Pedro Almodóvar firma una de las más arriesgadas piruetas imaginables en su filmografía sin renunciar a la esencia de su cine. Turbadora, extravagante y fascinante, una película de visión obligada, pero no del gusto de todos.
Robert Ledgard (Antonio Banderas) perdió a su esposa a raíz de un trágico accidente automovilístico, presa de las llamas. Desde entonces, trabaja más o menos clandestinamente para que nadie más fallezca por ese motivo. Quien esto escribe sentía una (morbosa) curiosidad por ver qué había hecho Pedro Almodóvar con la adaptación libre de la escalofriante novela “Mygale/Tarántula”, escrita en 1984 por un Thierry Jonquet reticente a que su increíble texto saltase a la gran pantalla. El resultado es “La piel que habito” (ver tráiler), pirueta que marca una cumbre en la obra del director manchego no ya sólo por su riesgo, sino por la capacidad que demuestra para mantener la esencia de su cine en un salto mortal genérico de este calado. Tan iguales, tan distintas, novela y película son ya trabajos imprescindibles.

«Tú y yo no somos como el resto del mundo». Vaya por delante que no se trata de una propuesta del gusto de todos, puede que ni siquiera de la mayoría. Turbadora, extravagante, osada, fascinante, mutante, cochina, vintage, explosiva, éticamente retorcida… y totalmente almodovariana, “La piel que habito” demuestra que el director puede jugar con los abismos del horror factible sin renunciar a sí mismo. Rodada con un buen gusto incontestable, cuidadísima en la composición de cada plano, de cada secuencia, el realizador dilata los primeros rollos abriendo un intrincado abanico de líneas narrativas y temporales, difícil en su apuesta por la inclusión de elementos que pueden parecer superfluos para el conjunto pero que finalmente encajan con precisión quirúrgica ─valga lo facilón de la expresión─ en este puzle laberíntico y maquiavélicamente desquiciado. Y mientras se compone, la sorpresa es constante.

Apoyada en una fotografía de José Luis Alcaine sencillamente despampanante, hermosa, de colores vívidos hasta lo palpable, y en una banda sonora de Alberto Iglesias que se une al cruel jolgorio general, la película se corona con un obsesivo y antológico Antonio Banderas que tiene en Ledgard un suculento regalo como actor, convertido en un pequeño dios que rige ese microuniverso opresivo y elegante en el que se convierte la clínica pesadillesca en la que reside y acecha. Verdugo y víctima, el objeto de sus anhelos/odios toma la forma de la siempre integralmente entregada Elena Anaya, formando una pareja eléctrica observada de cerca y de lejos por los elementos más personales de esta alucinación poliédrica, una Marisa Paredes crepuscular y frustrada y un Roberto Álamo atigrado, deliciosamente ridículo y desconcertante. Provocará carcajadas y espantos a partes iguales, pero “La piel que habito” muestra un valor y una naturalidad ante los que hay que quitarse el sombrero. Y lo hacemos encantados.
- Ficha completa de “La piel que habito”
- Carteles de “La piel que habito”
- Imágenes de “La piel que habito”
- Tráiler de “La piel que habito”
- Reportaje sobre “La piel que habito”, por Jordi Revert
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
Imágenes de “La piel que habito”, película distribuida por Warner Bros. Pictures International España © 2011 El Deseo. Todos los derechos reservados.
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Alusiones a todo tipo de cosas perversas, morbosas y desquiciadas.
Bnaderas no siendo un gran actor no me explico como podrá borrar esa raya. “MUY MALA”
Realmente aburridísima, Mal uso de Flshbacks (cuando Norma es “violada” era innecesario repetir el momento para explicar lo ocurrido ). Antonio Banderas, una momia hubiese desempeñado mejor el rol, insulso y poco creíble en el papel de un cirujano desquiciado. Excepto en películas que sólo sirven para entretener, siempre espero que el Grand Finale me deje alguna enseñanza o moraleja, pero en este film no hay ni siquiera qué pensar. Confiada en que me iba a encontrar con un thriller sicológico mi decepción fue aún mayor. El director le imprimió un ritmo lento casi arrastrando las escenas. Creo que Almodóvar es marca registrada y la gente cree que debe “comprarlo” porque es calidad. Ësta no es una buena película y si no hubiese sido de Almodóvar todos compartirían mi opinión.
Pocas películas he visto de este señor y la verdad es que no me gusta nada su cine, en esta película quise darle una oportunidad, porque estaba la fiesta del cine por 2€ que sino no iba, la verdad es que me ha decepcionado pero mucho muchísimo, la historia espectacular, los actores también, la fotografía muy buena, ahora lo que viene siendo la dirección y el ritmo de la película es bastante malo, hay momentos que sobran, otros en los que te aburres como una ostra y los demás que intentan ser un poco mas emocionantes no lo llegan a ser del todo, pienso que otro director la hubiera llevado de otra manera, una historia tan buena y original desperdiciada por un mal director.
Y por qué tiene que ser real? Recordemos, es una película. Y por qué nos tenemos que sentir identificados con los personajes o con alguno de ellos? Y por qué tiene que ser creíble? Son preguntas que la gente está haciendo y no entiendo porqué no se limitan a decir si les ha gustado o no, en vez de hacer preguntas estúpidas, porque cuando yo voy a ver una película, la disfruto, no estoy pensando en mí, ni en la vida real ni nada, porque sé que es ficción. Y no espero otra cosa.
Se agradecerían críticas desprovistas de prejuicios políticos. Gracias.
Otra vez nos depara Pedro Almodovar una pelicula impagable.Tenemos en nuestro Pais, la mania de un sector escorado a la derecha, que a la menor oportunidad aprovechan opara denigrar a Almodovar,que si no sabe hacer cine nada mas que para “maricas” y “desviados”. Que si su cine está sobresuvencionado por los de la Zeja.Que dentro de España no hay quien aguante su cine,etc,etc.Pues bien, una vez mas, Almodovar nos demuestra como se hace cine desde un buen guion, una preciosa fotografia,esa musica de Iglesias que nos cala como la lluvia mansa.De los interpretes que podemos decir,Banderas, Alamo(¡¡increible y divertido¡¡) acojonante Elena Anaya, es decir todo el equipo funciona como reloj.Si en estos momentos tenemos la suerte de contar con Almodovar como creador, debemos cuidar y pedirle que siga haciendo buen,buen cine.
tiene gracia que los comentarios sean tan diametralmente opuestos… estoy deseando verla. pero por favor, evitemos comentarios como “un final que te deja mal cuerpo” , con dar una opinión es suficiente.
Siempre he pensado que este tipo es el mayor engendro y no ni uwe Boll ni Ed Wood del cine mundial,pero esta (película?) es ya lo más de la cutrez de ese surrealismo de lo patético que resulta ver otra vez historias grotescas con personajes ridículos,eso sí, curiosamente un actor tan mediocre como Banderas sobresale sobre el resto.Otra vez homesexialidad y sexo por todas partes.Como este tipo puede tener un Oscar?Bueno,cierto es que nuestra PE tiene uno y una nominación.
he visto mucho cine en mi vida pero es tan aberrante y nunca he sido una persona con perjuicios contra este señor, de hecho he visto muchas de sus películas pero sigue siendo el de siempre.Falta Victoria Abril en la bañera metiendose el juguetito por la vagina como en su aclamada obra de arte “Amantes”XDD
Estaba reacio a ver otra película de maricones, yonkis, y demás fauna que bien nos tiene acostumbrados este señor, pero después de leer la critica del Sr. Arce me animó a verla.
Sublime, aterradora, inquietante, elegante… Son algunos adjetivos que se me vienen a la cabeza después de verla, no puedes ni pestañear pensando en que te puedes perder algún detalle de la trama.
Me ha encantado, Banderas se come la pantalla y si no fuera por la extraordinaria música, no se me hubiera acelerado tanto el corazón (¿O seria de la coca cola?)
Almodóvar rompe tópicos, madre mía que peliculon!!!
Saludos.
Decepcionante y muy angustiosa. Almodóvar, una vez más deja mucho que desear.
Decepcionante. Por momentos rozando el sopor, y un final de esos que te dejan mal cuerpo.
Me he vuelto a reconciliar con el cine de Almodovar en esta película, después de la decepcionante “Los abrazos rotos”. Aquí, en “La piel que habito”, el manchego desde una puesta en escena tecnicamente perfecta, elabora una película entretenida e inquietante, con su mundo entre surrealista y de personajes complejos.
¿Almodovar? No Gracias, ni pagandome la entrada voy a ver una pelicula del tipo este.
No sé que le pasa a Almodovar que cuando se junta con sus “discípulos” más o menos aventajados como en éste caso Antonio Banderas, el resultado lejos de parecer decepcionante … lo és.
























































