Garry Marshall se rodea de un amplísimo elenco de estrellas para trazar un cuento de historias entrelazadas con Cupido como protagonista no acreditado. Una propuesta que tiene claro su público y su momento.
La bulliciosa ciudad de Los Angeles acoge un hormiguero de historias entrelazadas con un denominador común: el amor. El 14 de febrero es una fecha inconfundible en nuestro calendario, marcada como herramienta de marketing o como sincera demostración del desaforado romanticismo que atenaza, para bien y para mal, las pasiones del ser humano. Dos concepciones que también sobrevuelan “Historias de San Valentín”, película que puede interpretarse como posible instrumentalización del sentimentalismo del público o como sentido homenaje al más hermoso de los impulsos que nos mueven. Sea como fuere, está claro quiénes deben abstenerse de la propuesta, quiénes han de disfrutarla sin miramientos y quiénes quedan en un limbo entre unos y otros, mayormente forzados por sus parejas a compartir un par de horas de edulcorado ejercicio de vehemente externalización emocional.

Lo que no alberga ningún tipo de dudas es que el film, comandado por el especialista Garry Marshall ─quien de cara al palco universal sigue viviendo de los réditos de su ya forzosamente clásica “Pretty woman”─, cuenta con todas las papeletas para ganarse un hueco en la taquilla durante al menos el fin de semana que anticipa la visita del angelito regordete armado con flechas con punta de corazón. El guión de Katherine Fugate plasma, arriesgando lo justo, innegables enfoques del amor y derivados, del primerizo al crepuscular, del conyugal al extramarital, del familiar al coleguil; pero, como es evidente, las imposiciones comerciales cortan por la tangente cualquier disposición animosa, de suerte que la simpatía es la nota dominante, sin eludir el conservadurismo sexual yanqui ─cerrojazo a la líbido teen─ o involuntarios ataques de vergüenza ajena ─el momento Gloria Gaynor─. Como arma clave de reclamo, un elenco coral ciclópeo en el que conviven estrellas de ayer, hoy y mañana, del estrato televisivo, musical y cinematográfico, dibujando un fresco general amable en el que interactúan intérpretes negros, blancos, indios y latinos, todos a la caza de una porción de felicidad que no sabe de edades ni de condición socioeconómica; floristas, militares, médicos, deportistas, profesores, representantes, carteros… todos tendrán lo que merecen, que no es ni más ni menos que lo que propone el film: abrir el corazón al Amor con mayúsculas. Suspiro.

No apta para diabéticos emocionales, semejante bombardeo acaramelado logra entretener sin más impulso que la sucesión de encuentros anhelados, sin problemáticas derivadas de la más carnal demostración de los afectos ─no existe en pantalla el sexo en el día más cariñoso del año─ ni de las graves disputas más allá de algunos campechanos malentendidos sin consecuencias trascendentales de las que preocuparse. Sin más, una película destinada a reestrenarse una y otra vez en los especiales televisivos de San Valentín, quién sabe si incluso a ser programada en tan señera jornada dentro de unos años en el cementerio Hollywood Forever, cambiando la Shirley MacLaine primeriza de “Hot spell” (1958) por esta, derretida en brazos del entrañable Hector Helizondo, fetiche filmográfico de Marshall. El tiempo lo dirá. De momento la idea de la secuela pulula ya por los despachos, lo que redunda nuevamente en la verdadera intencionalidad de este monumento a Cupido, si es que existe alguna más allá del ánimo recaudatorio. Estamos a lo que estamos.
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En las imágenes: Fotogramas de “Historias de San Valentín” © 2009 New Line Cinema y Wayne Rice/Karz Entertainment. Fotos por Ron Batzdorff. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.
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seeea lo kee fuuereee?? esto kee s lo ke es???
jajaajajaj
mu mal ee mu mal..TT
Que nadie tire el dinero viendo este pestiño. No iba con la pretensión de ver un peliculón, pero sí de pasar un rato entretenida. Pues todo lo contrario, miré mil veces la hora porque se me hizo eterna. ¡Qué guión, por favor! no hay por dónde hincarle el diente. Muchas historias abiertas a la vez y ni una sola me despertó interés. Luego dicen de las pelis españolas ¡ja! Pues a mí en muchos meses sólo me han emocionado Celda 211 (impresionante) y El secreto de sus ojos. Bueno, ya semana pasada ví Precious y me gustó. Resumiendo, a ésta tochada de San Valentín le daré un 1 por la concentración de gente guapa pero, ni por esas….
estoy al 100% de acuerdo con Jotaele, la fuimos ayer por que en el grupo son mayoria las chicas, y fracamente una de las peores peliculas sino la peor que he visto en el cine, que dinero mas mal invertido y luego nos quejamos del cine español… para mi un -1.
Pelicula de domingo, te hace sonreir, alucinar con lo buenos que estan ellos y ellas y no pensar en nada más alla de las imagenes bonitas.
La recomendaria para personas que le gustan las peliculas tipo pretty woman, love actually, holidays….
me ha parecido una película a huir. Predecible, mala de guión, mala actuada.. y encima con el engaño de las grandes “marcas”, actores conocidos que te hacen creer que la pelíucla podría estar al nivel de love actually o semejante.
Moralina USA a raudales, además.
decepcionante 100%

























































