Un largometraje valiente, osado y radical, que invierte la obra infantil en la que se basa abandonando su tono de fabula amable para convertirse en un magnético viaje a un abismo hipnótico y peligroso. Spike Jonze se confirma como imprescindible.
Max (Max Records) tiene una imaginación y una sensibilidad desbordantes. Una noche, harto de su hermana, celoso del novio de su madre (Catherine Keener), y sin ganas de comer maíz congelado, huye de casa, monta en un pequeño barco y navega hasta una isla habitada por seres gigantescos y fabulosos. Y será su rey. Tras “Cómo ser John Malkovich” (1999) y “Adaptation. El ladrón de orquídeas” (2002), Spike Jonze se coloca nuevamente tras las cámaras de un largometraje con “Donde viven los monstruos”, la que es su propuesta más arriesgada y valiente ─y esto es decir mucho─ por el vuelco radical en lo formal y el estiramiento paroxístico esencial para con el referente en el que se basa, uno de los cuentos infantiles más populares del planeta, el adorable volumen homónimo firmado por Maurice Sendak que se alarga de unas pocas páginas y fragorosas láminas ilustradas hasta convertirse en una de las adaptaciones más impactantes, convulsas y retorcidas del cine moderno. Dicho esto, queda claro que el espíritu de la obra original abandona el palco al que va dirigido y se encamina hacia una platea adulta y juiciosa.

Avisados quedan los progenitores que piensen acudir con sus retoños a disfrutar de las andanzas de un crío gamberrete y vivaz que tras sus aventuras regresa a su habitación donde le espera la cena, todavía caliente. Y es que Jonze no esconde sus pretensiones, con un arranque vociferante que presenta a un joven protagonista en cuya realidad cotidiana surge como un Atila a escala que disfruta de lo lindo correteando desenfrenadamente y lanzando proclamas guerrilleras ultrarevolucionado e imparable. Es, en principio, un pequeño como tantos, hasta que ahondamos en el retrato que el director dibuja de un hogar monoparental y problemático, en absoluto falto de amor pero grisáceo en su planteamiento. Así que cuando arriba al islote, lo que encontramos es el contundente panorama de una psique infantil desequilibrada y volátil, un lugar en medio de ninguna parte en el que los adorables pero inestables muñecotes ─increíble trabajo de la factoría Henson─ no son sino la proyección material de sus miedos, de sus anhelos, de sus dudas y sus sueños, plasmados de un modo tan contundente como distante en su juicio analítico de las interioridades de un niño solitario que encontrará en una experiencia a la postre traumática la liberación de sus obsesiones y, curiosamente, el camino a una pronta madurez no exenta de esperanza.

El cineasta nos invita de este modo a un lugar fabuloso, frágil y consistente a un tiempo, como tan sólo la fértil ensoñación de un chiquillo puede concebir. Una realidad suave y palpable pero inquietante por lo impredecible, en la que todas las preguntas tienen respuesta aunque puede que no nos gusten; no todas, al menos. Con un diseño de producción sencillamente pasmoso y una dirección firme pero juguetona y subjetiva, el joven Max Records ofrece una interpretación brillante y solvente, apoyada por un elenco de voces en el que James Gandolfini, Chris Cooper, Catherine O´Hara y un sencillamente extraordinario Forest Whitaker dan vida a lo que no lo tiene en nuestro plano con una convicción que desarma, conmueve y aterra a partes iguales. Recomendable por su perfección narrativa y visual, así como por la subversión de lo que se presupone un canto infantil y acaba marcando una oda a la aceptación de lo inevitable ─las referencias a la muerte y al fin de la inocencia son una constante─, no es la película sino la constatación definitiva de que nos encontramos ante un cineasta irrepetible, impagable, que tiene muy claro donde viven los monstruos: dentro de cada uno de nosotros.
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En las imágenes: Fotogramas de “Donde viven los monstruos” © 2009 Warner Bros. Pictures, Legendary Pictures, Village Roadshow Pictures, Playtone y Wild Things. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.
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Pues que te digo… hay que especificar de cine, hay cine que no es para todos, entonces si quieres ver acción o diversión, anda y ve avatar, o no sé la última de comedia y disparos. Hay cine, para otros gustos, y bueno, siempre es divertido ver que la gente no comprende mucho de cine…
Pues para mí es una película increíble y llena de emoción y contenido en cada escena.
No, por supuesto que no es una película para niños, yo la entiendo como una película para aquellos que estén dispuestos a recordar como les afectaban las cosas en esa etapa, lo que sentían y lo que pensaban.
A mi me ha servido también para entender sentimientos y reacciones que aparecen de vez en cuando, que parecen infantiles y caprichosos, que la gente no entiende y yo misma tampoco. Creo que eso es lo que le pasaba a Max, y cuando esas emociones te superan y ves que puedes hacer daño sin querer, necesitas huír de todo y evadirte en tu propia imaginación si es preciso.
La parte de los monstruos no muestra otra cosa que su propio ser, ante todo reflejado en Carol. No, no es una parte absurda aunque pueda parecerlo, la gran mayoría de diálogos tienen su trasfondo a mi parecer; como cuando andan por el desierto y Max le dice lo que aprendió en clase: que el sol se iba a morir. Y parece que Carol intenta no darle demasiada importancia, pero al final cuando estalla de ira se ve que sigue terriblemente preocupado por eso. Porque lo que a los adultos no les parece tan importante, o lo ven demasiado lejano como para que les afecte, a los niños les perturba y le dan miles de vueltas, pensando que aunque pasen un millón de años, ellos seguirán por ahí, en alguna parte, y si el sol se extingue , ¿Qué será de ellos?
Y las reacciones de Carol son exactamente las mismas que las de Max cuando estaba en casa, ese deseo de familia unida, de que todo permanezca igual, que nadie lo estropee, y si pasa, pues acaba con todo aquello que se lo recuerda en un vano intento de sentirse mejor.
Y de esta manera, cuando Max ve “desde fuera” su propio comportamiento , evoluciona, y decide que ya está preparado para volver al mundo real.
No creo realmente que haya que “entender de cine” para apreciar o comprender esta pelicula, sólo dejar atrás esa visión adulta que espera escenas de típica comedia infantil, o una moraleja muy explícita, y acercarse a lo que una vez fuimos y que , más o menos en el fondo, seguimos siendo.
Y muy buena la crítica de José Arce
…pues a mi y a mis 3 acompañantes nos ha parecido HORRIBLE. Lenta, tediosa, agresiva, marrón, …pensábamos q al menos al final iba a tener una moraleja, pero ni por esas; la comedia q vimos al dia siguiente para desquitarnos d esta:los fantasmas d mis exnovias, tenía mas moralina q esta… es la típica película q estás esperando, ya q has pagado casi 7 eurazos, q en ls próximos 5 minutos t enganche, t diga algo, miras a tu alrededor a ver q caras pone la gente, qué aburrimiento!!! …y el q diga lo contrario es porque “hay q entender d cine” para saborear esta y alguna otra peli del pelo… UN TIMO!!! y por supuesto no es para niños, pero eso ya lo dice bien claro aún en las falsas pero favorables críticas… Hay muchas pelis, q aunque sinsorgas t hacen pasar un buen rato, una buena tarde d cine… o no es eso lo q buscamos la mayoría d los comunes???
Coincido en que el principal responsable de informarse debidamente de lo que pueden o no pueden ver sus hijos es uno mismo y que lo fácil es echarle la culpa a otros.
Antonio, en esta o en cualquier otra revista debes leer el texto que acompaña la calificación de la película. Ahí es donde se explica la nota que se le otorga, y yo dejo bien claro desde el principio que “Donde viven los monstruos” no es una muestra típica de cine familiar; de hecho, advierto específicamente a los padres que vayan a ir a verla con sus hijos.
Un abrazo.
Primera y última vez que me dejo llevar por vuestras críticas.
Tarde de Sábado y me voy al cine con la señora y los nenes para ver una peli de cuatro estrellas y media de LA BUTACA.
Vaya muermo de pelicula. Mi mujer no hacía más que mirarme como diciendo “que cojo… de pelicula le estás metiendo a los niños”
Tendrá todo el valor cinematografico que quieran ponerle pero no me siento identificado para nada con el niño “autista” ese que te representan en la pelicula.
El guionista tiene una imaginación de escandalo. Hasta Yo lo hago mejor y no tengo ninguna.
Eso sí; me parece que el niño es el típico niño que estamos criando ahora. El niño llavero solitario debido a esta sociedad egoísta que estamos montando.
Para gustos los colores pero deben avisar que la pelicula es de tratamiento psiquiatrico.
Un saludo.
Simplemente genial. Una puesta en escena sencilla, pero efectiva y una narrativa deliciosa. Cuando hablamos de Spike Jonze, se trata de otro cine, cine de autor en mayúsculas. No es la típica película comercialona de la época. Y NO, NO es una peli para niños.
Recomiendo la versión original, donde las interpretaciones son precisas a los personajes. A mí me ha sorprendido y agradado oir la voz infantil del monstruo Carol, interpretado por James Gandolfini, el desequilibrado jefe mafioso del clan en la exitosa serie Los Soprano. En fin, una peli para aquéllos que no buscan la evasión en el cine, para aquéllos que buscan cine.
me supergusto mucho, pero es cierto esta pelicula no es para niños, yo creo que esta pelicula es para los adultos que sueñan en ser niños y para los padres que quieren comprender a sus hijos un poquito mas.
difinitivamente ya es un clasico y durara mucho tiempo esta pelicula.
maravillosa idea de hacer los monstruos en forma tradicional con toques de digital, maravillosa fotografia y mejor aun la musica.
javier:
a mí me gustó avatar, pero esta película objetivamente tiene mucha más chicha, y va a perdurar no por maquinaria comercial sino por meritos artisticos.
Apesar de no haber entendido ni jota (si es que habia que entende algo) me parecio una delicia de pelicula. Es increible que los muñecos no desentonasen nada en el contexto visual y que sus movimientos fuera de la logica newtoniana queden integrados tan desapercibidamente.Excepcionales las voces de los monstruos, creo que son uno de los principales aciertos de la pelicula, ¿os imaginais la voz de Gandolfini en una bestia mas grande aun que el mismo?
El niño es un prodigio de expresividad y espontaneidad.
La ultima pelicula de Jonze me parecio un autentico bodrio, sera por que salia mi actor favorito, pero en esta se ha superado.
No creo que sea una pelicula para niños muy pequeños.
Expresiva y dinamica.
saludos
Esta pelicula media estrella mas que AVATAR¿??¿ por el amor de dios,vaya criticos
Difícil catalogar esta película. Entrar en la mente de un niño es complicado de asimilar. La idea principal me ha gustado: la evolución del niño. Sin embargo el desarrollo de la película ( la parte de los monstruos) me ha resultado un poco lenta, absurda y aburrida. Ahora entiendo lo que nos dice José Arce con ” valiente, osado y radical”. Me ha gustado la simbología y la música, y supongo que a algunos padres les ayudará a entender un poco más el mundo de sus hijos díscolos. Una película extraña pero que no deja indiferente.
Cómo se hizo “Donde viven los monstruos”…
Notas de producción © 2009 Warner Bros. Pictures International España
“No me propuse hacer una película para niños; mi intención era hacer una película sobre la infancia”, dice el director Spike Jonze, cuya adaptación para la gran pantalla del entrañab…

























































