dance movie: Despatarre en la pista”
En las imágenes: Fotogramas de “Dance movie: Despatarre en la pista” © 2009 Paramount Pictures, MT Films y Wayans Bros. Entertainment. Fotos por Glen Wilson. Distribuida en España por Paramount Pictures Spain. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
Omg; eso es un ¡Zas, en toda la boca! en toda regla. Sr Arce, estoy al 100% de acuerdo en la mayoría de tus críticas, aunque a veces la puntuación es demasiado generosa, como en Pandorum; por favor, “de los creadores de Resident Evil…”, ¡me están pidiendo a gritos que no vaya al cine!. Al cesar lo que es del cesar, y si es truño, ¡a por él!.
Es José, es bastante fácil, igual que el nombre con el has firmado tu sagaz comentario, pero con una tilde en la última letra.
La verdad es me quedaría en casa, es cierto, porque mi tiempo es tremendamente valioso, como el de cualquier otra persona. Pero mi trabajo es ver películas, así que es lo que hago. Y me encanta, porque así luego puedo disfrutar de cuando en cuando del aleatorio candor de lectores como tú.
¡Y me pagan por ello! Increíble, ¿verdad?
jorge o jose como te llames pork no mejor no te vas a tu casa y te poner a pelar cocos y asi mejor disfrutas tu tiempo y dinero y no tienes que ir al cine a ver esta clase de benberrias


























































