Un producto tremendamente eficaz y capaz de llegar a un público amplio. Sin embargo, “Despedidas” decepciona con sus momentos prefabricados y exhibiciones de postal. La Academia ha visto a uno de los suyos en Yôjirô Takita.
Teníamos curiosidad por echarle un vistazo a la película que, contra todo pronóstico (al menos para nosotros) se llevó el Oscar® a Mejor Película de Habla No Inglesa en la última edición. Maravillados como andábamos con dos propuestas de tanto riesgo, y capaces de generar preguntas, como “La clase” y “Vals con Bashir”, llegamos a pensar que esta “Despedidas”, que por fin nos ha llegado, tenía que ofrecer algo muy bueno como para desbancar a esos dos pesos pesados. Pues bien, ya está entre nosotros, ya la hemos visto, y podemos decir que para nada está al nivel de las cintas de Laurent Cantet y Ari Folman. Pero también, que es comprensible que finalmente se haya llevado la estatuilla, pues de no estar interpretada por japoneses y transcurrir en ese país, bien podría haber sido una película, por la historia y su forma de abordarla, made in Hollywood.
Eso supone que la película no carece de atractivo, sobre todo por su mirada a un mundo, al parecer, casi tabú en aquel país: el de los que se dedican a trabajar con los muertos; más concretamente, los que los amortajan, profesión a la que acaba dedicándose el protagonista después de que la disolución de la orquesta en la que trabajosamente había logrado ingresar le imposibilite vivir de tocar el chelo, su única ocupación hasta ese momento. Si bien es cierto que los que hemos visto la estupenda serie televisiva “A dos metros bajo tierra” vemos minimizada nuestra capacidad de sorprendernos ante un terreno tan ajeno a nuestra experiencia cotidiana.
Ese descubrimiento de la belleza y delicadeza que puede esconderse bajo los ritos funerarios nipones, nacidos de una actitud ante la muerte bien distinta a la nuestra, centra con mucho lo mejor de la cinta, con secuencias filmadas con una gran delicadeza y que logran transmitir la dedicación de un trabajo tremendamente sensible. Esto, junto a las relaciones del protagonista (Masahiro Motoki) con su carismático pero extraño jefe (Tsutomu Yamazaki), con su esposa (Ryoko Hirosue), con vecinos e incluso con las familias que requieren sus servicios, contiene lo mejor de la cinta, que llega a alcanzar momentos muy bellos.

La lástima es que estos convivan con otros demasiado prefabricados, con una exhibición de postal que se hace a veces bastante penosa (como esos planos enfáticos en los que el protagonista toca el chelo en medio de un campo abierto, con una música irritantemente “bonita” asaltándonos desde la banda sonora), o con unas resoluciones de excesivo subrayado que entran en contradicción con la eficacia de la contención de los momentos mencionados en el párrafo anterior. Por todo ello, “Despedidas” acaba dilapidando una parte significativa de las expectativas despertadas con su visionado, especialmente en un prólogo no carente de humor negro, con un tono que uno termina lamentando no sea el que impere a lo largo de todo el metraje.
Sin embargo, nadie puede negar que se trata de un producto tremendamente eficaz y capaz de llegar a un público más amplio que el que habitualmente se acerca a las propuestas orientales (y eso, a pesar de que en algún momento las interpretaciones se impregnen de la sobreactuación tan característica del cine nipón, tan chocante para nuestra sensibilidad oriental). Así que tenemos que reconocerlo: la Academia estadounidense ha sabido ver a uno de los suyos en Yôjirô Takita, en su poco arriesgada apuesta formal y en el hecho de portar un mensaje mucho más tranquilizador que los de las menos “bonitas” propuestas francesa e israelí. Y eso, a pesar del pasado del realizador japonés como director porno. O quizá sea ese curriculum el que le ha hecho capaz de reconocer la comercialidad allí donde se encuentre. ¿Quién sabe?

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- Ganadora del Oscar® a Mejor Película de Habla No Inglesa
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En las imágenes: Escenas de “Despedidas” – Copyright © 2008 ContentFilm International, Shochiku Company y Departures Film Partners. Distribuida en España por Golem. Todos los derechos reservados.
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Buena película aunque, le falta ese chispazo para terminar de romper en una gran película. De las tres me quedo primero con Vals con Bashir, luego con Despedidas y en tercer lugar con La Clase aunque las tres, en este caso son un ejemplo de buen cine.
Hacía tiempo que no había comentarios sobre esta película. Me alegra leer vuestros comentarios, porque se trata de uno de esos extraños casos en los que, cuanto más la veo, más me gusta. Me sucede algo parecido que a I love Japan.
Me ha hecho gracia lo de una música irritantemente “bonita”. Normal que hagan énfasis y nos “asalten” con la banda sonora, estando el genio Joe Hisaishi detrás. De hecho se agradece y mucho.
He visto esta pelicula ya tres veces y la veria muchas veces mas. El tratamiento equilibrado, nada dramatico ni cursi a un tema tan escencialmente humano se merecio el oscar y todos los otros premios. Me encanto la descision del guionista de realizar la peli en un lugar tan sencillo de Japon -un pequeño pueblo portuario-. Es una pelicula magnifica. Las actuaciones son buenas porque es cine no occidental entonces tienen permiso.
Dudo que Miguel se haya dejado llevar por prejuicios, especialmente si tenemos en cuenta lo bien que argumenta sus posiciones. Personalmente la he vuelto a ver en DVD e incluso me ha gustado un poco más que la primera vez.
No estoy de acuerdo con los prejuicios del autor de esta crítica, me parecio una excelente película, entretenida y me hizo reflexionar sobre la muerte y el destino. Es una propuesta diferente a lo que nos acostumbra el cine occidental.
Magnifica pelicula, de lo mejor que he visto este año. Excelente el trabajo de los actores, muy especialmente el protagonista (Masahiro Motoki. Una película para un amplio público. A pesar de sus dos horas y nedia de metraje, no se me hizo nada larga. La música muy efectista.
Delgado, un poco cargado de prejucios sí que estás. Y es lamentable, porque de tu crítica se puede deducir que, si no hubiera estado, ni tan siquiera, nominada al Óscar, te habría gustado bastante más. Básicamente, porque la Academia la habría dado por rechazada. Los apriorismos y actitudes prejuiciosas matan a las “estrellas” de la crítica. Si no, éstas terminan con la magia del cine. Vamos, con el cine.
Makoto,
esta semana aún puede verse en Barcelona en los Méliès y Verdi, en ambos casos en versión original subtitulada.
Un saludo!
Esta película puede estar bien y se ve interesante, a mi me han recomendado verla por que me podría ayudar para hacer un trabajo. Sabéis si la dan en algún cine de Badalona o Barcelona?
Muchas gracias.
¡Jajajaja! Para nada, SciFirino. En todo caso, por “La clase”. Y sí, tanto ésta como “Vals con Bashir” me parecen mejores que “Despedidas”, que por momentos parece firmada por un Tornatore nipón.
Un saludo!
alguien está enfadado porque no ganara la estupenda “Vals con Bashir” no?…
Salu2.
“Despedidas”: Un trabajo terapéutico…
A pesar de que algunos de sus acontecimientos se pueden calificar de previsibles, la película está repleta de pasajes conmovedores que se combinan a la perfección con ligeros apuntes humorísticos. Magnífico trabajo de su reparto.
De las pocas sorp…


























































