David Twohy coge aire antes de seguir adelante con las andanzas de Richard Riddick y firma un delirio aventurero gamberro y triunfal en su ambigüedad. Cine de palomitas dulces para disfrutar con la mente abierta y el cerebro boca abajo.
Cydney (Milla Jovovich) y Cliff (Steve Zahn) acaban de casarse. Han planeado la luna de miel ideal en Hawaii. Una vez llegan allí, conocen a otra pareja, la formada por Nick (Timothy Olyphant) y Gina (Kiele Sanchez), un encuentro que coincide con la noticia de una serie de asesinatos en la zona. Sospechan inmediatamente… El profesionalmente pluridisciplinar David Twohy vuelve a colocarse tras las cámaras con “Escapada perfecta”, propuesta que parece resultar de la regurgitación compacta de los desvaríos que ha ido desechando a lo largo de su carrera como guionista y cineasta de relativo éxito. El resultado es, por lo que pretende y, sobre todo, por cómo lo hace, perfectamente recomendable si uno está dispuesto a dejarse llevar por la lisergia que impregna lo que está a punto de contemplar.

Y es que todo el embrollo esquizoide-aventurero que desarrolla la película queda como una declaración de intenciones, una broma nada soslayada del cineasta, que a través del personaje de Steve Zahn, un guionista cinematográfico a la espera de su gran oportunidad, juega con el espectador a plantear una historia proclive al cliché eludiendo todos y cada uno de ellos. Abierta su guerra contra los tópicos, las directrices argumentales se van trastabillando en su búsqueda de independencia innovadora, hasta que la mixtura de géneros y estilos visuales e interpretativos se desdibujan unos a otros y todo se revela como una guasa macarrónica que coquetea imposiblemente con el metacine. La pareja principal evoluciona de manera peculiarmente natural, ganándose a pulso las simpatías de un palco reticente a ponerse de lado de semejante par de lelos, mientras que Olyphant se disfraza de Josh Duhamel y pasea pectorales al tiempo que disfruta de lo lindo como macho alfa excombatiente pero combativo.

Vertiginosa, progresivamente hilarante, con un flashback ciclópeo insertado como un guiño a los Mickey y Mallory stonianos, confusa en el dibujo general que deja en la mente del observador, “Escapada perfecta” es divertida, cuchufleta, payasa y pasada de rosca, sin coherencias ni mecanicidades aparentes pero tan ambigua en su falta de pretensiones como efectiva en su presentación textual, con un montaje y una edición cuidados, dinámicos y repletos de detalles que logran con gran efectividad despistar a la hora de tratar de descifrar quién es el asesino misterioso. Todos lo pasan bien, a ambos lados de la pantalla. Y eso es decir mucho en un género que se fagocita a sí mismo con una celeridad sólo comparable a ciertos ramales del terror puro y duro. Y así, descubriendo clichés invertidos en una película que, en su mismo fondo y base, no dice absolutamente nada más que lo que cuenta, David Twohy, que lleva coqueteando con la serie B y los ─pretendidos, casi nunca consumados─ pelotazos comerciales desde hace dos décadas, coge aire para seguir dándole cancha inmediata a Richard B. Riddick, muestra suma y contumaz de lo mejor y lo peor de su obra.
En las imágenes: Fotogramas de “Escapada perfecta” © 2009 Rogue Pictures, Relativity Media y QED International. Fotos por Javier Pesquera. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.
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Por cierto, se me olvidaba. En algunas escenas los dialogos son bastante pornograficos, no? Incluso de mal visto para ser cine comercial, nose. Espero que sea un fracaso en taquilla para que el director aprenda.
Pues si, la peli no merece 6 ni en broma. Y es una pena, porque con esos paisajes, un thriller como éste podia haber dado mucho juego. Yo cuando sali del cine más bien sentí tristeza por una oportunidad desperdiciada. Es la primera pelicula de este director que me decepciona. Aparte de que le cuesta arrancar al tema una barbaridad.
Nadie se cree la ultima media hora, por Dios. Pretenden hacernos comulgar con ruedas de molino. Nos venden un giro en el guion que no es tal, porque desde el principio yo ya tenia la ligera sospecha de que el tema iba a ir por ahi. Más que nada porque despues de leer las criticas, ya ibamos avisados. De todos modos, ese esquema de bueno-malo a la inversa ya lo utilizó el director en Pitch black. Cómo se repite este hombre.
Lo increible es que habra guionistas desconocidos que no pueden vender su guion, siendo bastante mejor que esta chorrada de historia. Y yo que crei que solo pasaba eso en el cine español Xd…A ver si ya dejan de marearnos con los tópicos de parejitas y ligues, que ya aburren.
Hace falta tener valor para dar un 6 a este insulto de película. Hacía bastante tiempo que no veía nada peor. Es que ni siquiera llega a sacar juego del escenario exótico en el que se desarrolla la historia. Y con “pesos pesados” de la interpretación como la señorita Jovovich, el inefable Olyphant (qué tío más fatuo y nulo actuando) y Steve Zahn, pues la verdad es que no sé que esperaba yo, pobre iluso. Lo del guión merece mención aparte: no es que haya que ir a ver ésto con el cerebro boca abajo. Es que directamente hay que lobotomizarse casi desde el principio para creerse las tonterías que desfilan ante nuestros ojos. “Todos lo pasan bien, a ambos lados de la pantalla”, dice el señor Arce. Los actores, el director, productor, etc, no dudo que se estarán descojonando de su audiencia. Pero a la sesión a la que fui yo, los cinco (gracias al cielo, no engañó a más) seres humanos que estoicamente la padecimos sospecho que estuvimos tentados de fostiar a los que adecentaban la sala, presos de la ira por haber sido estafados con semejante bodrio.

























































