Alexander Payne propone una historia que subraya que nuestra estancia en la Tierra no es sino un drama con toques de humor. Uno de los grandes títulos de cara a la temporada de premios y nominaciones USA.
La mujer de Matt King (George Clooney) está en coma profundo. A la espera de que despierte, es tiempo para él de reconectar con sus hijas adolescentes, Alex (Shailene Woodley) y Scottie (Amara Miller). “Los descendientes” (ver tráiler) es lo nuevo de Alexander Payne, uno de los nombres más reconocibles del indie americano moderno que vuelve a nuestro circuito siete años después de la celebrada “Entre copas” (2004). Este trabajo, basado en la novela de Kaui Hart Hemmings, se estrena envuelto en el aroma inconfundible que emanan esos proyectos que optan a convertirse en triunfadores de la temporada de premios; de momento, cinco nominaciones a los Globos de Oro encabezan su calentamiento de cara a las ansiadas estatuillas doradas.

«¿Paraíso? El paraíso puede irse a la mierda». El tiempo que pasamos en la Tierra no es sino un drama salpicado de humor. Lo sabemos todos, y a ello se entrega esta película que incide en que poco tiene que ver nuestra situación socioeconómica ─a veces peleada, a veces regalada─ a la hora de encajar los golpes de la vida; a ello, y a recordarnos que nunca conocemos totalmente a quienes nos rodean, por cercanos que sean. Narrada con ritmo constante, medidamente espontáneo, cínico, nostálgico y desarmante en ocasiones, Payne abre un abanico de personajes ligeramente extravagantes que se (re)descubren los unos a los otros forzosamente, al margen de que lo que descubran les guste o no. Vivir es lo que tiene.

Si bien el idílico marco de la historia adorna considerablemente los acontecimientos ─al tiempo que dibuja la actual postal hawaiana con desencantada acidez─, “Los descendientes” pretende dejar su entorno en segundo plano para lanzar su mensaje universal: céntrate en cuidar lo que realmente importa. Y para apoyar que ese texto llegue al público, el cineasta tira de sus virtudes habituales, que pasan por el acierto en el acompañamiento musical, una puesta en escena natural y la dirección de actores, con unos estupendos George Clooney ─que siempre logra ser él mismo yendo más allá de sí mismo─, Shailene Woodley, Amara Miller y Nick Krause, este último posiblemente el único participante libre e inamovible de la tragedia. Mahalo, y suerte para todos.
Calificación: 7/10
- Ficha completa de “Los descendientes”
- Cartel de “Los descendientes”
- Imágenes de “Los descendientes”
- Tráiler de “Los descendientes”
- Escenas de “Los descendientes”
- Cómo se hizo “Los descendientes”
- Entrevista al director Alexander Payne
- Entrevista a George Clooney y Alexander Payne
- Reportaje de “Los descendientes”, por Jordi Revert
- Crítica de “Los descendientes” (8/10), por Jordi Revert
- Crítica de “Los descendientes” (7/10), por Joaquín R. Fernández
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
Imágenes de “Los descendientes”, película distribuida en España por Hispano Foxfilm © 2011 Ad Hominem Enterprises y Modern VideoFilm. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
Agradable y con algunos buenos toques, aunque
parece que uno ya la hubiera visto antes
UNA GRAN MIERDA DE PELICULA, NO GASTEN SU DINERO EN ESTE PEDASO DE MIERDA ABURRIDO
Una buena película. Merece la pena gastarse los euros, aunque no sea la mejor que yo haya visto nunca. Clooney gana con los años (y no soy gay: simplemente me parece muy buen actor); aparece también un personaje (“Sid”: Nick Krause) realmente rompedor y muy divertido.
La trama, un “drama con toques de humor”, es un retrato fiel de la familia actual, “moderna”: hijos que no respetan a los padres, familiares “cercanos” cada vez más lejanos, la soledad del hombre moderno…Sí, el “mensaje” de la peli cala bien: ocúpate de lo que realmente importa, es decir, de la gente que te quiere y está cerca de ti…
























































