El retrato de un grupo de acomodados en la Argentina del colapso económico resulta tan vacío como las propias existencias de sus protagonistas. Marcelo Piñeyro sume al palco en un viaje sedante sin nada que ofrecer.
En el barrio privado de Altos de la Cascada, en las afueras de Buenos Aires, se respira lujo, tranquilidad, perfección. Sus casas parecen mansiones, sus jardines son de diseño, su vida es infinitamente pulcra. Hasta que tres cadáveres aparecen flotando en una piscina. Aún nos estamos desperezando de “El corredor nocturno” y ya tenemos aquí “Las viudas de los jueves”, suerte de prima hermana de la propuesta de Gerardo Herrero con la que Marcelo Piñeyro nos devuelve inmisericordemente a los brazos de Morfeo. La adaptación de la novela homónima de Claudia Piñeiro luce mejor factura que aquella, pero adolece de los mismos males intrínsecos: un ritmo inexistente y la incapacidad de empatizar con el desganadísimo reparto principal.

Piñeyro propone desandar el camino que lleva al trágico incidente, imprimiendo un aire de thriller impreciso en el que nada relevante acontece ante nuestros ojos, sumergidos en el parloteo insustancial de cuatro parejas voluntariamente ajenas a lo que ocurre más allá del recinto vallado en el que ta seguros se sienten. Y lo más interesante, desgraciadamente, está fuera, en esa Argentina que en diciembre de 2001 tocó fondo en los infiernos del capitalismo despiadado. Los cuatro puntos cardinales de la historia son parejas egoístas, que desde su acomodamiento ponderan y apoyan las prácticas políticas que llevaron a su país a la ruina y el enfrentamiento social; conscientes, engreídos, hipócritas, pocas simpatías despiertan en un palco ya de por sí embotado ante lo que contempla.

Con un montaje que transita acertadamente entre el presente de la ficción y un pasado explicativo, el director disemina la poca información que puede aportar en un metraje hinchadísimo, al que no le haría ningún mal una considerable reducción; por otra parte, el amplio elenco principal no muestra excesivas pasiones a la hora de defender sus papeles, una pasividad interpretativa que, involuntariamente, queda como fiel reflejo de la inanidad moral de sus personajes. Que el joven debutante Camilo Cuello Vitale sea el más destacado en un repertorio plagado de estrellas hispanas habla por sí solo. Y cuando las piezas se unen y el puzle se completa, una sensación de arbitrariedad toma forma de manera sólida y alarmante, subrayando la película como un absoluto vacío, tanto o más grande que las propias vidas que refleja. Otra lástima.
Calificación: 3/10
- Ficha completa de “Las viudas de los jueves”
- Fotos de “Las viudas de los jueves”
- Tráiler de “Las viudas de los jueves”
En las imágenes: Fotogramas de “Las viudas de los jueves” © 2009 Tornasol Films, Castafiore Films y Haddock Films. Distribuida en España por Alta Classics. Todos los derechos reservados.
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Muy buena película. Unos actores perfectos,gran guión, excelente dirección. Los diálogos son inteligentísimos, realistas, describen la vida de los seres humanos a la perfección. Quizás por ello las críticas son negativas. Demasiado inteligente para un público o críticos torpes y embrutecidos por Falsimedia. Muy cercana a la obra maestra.
vi la película hace un tiempo y coincido con la maayoría de los comentarios. Y si bien el cine no tiene que reproducir exactamente a la literatura, creo que hubiese sido efectivo respetar el libro; ya que es muy bueno y muestra de manera cruel y despiadada la frivolidad e hipocresía de cierta clase social. Además, las supuestas escenas sexuales( super sosas) no se dan en el libro y a la peli no le aportan nada. Creo tambien que al final le falta un detalle que sí presenta el libro que nos hace entender mucho mejor la psicología del presonaje del tano. En fin La peli es completamente insoportable y como consuelo, me quedo con el buen recuerdo del texto
Me pareció, mala, lenta, inexpresiva. Pesimo el guión en sus vaivenes, poco convencidos los actores. Apenas algunos momentos de Echarri y el resto unos témpanos diciendo un parlamento. Para olvidar.
Anoche me senté tarnquila en el sillón de mi casa a disfrutar de una buena película. Eso pensé. Ya había visto antes, Caballos Salvajes y me había gustado, pero esto sí que me sorprendió: por lo mala!!. Pésimas actuaciones, entre las que destaco por encima de todas a Juanita Viale. Un horror!!!
La crítica y cuestionamiento de la película al relato triunfalista del capitalismo depredador, encarnado en tres de las cuatro parejas, me pareció muy efectiva y bien realizada. Es una muy buena película.
por cierto la pelicula a mi tambien me a echo recapacitar,he recapacitado,de que jamas volvere a ver una pelicula de este simulacro de director que ni cuenta nada ni sabe sacar partido a los actores.
la pelicula es mala a rabiar,pesima y sin sentido,el que diga que le a gustado y a entendido el mensaje,o esta vacilando al personal o se las da de culto,una cosa es el cine inteligente y otra estos bodrios sin sentido y lo peor es que habran cobrado y todo¡¡¡¡¡
Una pelicula que nunca comienza realmente, me pase todas sus insoportables 2 horas viviendo dialogos elementales propias de cine de aficionados, una linea argumentaria que se pierde en los vericuetos que intenta un pesimo director, una irrealidad de los que nunca han vivido en countries clubs de los alrededores de Buenos Aires (recomiendo a Gerardo Herrero hacerlo antes de producir la proxima vez una peli tan mala como esta) y la casi eliminacion del contexto politico-social de fines del 2001 (ni una referencia al gobierno de la epoca, ni al cambio 1 por 1 que llevaba a esta gente de supuesta clase media-alta a vivir la fantasia de ganar mas que en los paises del primer mundo). Las situaciones de contenido sexual son tan mediocres que causan hilaridad. Me resulta francamente increible que se haya filmado un bodrio asi. Olvidar.
Es una buena película. Me ha gustado bastante más que El Método. Hace recapacitar en algunos aspestos sobre la degeneración de los valores que ofrece el capitalismo, nada ficticio, por cierto. La recomiendo.
La ví ayer y estoy con el crítico, es una película pesada, vacía, que no sorprende nunca. Es el típico cine fácil que haría cualquiera.
Pues yo encontré una película acertada, entretenida y que refleja muy bien los “juegos” de una determinada clase social. Las interpretaciones muy acertadas y convincentes al igual que el ritomo impuesto a la cinta, acorde a lo que se contaba. ¿Hemos visto la misma película?

























































