No hay reflexiones sobre la naturaleza humana ni dramas intensos en “Entrelobos”, sino preciosismo fotográfico y paisajes de la sierra, con una cuidada planificación y tomas de animales que hubiera firmado el amigo Félix Rodríguez de la Fuente.
La primera escena del ataque de los lobos al rebaño de cabras es ya sintomática de todo lo que Gerardo Olivares nos va a ofrecer en “Entrelobos”. Y eso porque refleja su formación como documentalista, su amor a la Naturaleza y su sensibilidad hacia todas las realidades humanas. Además, el director cordobés se mueve en un ambiente que conoce bien, con grandes cortijos terratenientes y personajes que luchan por sobrevivir… aunque la historia se desarrolle en la década de los cincuenta. Es la evocación de un niño que vivió solo durante doce años en Sierra Morena, con la única compañía de los lobos y otros especímenes del lugar, huyendo de unos humanos más salvajes que las mismas bestias. Una crónica extraída de la realidad para fabricar un producto placentero para un espectador de amplio espectro, amante de los animales domésticos y también de los que están por civilizar.

Las bazas de Olivares parten de la historia real y del atractivo de una fauna ibérica de una posguerra aún con enfrentamientos y odios. Tanto es así que el Marcos real —el que aparece en la última secuencia del filme haciendo de sí mismo— ha manifestado estar más próximo a sus “compañeros” de aventuras y de supervivencia que a los que se hacen llamar ilustrados. Pero no hay grandes reflexiones sobre la naturaleza humana ni tampoco dramas intensos en “Entrelobos”, sino más bien un preciosismo fotográfico de bellas imágenes a contraluz o de hermosos paisajes de la sierra, con una cuidada planificación y tomas de animales que hubiera firmado el amigo Félix Rodríguez de la Fuente, con un tempo contemplativo que habla del embelesamiento del director con la Naturaleza… y también de la pérdida de ritmo narrativo que padece, agudizada en los momentos que introduce algunos ralentíes. La banda sonora de Klaus Badelt apunta en la misma dirección y su música sinfónica, siendo hermosa y melódica, queda subrayada en exceso en una búsqueda de emociones agradables en esta Arcadia salvaje.

Gran esfuerzo de producción y buen trabajo en el adiestramiento de los animales, por otra parte. También es justo destacar el acierto de casting con unos magníficos Sancho Gracia y Carlos Bardem que saben generar ese aire castizo con su deje andaluz, pero sobre todo para descubrir al pequeño Manuel Ángel Camacho… alma mater del proyecto y modelo de frescura desgarbada y de inocencia infantil. Más discreta y breve es la presencia de Juan José Ballesta, más testimonial y promocional que destacable… El guión es el talón de Aquiles del proyecto, desinflado en lo dramático e irregular en lo narrativo, con demasiados cabos sin desarrollar que hubieran dado humanidad —no animal— y empaque al trabajo… como esa niña de mirada llena de complicidad, ese hermano mayor más abandonado por la cámara que Marcos por su padre, o ese hijo perseguido por la Guardia Civil.

A pesar de desaprovechar una interesante historia que ofrecía mucho más material del utilizado, hay que valorar los logros artísticos conseguidos y reconocer la docilidad del buen salvaje —me refiero al lobito y al hurón—, aunque también recomendar al director que sienta la llamada del documental y vuelva a la selva —o a la sierra—, donde a buen seguro obtendrá grandes resultados con lobos convertidos en el mejor amigo del hombre, hurones que cazan conejos o buitres carroñeros que vuelan al acecho de cuerpos sin vida. De hecho, parece que lo hará en breve… pues ha anunciado un documental sobre Marcos Pantoja, el protagonista real de la historia, trabajo para el que le deseamos el mayor de los éxitos.
- Ficha completa de “Entrelobos”
- Fotos de “Entrelobos”
- Tráiler de “Entrelobos”
- Making of de “Entrelobos”
- Crítica (5/10): El libro de la sierra, por José Arce
- Previa: El pequeño salvaje, por Jordi Revert
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Entrelobos” – Copyright © 2010 Wanda Visión, Arakao Films y Sophisticated Films. Distribuida en España por Wanda Visión. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
[...] de los efectos especiales y de una puesta en escena más o menos espectacular. De otro tono es “Entrelobos”, película de Gerardo Olivares… que más bien parece un documental sobre la Naturaleza, pero [...]
2 – josep, los hurones no muerden la mano que les da de comer sin más, incluso pueden llegar a no morder ninguna mano, no deberías afirmar cosas que ignoras.
La película es muy digna. Coincido con la puntuación anterior (8/10) y en la emotividad de algunas escenas muy naturales. El guión es muy correcto teniendo en cuenta la historia solitaria que se cuenta. Lástima la vocalización del andaluz cerrado porque se pierden matices por las palabras que no se entienden.
Es una película con un tema ya desarrollado anteriormente en el cine mundial. Quizás sea mejor que otras que he visto por las posibilidades técnicas existentes hoy en día.
El personaje principal está bien desarrollado.
Los otros papeles secundarios son muy interesantes y podrían tener mas relevancia si se alargara la película. En ese caso se podría llegar a conseguir una película redonda.
Totalmente de acuerdo con la crítica.
Esta película destroza el tema, que es bien apasionante;
se nota que el que la hace podría no tener nada en la cabeza, es más simple que el mecanismo de un botijo.
Es una película deslabazada, vulgarmente efectista, en ocasiones tan vulgar que dan ganas de que le trague a uno la butaca.
La música es de una estupidez que asusta.
Dinero de la entrada y de los impuestos bien tirado a la basura
Cuesta creer que sea una historia real, supongo que se habrá hecho algo de fábula para embellecer la cinta. Lo del hurón tambien resulta sorprendente pues estos animalitos muerden la mano que les da de comer sin más…
No está mal, me ha distraido dos horas. La música no me ha resultado impertinente y si envolvente con el entorno… esos acordes de guitara…ay.
Ahora cuando pueda veré la del coreano poética, lo que ocurre es que no la proyectan en casi ningun cine; ahora todo son estrenos para consumo navideño… grrr.
Esta película es muy buena: buena fotografía, buenos actores, buen guión…no entiendo como el crítico la puntúa tan bajo.
Esto es cine español de calidad. Impresionante rodaje que supera las dificultades de grabar con animales salvajes.
Un 8/10 le pondría yo.
Además es muy emotiva.

























































