En la misma tradici贸n que “Barrio”, de Fernando Le贸n, y otros ejemplos de realismo que sientan como una patada en la conciencia del espectador, Santiago A. Zannou inscribe “El truco del manco”. La urbe o el vecindario en el que se ubica la historia es lo de menos, porque lo que aqu铆 se nos cuenta es tristemente com煤n a tantos contextos que, en su visionado, bien podr铆amos acordarnos de las banlieues parisinas de “El odio”, o del Bedford Stuyvesant de “Haz lo que debas”. Al fin y al cabo, y en cualquiera de los casos, es cine que duele y se empe帽a en recordarnos qu茅 sucede en los inframundos de nuestras ciudades. Cine personalizado en las ilusiones rotas de protagonistas desterrados, olvidados y en el filo del abismo.
“El truco del manco” es una ejemplar muestra de este cine, una 贸pera prima tan dolorosa como necesaria que posa su mirada sobre dos v铆ctimas de la marginaci贸n. Una es Adolfo (Onovo Candela), mulato hastiado de su vida en el hoyo, adicto a las drogas como fuente de evasi贸n de sus problemas. La otra es Cuajo (Juan Manuel Montilla ‘Langui’), rapero minusv谩lido pero imbatible en sus esperanzas por construir su propio estudio de grabaci贸n. Desde bien pronto se adivina que la relaci贸n de amistad entre ellos ser谩 la 煤nica constante superviviente a una trama que, irremediablemente, les va a deparar un calvario de penurias (y as铆 se cumple). Es la m谩xima del mensaje de Zannou, que tiene una entonaci贸n pesimista pero deja margen a la recuperaci贸n despu茅s del golpe, siempre sujeta al apoyo amigo.
Zannou propone un d煤o protagonista que supone dos caras de una misma moneda: la rendici贸n por adelantado (Adolfo) y la lucha incansable contra la adversidad (Cuajo). El camino a seguir por esa pareja protagonista hacia la realizaci贸n de un sue帽o queda subyugado a las circunstancias que les rodean: la necesidad de implicarse en trapicheos que les proporcione el dinero necesario para llevarlo a cabo y, a su vez, la obligaci贸n con ellos de rendirle cuentas al padrino del barrio. Zannou parece querer decirnos tanto que esta es la 煤nica opci贸n posible, como se帽alar la imposibilidad de Adolfo y Cuajo de escapar a las lacras de la droga y la violencia, que parecen cercarles sin remedio. El amargo final que ya intu铆amos, por tanto, tiene m谩s que ver con lo imposible de superar una realidad que condena y perpet煤a a sus protagonistas a su forma de vida, que con una improbable reprimenda por lo il铆cito del camino tomado hasta ese punto.
Juan Manuel Montilla sorprende debutando con una interpretaci贸n cargada de sinceridad y empe帽o. En medio de un reparto que cumple, son suyos los momentos de mayor carga dram谩tica y son estos respondidos con una actuaci贸n que convence y alcanza puntualmente la emoci贸n. Es lo que sucede en la 煤ltima escena en el estudio, donde su rabioso mon贸logo sobre la superaci贸n conmueve aun cuando somos conscientes de que se tratan de l铆neas m谩s bien impostadas. Ah铆, precisamente, est谩 el m茅rito de la secuencia: en superar la creencia de que es necesario calcar la realidad para lograr emotivas dosis de realismo. Y a fe m铆a que Zannou lo sabe bien.
Calificaci贸n: 7/10
En las im谩genes: Fotogramas de “El truco del manco” – Copyright 漏 2008 Media Films. Distribuida en Espa帽a por Alta Classics. Todos los derechos reservados.
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