Recorrida por una eterna indecisión, es un anómalo punto de encuentro (o tierra de nadie) entre el homenaje, el gore desatado, el romanticismo gótico y coppoliano, el pastiche y el climático duelo de monstruos.
Ya había demostrado Joe Johnston que se le daba mejor el cine de clara vocación fanta-familiar, ejemplificado en títulos solventes como “El guardián de las palabras” (1994) y “Jumanji” (1995), que la revisión y/o extensión de mitos (o parques míticos) vista en “Parque Jurásico III (Jurassic Park III)” (2001). Su elección final para colocarlo al frente de esta revitalización de la quizá menos significante de las fundacionales películas de mitos de la Universal inspiraba, cuanto menos, serias dudas en su sustitución del en todo caso (cinematográficamente) inédito Mark Romanek. “El Hombre Lobo” se presentaba, en fin, como el más tortuoso renacimiento de Lawrence Talbot y también el más extrañado, en medio de una tendencia del género a la revisión de los títulos referentes de los 70 y 80.

Esa cierta desubicación, claro, se justifica por sí sola en la intervención de Rick Baker y en lo que el maquillador puede reportar a dicha revisión. La divertidamente trágica escena del circense show en el manicomio, la transformación más definitiva de cuantas vemos en la película, aporta de por sí la memorabilidad estética que en ningún otro caso alcanzará el resto del metraje. “El Hombre Lobo” se demuestra, en todo momento, insuficiente para cubrir todo tipo de expectativas y recorrida por una eterna indecisión que la hacen un anómalo punto de encuentro (o tierra de nadie) entre el discreto homenaje (el bastón con la empuñadura del Hombre Lobo), el gore desatado (la matanza en el asentamiento gitano), la coppoliana búsqueda del goticismo romántico, el pastiche de personajes (la inclusión de Frederick Abberline) y el climático duelo de monstruos. Lo que en otro caso hubiera despertado un cúmulo de sentimientos quizá más gobernado por el encanto incomprendido, aquí permanece anulado por la hipertrofia, por el hastío inducido desde el atropellado montaje de efectismos que invalidan las, por otro lado, evidentes buenas intenciones del producto.

Consecuencia directa de su altísima irregularidad estructural, narrativa y hasta temática, “El Hombre Lobo” alcanza, en última instancia, una insospechada condición de traumático melodrama que se sustenta en las correctas interpretaciones de sus personajes, desde un torturado Benicio del Toro a un Anthony Hopkins que flirtea convincentemente con una demente maldad. Sin embargo, dicha condición, como casi todo lo demás en la cinta de Joe Johnston, parece antes fruto de un accidente dentro de la desmedida anarquía omnipresente, que una razón de ser entre las pasiones y pasadizos de un vocacional espíritu de serie B.
- Ficha completa de “El Hombre Lobo”
- Fotos de “El Hombre Lobo” (16)
- Tráiler de “El Hombre Lobo”
- Entrevistas de “El Hombre Lobo”
- Crítica (4/10): Aullidos IX, por J. Arce
- Crítica (3/10): El aburrimiento está empedrado…, por M.A. Delgado
- Crítica (5/10): Luces y sombras en el artificio, por J.R. Chico
- Previa: El mito del licántropo, por J. Revert
- Notas sobre cómo se hizo “El Hombre Lobo”
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “El Hombre Lobo” – Copyright © 2009 Universal Pictures y Stuber Productions. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
A destacar la escena en que se transforma el pobre Bernicio y el médico que le da la espalda no se entera de nada; imaginamos que es tonto o algo.
Destaca la escena por ser una de las más ridículas del cine.
¿A esto le dan dos estrellitas? Vamos no me entra en la cabeza la verdad.
Amigo Dacia,
Por tu ortografia se deduce que te podrias “intretener” viendo Gran Hermano y basura de esta índole.En mi opinión el hombre lobo es el primo feo de Chewaka.
Saludos cinéfilos
Bueno, para mi la coherencia de la historia es “pecata minuta” una vez descubierta la ridicula tranformacion, ya que en todas las aparicines de la bestia sufre uno de verguenza ajena y la historia no es que pase a segundo plano – como suele ser normal en este tipo de peliculas – es que se desvanece dentro de la incoherencia visual y como tu muy bien mencionas en tu primer post, me niego a valorar el “churro” detalladamente, es como dedicarle tiempo a algo sin sentido.
saludos.
Hola, Luis.
Muy interesante tu aporte sobre el “origen” de la etnia gitana. Ya la conocía (y no lo digo por decir, ni por “reacción”: parte de mi vida ha estado vinculada a la Antropología). Sin embargo, apuntada la referencia, hablemos de cine…
En el marco del género de terror, las alusiones y apariciones de la étnia gitana, relacionadas con los mitos de “monstruos sobrenaturales”, es muy frecuente. Véase, por ejemplo, la tradición del vampiro y, sobretodo, del Drácula literario e histórico. Por el mismo camino, la brujería, la del hombre lobo, etc.
De otro lado, el folklore del hombre lobo: el hombre que se transforma en lobo u hombre-lobo es, sobretodo, EUROPEO (Europa occidental y oriental). Existen tradiciones del mismo tipo, de hombres que se transforman en animales en otros continentes (Africa: hombre pantera, hombre león, etc.). Si bien es cierto que en algunas zonas de la India también circulan historias con relación a hombres que “conviven” con animales, lobos incluídos (el Libro de la Selva, es un clásico en este sentido).
Dicho lo cual, el folklore propio del “werewolf” (hombre lobo) se circunscribe, sobretodo, a Europa. Entiendo que cuando se transmite una tradición tiene que ver con historias que tuvieron lugar, entonces, en Europa.
Es una contradicción, entonces, que mientras en la película se sitúa “el origen” del hombre-lobo en la India (el viaje del ‘pater’ Talbot-Anthony Hopkins)luego traspasado al Reino Unido, los gitanos parecen conocer de primera mano fenómenos anteriores que sucedieron en su entorno geográfico, o sea en Reino Unido y Europa.
Esto se explica por un “fallo” de guión. En la versión de 1941, el hombre lobo que contagia a Lawrence Talbot es un gitano (interpretado por Bela Lugosi). En esta versión los guionistas “rizaron el rizo” -innecesariamente-situando el origen en un remoto lugar y pasando “el muerto” a otro personaje.
Esto determina un “giro de guión” que destroza la película, pues determina muchas de las contradicciones de la historia. La “ambivalencia” del papel interpretado por A. Hopkins, que no acaba de definirse para ningún lado en concreto, y chirria estrepitosamente. Ese “cambio” también condiciona toda la historia de Joe Johnston, ya que desde un punto de vista de coherencia interna no le llega a la suela del zapato a su predecesora, con Lon Chaney Jr. al timón.
Por cierto, según la tradición y la etnología, un hombre lobo NO es lo mismo que un licántropo. El primero es un hombre que se transforma en bestia, y mata; el segundo, es un hombre que “se cree” un lobo, y mata. Muy diferente, como puede apreciarse.
Ya no quiero ni pensar, por ejemplo, en los gitanos de la película, conocedores de la maldición y sus males, que mientras suceden los asesinatos están tan tranquilos en su campamento del bosque. Ridículous!!, como el mismo filme pone de manifiesto en la matanza posterior..Contradicciones, a mansalva.
Gracias por leerme, luis.
Hola MiquelC, acostumbro a leer tus doctos comentarios amenudo, pero en este caso quiero hacer una puntualizacion, que tanbien he leido en otros lugares, a cerca dela relacion del pueblo gitano con asia, nepal, etc..
Hace algun tiempo vi un reportaje del National Geografic en la que se detallava el origen del pueblo romani en el norte de la india, para no extenderme, te copio una parte de la entrada Gitanos en una conocida enciclopedia:
“La opinión más extendida afirma, a partir de análisis genéticos y lingüísticos y a la vista de los documentos conservados, que proceden del Punjab, en cualquier caso de alguna zona comprendida entre India y Pakistán. Los datos lingüísticos apuntan a que los antepasados de los gitanos vivieron en el noroeste de la India”
saludos.
Particularmente, me siento “incapaz” de juzgar que una interpretación es BUENA o CORRECTA, cuando el guión y la estructura narrativa han desequilibrado tanto una película, y su historia, que acaba por no tener ni pies ni cabeza…
Por tanto, afirmar que la historia es un “churro” de los más grandes es algo muy grave. Automáticamente, una historia “sin sentido” no permite apreciar la corrección de una interpretación, porque no se sabe que narices querían “interpretar” los actores.
Para mí, eso no tiene mucha lógica, Jordi. Afecta a la historia y a lo que se tiene de contar de los personajes, en en lenguaje del cine.
Y mira que lo tenían fácil, partiendo del guión de 1941 original. Está claro que no es un “remake”; al menos bien hecho, por supuesto. Ahí el licántropo original era Bela Lugosi (el gitano), aquí ya sabeis quien es…Cambiaron la historia, pero insistieron en conservar el resto: Y ESO, PRECÍSAMENTE, es lo que la película, al “travestirlo”, fastidia la historia (porque NO saben resolverlo: la lían y luego.., os vendo este escándalo de filme). El papel de Anthony Hopkins, aquí crucial, se convierte en un debate distorsionado, y mal presentado (peor explicado) entre lo malévolo y lo paternal, con palabras huecas de filosofía existencial. No se sabe, en ningún momento, porque actúa como actúa ni que guía sus actos. Al ser un personaje central, los cambios de guión se cargan el sentido (eso sí, pretendiendo conservar el conflicto generacional original del filme de 1941). Que triste.
El principal problema de este filme es su guión, sin pies ni cabeza, y como han “montado” las escenas, lo cual acaba de enredar lo de por sí, terrible..
No hay coherencia y numerosos errores de bulto.
Se nota como Anthony Hopkins interpreta sin creerse lo que hace (¿cómo va a hacerlo, si la historia no se aguanta, y se contradice, por todas partes?
La historia de Amor, con Emily Blunt… ¿Cómo surge, en base a qué se sustenta, y se explica?
Otro ejemplo: conservar el factor “gitano”, con su folklore y conocimientos, y leyendas…, para luego explicar el origen del licántropo por tierras de Asia, con ‘Gollum’ incluído ¡Tiene delito!!
Última: el perro de la familia, cuando detecta la maldición de Benicio, cambia su actitud, lo rehuye y le gruñe..Jajaja..En cambio, aparece al lado del Padre-padrone, como si ná.., tan amigos (y ya se entiende lo que digo).
Hay numerosos ejemplos…
Benicio interpreta un rol demasiado torturado, por no decir “esperpénticamente” torturado. Pero ya antes de que le pase nada a él, ¡eh! Pues menos mal que se supone que es un actor de teatro, en la película…
Interpretaciones ¿correctas?..Ninguno de ellos convence, transmitiendo cualquier tipo de emoción al espectador. Y eso, en este o cualquier tipo de película, es muy grave.
¿Correctas? Vale.
Como cine de acción, por el puro placer de la acción..De acuerdo, se puede ver. Pero no le busqueis demasiado el sentido a la historia..
Y seamos justos, las interpretaciones -a lo mejor por los problemas de guión-, tampoco son para tirar cohetes..
En una palabra: ridicula.
La pelicula dura lo que dura hasta la primera transformacion del Benicio-lobo, una media hora, apartir de ahi uno se apea del film como si al pretidigitador se le hubiese caido la baraja en pleno numero y es que en este tipo de peliculas con monstruo, si el monstruo no funciona no funciona nada. Si el director hubise sido mas listo hubiera escondido su criatura y mantenido el suspense, por lo menos si el bicho no da el pego el misterio te salva tres cuartos de hora de pelicula.
Solo para los que tengan ganas de reirse un poco, pero no demasiado
saludos.

























































