Una película sin vida, que deja absolutamente indiferente, el vehículo perfecto para el tedio más absoluto, un lujoso envoltorio que sólo contiene la nada más absoluta. Un paso atrás en la filmografía de Pedro Almodóvar junto a “La mala educación”.
La conclusión inmediata del visionado de “Los abrazos rotos” es comprobar algo entristecedor: que la extraordinaria “Volver” fue una excepción, porque la nueva película de Pedro Almodóvar retoma la línea descendente de la filmografía del director manchego justo en el punto en el que la había dejado “La mala educación”. El problema es que la lleva ya hasta un nivel en el que la inanidad más absoluta se enseñorea del metraje, engarzando escena tras escena hueca, sin vida, sin que suceda nada en pantalla que logre interesar al espectador… Y eso, si tenemos en cuenta que se supone que la cinta va de amores atormentados, de tremendas emociones y de desgarros sentimentales varios, resulta más que grave: es demoledor.
Porque lo peor de “Los abrazos rotos” no es ya que pueda irritar (algo que sí que conseguía Woody Allen en “Vicky Cristina Barcelona”), sino que deja absolutamente indiferente, el vehículo perfecto para el tedio más absoluto, un lujoso envoltorio que sólo contiene la nada más absoluta. Porque nada importa el supuestamente pasional triángulo entre el director de cine (Lluís Homar), la actriz (Penélope Cruz) y el financiero-productor (José Luis Gómez); porque los personajes se ven obligados a decir líneas absolutamente ridículas, frases que moverían más a la carcajada que a la lágrima si no fuera por el tedio que desprenden; porque son mayoría los giros de guión (e incluso las escenas enteras) que podrían ser extirpados sin que perdiéramos nada (empezando por la secuencia de apertura, una tontería supina que parece metida con calzador con la única razón de mostrar los encantos de Kira Miró).
Y es una lástima porque, asfixiados entre el vacío de la película, aparecen algunas pinceladas que nos recuerdan vagamente el talento de un cineasta que difícilmente podrá acertar en el modo en que cuenta una historia cuando ni siquiera tiene muy claro qué es lo que quiere contar. Porque difícilmente buenas ideas (como la del visionado diario de las tomas del rodaje de la película “Chicas y maletas” que el celoso José Luis Gómez se hace proyectar), esparcidas aleatoriamente como aquí están, pueden salvar más de dos horas de metraje. Y eso que los actores ponen su empeño: Lluís Homar o Blanca Portillo siguen siendo intérpretes de primer orden, por más que uno a veces se pregunte cómo pueden hacer para decir lo que dicen sin que les entre la risa. Aunque ellos, al menos, gozan de una cámara y un director que cuida los momentos en los que aparecen, porque hablar de “personaje” en el caso de, por ejemplo, Alejo Sauras sería mucho decir…
Así las cosas, la conclusión sería que la obra del antiguo transgresor ha terminado convirtiéndose en algo fósil, sin vida, meros cuadros vivientes en los que no habita alma alguna, el trabajo de un cineasta que no sabe hacia dónde va y que, cuando pretende ser trascendente, sólo es ridículo. Visto lo visto, uno se pregunta por qué no se tomó más tiempo para volver a dirigir después de la maravilla que nos regaló en su última cinta. Porque si lo único que tiene para decir es lo que aquí nos muestra, habrá que convenir en que una profunda crisis de ideas y de temas se cierne sobre él. Y en este caso me temo que ni siquiera tiene suficiente dosis de “typical spanish” como para embaucar a la crítica extranjera; ya se sabrá, pero, ocurra lo que ocurra, mal empezamos el año de los estrenos de nuestros pesos pesados; veremos si con Amenábar remonta o, si no, los titulares de los periódicos sí que se llenarán de apocalípticas invocaciones a la crisis terminal de nuestro cine.
- Más información sobre “Los abrazos rotos”
- Fotos de “Los abrazos rotos” (6)
- Tráiler de “Los abrazos rotos”
- Rueda de prensa en Madrid
- Crítica (3/10): Viaje al ego de Almodóvar, por J. Arce
- Reportaje: El universo Almodóvar en 31 carteles, por A.M. Pérez
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Escenas de “Los abrazos rotos” – Copyright © 2009 El Deseo. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.
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desde mexico:
pareciera que con que cualquier cinta muestre en los carteles “almodovar” se pretendiera colocar una pelicula con cinco estrellas, lo cierto es que es una pelicula decepcionante, como menciona jordi, vacia, por momentos lenta, predecible en momentos, pareciera un trabajo de relleno para cumplir con un contrato, y la obsesion del director con el busto de penelope cruz es mas que obvia, se ve muy forzado ese desnudo, saludos desde este lado del atlantico!!!
Tenemos muy buenos directores en España,y Almodovar es uno de ellos….pero Los abrazos rotos me ha resultado soporifera…
Pero espero que haya una próxima vez…pronto.
esther
Estresante no sé, pero acudir a una película de alguien de quien se espera mucho y encontrarse con lo que uno se encuentra es desilusionante.
Una desilusión que no sale tan cara como rodar una película, eso es totalmente cierto. Y respeto el trabajo de un creador, pero considero que el hecho de pagar una entrada da perfecto derecho a decir si a uno le ha gustado o no, y eso he hecho, simplemente. Exactamente como los de cada comentario que la sigue, porque lo mejor es que cuando pasamos por taquilla, todos somos iguales. Afortunadamente, mis posibles remuneraciones no me indican lo que me tiene que gustar ni lo que no.
Y por cierto: no me parece ningún desdén hacia ningún creador decir que se puede equivocar. Hitchcock lo hizo, Allen lo hizo (y hace bien poco, por cierto), ¿es que Almodóvar va a ser diferente?
Un saludo!
No estoy de acuerdo con la crítica. Almodovar no es de los míos pero lo comparo a Woody Allen o Hitchcock, las peores películas son mejores que las de la mayoría y a nadie dejan indiferente. La historia, los personajes y sobre todo cine- cine de alquien que ama el cine por encima de todo es una constante en Los abrazos rotos y creo que al final el gran Almodovar será el de sus películas serias: Los abrazos, La mala educación, Hable con ella o La ley del deseo.
Estoy mucho más de acuerdo con la crítica de Zenon que con la del propio crítico remunerado. Si hacer críticas gratuitamente destructivas resultara tan caro y estresante como rodar una película, probablemente otro gallo cantaría.
Por cierto, hay que ser muy cegato para decir que “La mala educación” es una línea descendente en la carrera de Almodóvar. Ni como director ni como guionista. Estoy bastante desencantado de la crítica, la verdad…
Buscando en la red se comprueba que la ‘crítica’ de cine se presta especialmente bien al desahogo manías personales y a la exhibición de toda serie de vanidades. Como ésta : ‘dos horas y diez minutos de la nada más absoluta’. Rotundo, definitivo, indiscutible. El no ha visto nada. Conclusión : no había nada. Pura lógica.
Veo que en eso sí que estamos unidos, tanto los que no nos ha gustado nada como a los que sí: gozar y disfrutar del cine tiene que ser siempre lo primero… aunque a veces (como ésta) nos lo pongan un poco difícil
Un saludo!
“Los abrazos rotos”: Corazones fríos para una oscura pasión…
El cine de Pedro Almodóvar bebe cada vez más de su vida, y en él se reflejan sin sombra de duda cada una de sus obsesiones, temores y deseos. Con el tiempo, sin embargo, ha ido evolucionando hacia el artificio estético y la construcción de complej…
Estoy de acuerdo con la crítica, es más, dudo que “Volver” se salve. Pienso que el cine, debe, en primer lugar distraer y hacer pasar dos horas fuera del tiempo habitual, ésto Almodovar hace tiempo que lo ha olvidado y como se dice habitualmente, sólo se mira el ombligo y con mucho esfuerzo, supongo.
Pues yo no estoy de acuerdo con la crítica.
No me parece una gran película, y quizá anda por los derroteros de la mala educación, pero nada tiene que ver con esta última.
Me parece una película grande, en el sentido almodovar. Es un constante ápice de perfeccionamiento de las atmosferas de este director en su trayectoria fílmica. Los colores, las sensaciones, la luz, la intensidad. Un devaneo constante de estas pequeñas píldoras que dentro de la repetición, son joyas. Es para uso y disfrute de los amantes radicales de Pedro.
Pero no puede ser negado el gran trabajo de director, que hace ante los papeles atorgados a una Blanca Portillo súblime, un Lluis Homar invidente que llega más allà de lo que la vista puede observar, o una fantástica y cada vez mejor actriz, Penélope Cruz.
Una historia, universal. Quizá poco creíble en cuánto a la poca química sexual PE-HOMAR, pero llega a dentro.
Y el final, fantástico. Machi-Penélope te vacían de la angustia de los últimos minutos de metraje.
Yo marcaría algun abuso del metraje, que quizá explica demasiado la historia,creando momentos de poca lógica argumental, pero que sirven para usar y gozar con los sentidos de, repito, esa luz y atmosfera almodovarianas, que en esta película son un goce estético.
Es una película más. Sí. Lejos de la magistral obra “Volver”, o de “Todo sobre mi madre” o “Mujeres…” pero es una pequeña joya en el mundo del cine nacional. Que deja muchas veces que desear. Pero no es ni mucho menos un retroceso, es un paso más allá a la fallida “Mala Educación”, y es un trabajo escrupoloso de guionista. El tejido argumental de la historia, ese abrazo roto, no me digáis que no es bueno.
Nada. Que no me extiendo más.
Gozad y disfrutad del cine!
Totalmente de acuerdo con la crítica, esta película puede pasar a la historia como TOTALMENTE PRESCINDIBLE.
Fatal y falsa me parece la imagen que este director “de izquierdas” “socialmente comprometido” ofrece de la Sanidad Pública española frente a las clínicas privadas que parece que lo curan todo con más dignidad.
Totalmente desafortunado el retrato estereotipado, artificial y poco estudiado de la juventud y la realidad actual. Para él ahora la droga de moda es MDMA y la gente hace un uso casi impulsivo del móvil… eso es para Almodovar ser transgresor hoy en día.
No sé si en el futuro sus películas volverán a tener una estructura narrativa trabajada, esta al menos, parece estar hecha a tompicones. Tendría que tener en cuenta que una película es algo más que unas cuantas caras bonitas y unos planos-secuencia plásticos.



























































