Un relato estremecedor que se basa en un hecho real para mostrar el poder de la convicción sobre la sinrazón. Correcta en sus aspectos técnicos, bien interpretada, pero excesivamente templada en su desarrollo.
Principios de la década de los 90. Ocho monjes cistercienses residen en el Monasterio del Atlas, en Argelia. Cuando un grupo extremista amenaza a los religiosos, éstos tendrán que decidir qué actitud tomar: regresar a Francia, su país de origen, o permanecer en el que consideran su hogar. El actor y director Xavier Beauvois presenta un relato estremecedor en “De dioses y hombres”, película basada en la tragedia real de los hermanos del Tibhirine y que llega a nuestro país adornada por el Gran Premio del Jurado obtenido en el último Festival de Cannes. Una ─otra─ historia que nos recuerda lo mal que avanza nuestro planeta cuando la sinrazón impera sobre la lógica. Que es casi siempre, más o menos.

Apuntalada con triste firmeza a partir del asedio físico y moral de los protagonistas, acosados por los terroristas, incapaces de confiar en un gobierno corrupto ─al que no pocos achacan lo que allí sucedió─, y humanamente forzados a ayudar a su prójimo, un amable pueblo islámico ajeno a disputas mayores, la película aboga por situar su insostenible tensión fuera de la violencia imperante, centrando su mirada en cada participante de la tragedia; situando su enfoque allí donde más duele, las dudas acerca de la fe, Beauvois templa su narración para equilibrar las decisiones, motivaciones e impulsos de cada monje, que cobra vida propia desde un reparto sobrio y contenido presidido por los siempre estupendos Lambert Wilson ─en serena pugna constante con sus circunstancias─ y Michael Lonsdale ─el más poderoso y liberado de todos los personajes─.

Con todo, más allá del acierto de su elenco y de los fastos que regala una fotografía fabulosa, es innegable que esa decisión de sosegar el tempo narrativo, para conseguir hacer partícipe al espectador de la colección de tormentos y dudas individuales que contempla, carga excesivamente la fluidez de la historia, abundante y reiterativa en tiempos muertos que conducen a un final tan inexorable como conocido; y aunque “De dioses y hombres” pretenda escapar de polémicas filoreligiosas de uno u otro lado en su mismo contexto ─los cistercienses no tienen misión apostólica de evangelización y no practican el proselitismo─, no consigue escapar a la subjetividad de un prisma católico de base que no será del gusto de todos. Lo mejor es abrazar la estática esencia épica de la historia, que habla de coraje, de valor, de aferrarse a lo que creemos correcto aunque se nos vaya la vida en ello. Algo que podemos alabar al margen de otras consideraciones.
Calificación: 6/10
En las imágenes: Fotogramas de “De dioses y hombres” © 2010 Why Not Productions, Armada Films y France 3 Cinéma. Distribuida en España por Golem. Todos los derechos reservados.
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La fuerza de la bondad
Es impresionante la forma en como esta película, crea una tensión constante de manera sutil y respetuosa. Las actuaciones son impecables, y llama la atención del personaje del médico a quien ya habíamos visto en un monasterio pero en plena época medieval y en otra actitud completamente diferente. Es una película intimista, profunda, sencilla al mismo tiempo, con un exquisito ritmo sinfónico matizado por la excelente musicalización que lo lleva a uno en una situación de trance llevado de la mano de personajes absolutamente humanos. No encuentro mas palabras para decir lo hermosa que me pareció….
Lamentablemente esta película pasó desapercibida en mi país, México, y más lamentable es para mi ver como lo que se proyecta en la película se esta reproduciéndo fielmente aqui en México, todo por el “Dios” dinero. Esta película es un oasis entre la sórdida cartelera comercial, que muy pocos han tenido la fortuna de disfrutar. Seas o no creyente,y si ya estas aburrido y asqueado de secuelas comerciales de pandas karatecas, magos y vampiros pubertos, aunque no sea yo un crítico calificado, la recomiendo ampliamente
Soporifera…
Posiblemente no este adaptado para encontrarle el encanto a este tipo de peliculas (de a momentos me recordó a “EL SABOR DE LA CEREZA
“) o será que no tengo formación religiosa.
Los planos largos sobre panoramas anodinos, la reiteración de las escenas de los canticos y rezos junto con una trama que podria dar mas de lo que da, me ha dejado la sensación que la pelicula podria tener una duración de 30 min en vez de las dos horas sin grandes perdidas.
Hemos visto pelicula e independientemente de que seamos un ateo y una catolica practicante a los dos nos ha entusiasmado, la fotografia es bellisima y el mensaje es universal. La escena de la última cena es emotiva, lloré, me pareció sublime. Hacia mucho tiempo que no veiamos una pelicula tan maravillosa. La recomendamos
Totalmente de acuerdo con Alex, la escena de “la última cena” es absolutamente colosal. Me ha encantado especialmente de la película la sinceridad del director. No ha intentado una grosera defensa del cristianismo. Expone las vidas de los monjes y sus actos y deja libertad total al espectador para crearse una opinión al respecto. Es una película que se ve con paz y que pide reflexión personal posterior.
He visto la película y me parece bastante interesante pero, un poco “ceremoniosa” si que me parece. Se recrea demasiado el los ritos, lo cual esta muy bien(o no) para los que sean creyentes, pero para los que no lo son es un poco pesado.
A pesar de todo ello, la película muestra muy bien los estados de animo y vivencias en una comunidad como esa y los personajes están muy bien encontrados e interpretados.
Película para públicos reflexivos, intelectual y emocionalmente hablando.
Saludos.
Me parece que la lentitud de las escenas hacen que nos adentremos en la película y nos situemos, salvando las distancias, en la piel de los protagonistas.
Si nos atenemos a la fe, es cierto que tal vez no tengan una evangelización apostólica, pero sí que evangelizan defendiendo la fe con sus vidas. Creo que la secuencia del priemr encuentro con los terroristas es un buen ejemplo de entereza y testimonio de fe.
La crítica me parece muy acertada. La lentitud de la película es una rémora. Un buen cineasta no tiene porque hacer largas las esperas para que el espectador “sienta” la lentitud. Además hay un juego confuso: no son mártires de la fe, sino de su país. Me esperaba algo más. Muy bien el 6/10.
He visto la pelicula, y es impresionante el juego de los sentimientos humanos con la mistica divina expresada en toda la pelicula. Sencilla y a su vez con un mensaje de tremenda solidaridad con el pueblo argelino que es el martir conjunto de la tragedia, ellos supieron vivir y morir con la dignidad de los santos, al igual que Monseñor Romero y otros (entre ellos dos martires españolas Caridad y Esther).
Una pelicula especial que merece una alta calificación. En un mundo en que la vida y sus placeres solo cuentan, este grupo de hombres nos enseña como muchos otros a convivir con la muerte como espada de Damocles.
Me parece Jose que ultimamente no te arriesgas nada con tus criticas. Es una pelicula buenisima, con una sencillez y profundidad tremenda. La escena de la ” ultima cena” es magnifica. Desde luego que no es una pelicula de accion pero hombre ponerle un seis es injusto.
























































