Sin el didactismo demócrata de Al Gore pero sin propuestas para la acción ecológica que exige, “Home” empeña sus esfuerzos en remorder la conciencia ecológica del espectador, anunciando el cataclismo que ha ayudado a precipitar.
“Home” es uno de esos documentales que demandan la reacción inmediata de la humanidad ante el desastre ecológico que se avecina. Lo novedoso es hacerlo con espectaculares imágenes de la Tierra vista desde el cielo, portadas de National Geographic en movimiento que demuestran que nunca faltan parajes de infinita belleza con los que clamar a la sensibilización para con el medio ambiente. Sin embargo, más allá de sus hermosísimas, portentosas postales, el discurso que aporta a la cuestión ecológica es más bien reducido, confinado al aluvión de datos que se reiteran y nos recuerdan (necesariamente) que estamos agotando todos los recursos, que el planeta se muere. Es decir, el texto catastrofista contrapuesto a imágenes de las enésimas maravillas de la Tierra.

Sin el didactismo demócrata de “Una verdad incómoda” pero sin propuestas para la inmediata acción ecológica que exige, “Home” empeña todos sus esfuerzos en insuflar el sentimiento de culpa del espectador, remorder su conciencia ecológica anunciándole el inevitable cataclismo que ha ayudado a precipitar. Sólo en los minutos finales su discurso parece permitir un contrapunto, un resquicio a la esperanza que nos recuerda que «es demasiado tarde para ser pesimista», pese a que el discurso dado hasta ese momento sólo pueda ser tildado de un pesimismo extremo.

Así y todo, el documental de Yann Arthus-Bertrand no deja de ser una bofetada necesaria, si acaso nunca tan brillante y compleja como aquel sopapo supremo que era “La pesadilla de Darwin”, pero también bienvenida. Máxime cuando llega con vocación de fenómeno, amplificando su alcance con un estreno múltiple que permite su visionado tanto en salas como en el mercado doméstico y en el mismo YouTubeTM. Buen trabajo de Armand Amar a cargo de la banda sonora y anecdótica la participación de Salma Hayek como voz narradora.
- Más información sobre “Home”
- Tráiler de “Home”
- Notas sobre cómo se hizo “Home”
- Post de preestreno relacionado
En las imágenes: Escenas de “Home” – Copyright © 2009 Elzévir Films y EuropaCorp. Fotos por Yann Arthus-Bertrand. Distribuida en España por Karma Films. Todos los derechos reservados.
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¿Catastrofista? Absolutamente REAL. Por favor, documentense adecuadamente, especialmente los necios negacionistas. Repasen dAtos historicos y evolucion de extraccion de petroleo, cobre, hierro, carbon, gas natural, plata, uranio. Historico de emisiones, contaminacion, indice de deforestacion. Y extrapolenlo hacia el futuro. Es un insostenible, una locura demencial.
Y no se confundan, no nos estamos “cargando” la Tierra. Nos estamos cargando nuestras perspectivas vitales que dependen de un determinado clima, flora y fauna.
Nuevo coñazo manifiesto catastrófista del supuesto fin del mundo universal, de la especie humana y de todo lo habido y por haber. Una triste y penosa historia protagonizada por el peor de los engendros: el ser humano. Vamos, que lo mejor sería volver a la Edad Media.
Imágenes bellas acompañadas de un panfleto politico pseudoprogre. Ahora resulta que los pobres mortales mileuristas en su mayor parte o parados en su resto somos los culpables de lo que deciden nuestros políticos y grandes empresas, y nosotros lo vamos a salvar: reciclando papel y tetrabricks, vidrio y por supuesto pagando nuestro gasto energético, que al fin y al cabo es de lo que se trata.
Pero señores, sigan viendo estos videos y teman el apocalipsis medioambiental propuesto por este más que sospechoso documental, que al menos yo no me creo el que propone la biblia y menos el que nos propone esta película.
Elizabeth, claro que son realidades demostrables, pero eso no quita que el discurso se focalice reiteradamente sobre las más negras de esas realidades, y que no ofrezca contrapuntos hasta el mismísimo final. La toma de conciencia se realiza a partir del pesimismo, no de la exposición y la inducción a las posibles contrapartidas. A eso me refiero.
El texto no es en absoluto catastrofista. Es una realidad demostrable todo lo que se afirma.
Muy acertados en el documental los apuntes sobre cómo influye nuestra alimentación en el cambio global y las referencias a la barbarie del maltrato animal.
Me ha parecido excelente.
Coincido con el amigo Jordi.
La verdad luego de ver la película (o antes de ver el final al menos) sentí que está todo perdido y que ya hemos destruido demasiado y el daño es irreparable.
Visualmente maravilloso, uno se queda con la boca abierta luego de ver esa sucesión de imágenes espectaculares.

























































