“Mamá”: Corazón grande, piel podrida
Guillermo del Toro ampara un debut en el terror poco prolífico en trucos de suspense y que arroja un puñado de luces más propias del fantástico. Personajes sin trasfondo y lastres narrativos reducen el poder para inquietar de la historia.
¿Qué pensar de la película de terror que brilla durante dos momentos opuestos en cuanto a las esencias del género? En “Mamá” (ver tráiler) un plano fijo resume el planteamiento emocional de la historia y siembra una inquietud entre el movimiento mostrado y el fuera de campo de un dormitorio y un pasillo, por los que transitan las presencias femeninas protagonistas. Frente a ese momento despojado de otros sonidos que no sean los ambientales y de otra certeza que no sea la imaginada por el espectador, una arrolladora recreación del fantasma del título sucumbe a un torbellino visual poético que deshace su urdimbre gótica en una explosión de artificio digital y, digámoslo también, sentimental. Andy Muschietti parece dispuesto a evocar el relato fantasmagórico como una fábula psicológica que encontraría su sitio más fácilmente en las páginas de consultorio de una revista feminista que en algún volumen de cuentos para no dormir.
Y eso no implica una traba, sino que anuncia una marca de nacimiento: el interés del Guillermo del Toro mecenas de nuevos talentos por unos mitemas de profundo arraigo en la familia y los vínculos materno y paterno filiales, en los que el amor siempre encuentra la única manifestación más sincera y total a través de la violencia —la película podría verse como versión para adultos del tema ya planteado con bastante horror en “Los mundos de Coraline” (Henry Selick, 200)—. Pero si bien esa estrategia está conllevando un ajado de géneros que no favorecen al terror puro, el estilo de Muschietti abraza un romanticismo, o una forma de entender el terror como algo perdido y romántico, que propicia un acabado más honesto, aunque igualmente a costa de una serie de lastres narrativos. Los impactos emergen de los agujeros de la historia, que ofrece el panorama de un queso gruyer, y la emoción en síntesis continua eclipsa al cuadro de personajes, presentados como resúmenes de comportamientos y títeres de las necesidades de una estructura clásica.
Los ecos de la tradición literaria más gótica —“La puerta abierta”, de Margaret Oliphant— se unen a sutiles guiños —la cereza/pelota de “Al final de la escalera” (Peter Medak, 1980)—, si bien la conclusión es que “Mamá” no habla de un espectro, sino de la tristeza por las cosas muertas, en la línea del más allá necesitado de la comprensión de los mortales, recuperada por muchos relatos nipones de los últimos años y sus imitaciones hollywoodienses. El parasol de Del Toro quita sombra al truco de suspense y arroja un puñado de luces más propias del fantástico, con imágenes de turbadora belleza. El físico de Javier Botet —conocido por su niña de Medeiros de la saga “REC”—, vestido de nebulosas animadas, pierde un tanto de credibilidad y de escalofriante cercanía, y, como “Mamá” en conjunto, invita a una sensación barroca e inducida del miedo —como las puertas malditas de “No tengas miedo a la oscuridad” (Troy Nixey, 2010)— antes que a la sencilla dicotomía entre pánico y curiosidad que mueve a personajes y público, de manera que lo que de verdad inquieta en ella es su escaso poder para asustar.
Calificación: 6/10
- Ficha de “Mamá”
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Crítica (5/10): Que viene, que viene / José Arce
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Reportaje: Presencias extrañas / Jordi Revert
- Reportaje: Las mejores películas de terror de las últimas décadas
Imágenes de “Mamá”, película distribuida en España por Universal Pictures International Spain © 2013 De Milo y Toma 78. Todos los derechos reservados.
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Es cierto, la película, a pesar de sí misma, contiene cierta poética y aunque se nota que se ha alargado un corto, no acaba de ser el típico deja vu prefabricado(se que otros dirán lo contrario). Lo mejor actoralmente hablando son las niñas; Nicolaj C-W no cuela como tio amoroso ni con calzador y Jessica C. apenas si aporta su presencia.
En fin, demasiado metraje para tan poco guion. Solo recomendable para tardes tediosas y vacuas.
Saludos.
Jajajaja… qué comentarios tan buenos!
Sí, es la típica crítica que tienes que leerte tres veces para acabar diciendo en voz alta: No soy yo, sos vos! : )
A mi la peli me hizo lanzar dos gritos. Doy por bien invertido el 2 x 1 de la entrada! (eso sí, como les dije a los amigos de mi hija, no intentéis entender nada, para qué, dirán que ‘la letra no es suya’ y os quedaréis con cara de atontados!)
¡¡¡¡¡Madre mía!!!!!! ¿Pero a ti te ha gustado o no Almudena? Porque no lo dices entre tanta pedantería. ¡Qué pena que no escribieses críticas cuando estrenaron Cobra o Comando! Por lo menos me iba a reír “Una suave dicotomía de elipsis sintética sobre el mundo asintótico e hipermétrico de la sociedad occidental sobre un lecho de rosas euclídeas y gamusinos en octava alenjadrina que ponen a Schwarzenegger en una diatriba oriental bla, bla, bla…”. Madre mía, si tengo que leer con bombona de oxígeno, que me ahogo…
#1 Tienes toda la razón compañero. Esta mujer pilla el diccionario de “sinónimos y antónimos” y ¡hala! a montar frases simples disfrazadas de barrocas para que parezca una crítica compleja. Muy pobre señora Muñoz, muy pobre.
Menuda crítica! Desde luego tienes una pluma de oro para escribir! Casi rozando la pedantería! No me he enterado de NA!:*)










Muy flojita, no dca para una peli: Un par de sustos, un final alargado hasta el limite y a casa. Para olvidar.