“Juan de los Muertos” tiene un prometedor punto de partida, pero lo que podría derivarse en una espléndida sátira político-social sobre la realidad cubana acaba diluyéndose en una caótica repetición de gags y situaciones.
La historia se repite como las mareas, y en Cuba esa historia vive de renacimientos y nuevas decepciones que se reeditan sin que sus protagonistas —los cubanos— puedan escapar a la eterna sensación de encierro en un lugar y un tiempo en el que nada cambia. En su segunda película como director, el guionista cubano Alejandro Brugués parece querer constatar lo inevitable de esa certeza a través del subgénero de los muertos vivientes, quizá el más condenado a repetirse en sus limitaciones, pero también aquel que ha experimentado mayores y estimulantes renovaciones vía la comedia consciente de toda una tradición genérica.

Los personajes de “Juan de los Muertos” (ver tráiler), película de zombis que hace de la idiosincrasia cubana su mascarón de proa, no dejan de hacer referencia a esa historia de revisionismo conflictivo —las continuas referencias de Juan (Alexis Díaz de Villegas) al Periodo Especial y lo que vino después—. La idea de conectar un Apocalipsis zombi en La Habana con las estrategias propagandísticas castristas que identifican a los no vivos con disidentes, enemigos yankis e iconoclastas varios, supone un prometedor punto de partida que allana el camino hacia la sátira político-social auspiciada por la propia naturaleza del género. Ese arranque, sin embargo, pronto se revela como un chiste de corto recorrido y se diluye en una realidad tan descorazonadora como la que envuelve al expeditivo grupo de cubanos exterminadores de zombis por negocio y ralea: Brugués vuelve a los tópicos de la cubanidad y reincide en los mismos gags y placeres gore reciclados bajo distintas formas. Por poco que pueda importar el guión aquí, el caótico libreto acaba saltando al primer plano por su palpable endeblez, su incapacidad para narrar una historia más allá de las espléndidas exhibiciones de FX, boicoteadas por otra parte por la agotadora, omnipresente banda sonora de Julio de la Rosa.

Sin posibilidad de escapar a sus correspondientes estereotipos, el irregular reparto —frente a un solvente Alexis Díaz de Villegas, la joven Andrea Duro chirría en la relación padre-hija— se hace cómplice de un divertimento que reincide en los mismos derroteros una y otra vez, pero que goza de una desvergonzada y contagiosa felicidad. Una jarana, vaya, esencialmente inmovilista, pero en la que es perfectamente factible acordarse de aquella pelea con tiburón de “Nueva York bajo el terror de los zombis” (Lucio Fulci, 1979) o vislumbrar en los créditos la versión cómic de “Juan de los muertos” a golpe de Sid Vicious y su My way.
Puntuación: 5/10
- Ficha completa de “Juan de los Muertos”
- Cartel de “Juan de los Muertos”
- Imágenes de “Juan de los Muertos”
- Tráiler de “Juan de los Muertos”
Imágenes de “Juan de los Muertos”, película distribuida en España por Avalon © 2011 La Zanfoña Produccines e Inti Herrera. Todos los derechos reservados.
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película en la que te ríes a ratos con en el corazón y otros de que no hace ni pizca de gracia, pero te ríes por la vergüenza que te da
























































