Hace un par de años llegó a la cartelera “Rocky Balboa”, cinta en la que Sylvester Stallone recuperaba a uno de los personajes que más fama le reportó en su día. El cineasta optó entonces por mostrarnos una visión bastante complaciente de una antigua estrella del cuadrilátero que conseguía superar las adversidades que se le cruzaban en su camino. Pues bien, podría decirse que “El luchador (The wrestler)” es una versión realista y exenta de optimismo de aquella película, puesto que nos encontramos con un individuo, Randy Robinson, que en la década de los 80 fue un auténtico ídolo del pressing catch pero del que ahora ya casi nadie se acuerda. No obstante, él sigue compitiendo, aunque sólo sea en exhibiciones de segunda; su cuerpo, sin embargo, no es el de antes, de ahí que termine molido una vez finalizan estos shows.
Lo peor de todo es que, tras un ataque al corazón, se da cuenta de que ha de abandonar lo que para él es su verdadera pasión. Así, tendrá que aceptar cualquier trabajo que le reporte algo de dinero con el que salir adelante; además, comenzará a sentir la soledad, de ahí que quiera iniciar una relación con una stripper que conoce y que también busca sobrevivir como puede (la mujer tiene más años que muchas de sus compañeras de profesión, de ahí que las situaciones en las que se hallan ambos personajes sean tan parecidas). Randy intenta retomar el contacto con su hija Stephanie, una joven con la que no pasó todo el tiempo que debiera y que está resentida con él. Sin lugar a dudas, estas escenas son las mejores de la película, tanto aquéllas en las que el protagonista se da cuenta de los errores que ha cometido como otras en las que la muchacha muestra su frustración al comprender que su padre nunca cambiará y que no puede confiar en él.
“El luchador (The wrestler)” es una cinta sencilla y fácil de entender, alejándose de la innecesaria ampulosidad del anterior trabajo de Darren Aronofsky (me refiero, claro está, a la fallida “La fuente de la vida”). De hecho, la cámara sigue al protagonista del relato muy de cerca, situándose a su espalda cuando camina o quedándose estática para que observemos con tranquilidad lo que acontece en la pantalla. Es por ello que la labor de los intérpretes cobra una mayor importancia en el filme, sobresaliendo un espléndido Mickey Rourke, tanto por la construcción emocional que hace de su personaje como por los esfuerzos físicos que sin duda le requirió un papel de estas características (menos mal que Nicolas Cage abandonó el proyecto por diferencias creativas). Ahora bien, que conste que no nos hallamos ante una obra maestra, sino ante una sincera pero elemental y nada novedosa reflexión sobre la madurez; puede que, si no fuera por la brillante actuación de su estrella masculina, quizás hubiera pasado desapercibida…
Calificación: 6/10
En las imágenes: Fotogramas de “El luchador (The wrestler)” – Copyright © 2008 Protozoa Pictures. Distribuida en España por Wide Pictures y Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
Una muestra mas del talento de Mickey Rourke, tanto ke le valió una nominación al Óscar por mejor actor(debió ganar,porque la actuación de Penn es algo exagerada)
Mickey Rourke, vueleve a brillar nuevamente con luz propia, con esta poderosa actuación, en esta acertada pelicula que si bien no es perfecta, nos deja muchos puntos a reflexionar, acompañado de una muy adecuada Marisa Tomei, que me había decepcionado un poco en la “pesadisima comedia ochentera” Wild Hogs, aqui vuelve con creces a decir soy actriz de vocación y de profesion llevando muy bien esta tragica historia inundada de soledad y tristezas compartidas, un BRAVO fuete pero fuerte para MICKEY y MARISA. Así se hace.



























































