Joe Dante firma una historia a la antigua usanza, tópica hasta decir basta en su uso y abuso de las recurrencias del género que tan bien conoce, pero que satisface en un visionado inocente, casi infantil.
Dane (Chris Massoglia) se muda a un pequeño pueblecito junto a su madre (Teri Polo) y su hermano pequeño (Nathan Gamble). En el sótano del nuevo hogar, descubre un misterioso agujero ─“The hole 3D” es el título original del film─ que parece no tener fondo. El género tiene en Joe Dante uno de sus nombres más populares, un cineasta a quien se deben “Piraña” (1978), “Aullidos” (1981), “Gremlins” (1984), “Exploradores” (1985), o “El chip prodigioso” (1987), entre otros recordados títulos; centrado mayormente en la pequeña pantalla desde hace algunos años, regresa al circuito comercial nacional con “Miedos 3D”, abriendo sanas expectativas entre los aficionados que han crecido con su cine y con el de tantos otros titanes del fantaterror. Pero el resultado, de puro ingenuo y añejo, se tambalea desde su epicentro por su desfase respecto de los tiempos que corren.

Un barrio residencial, casas grandes de madera, niños jugando en la acera, la tranquila alegría de la clase media americana que con profusión nos ofrece el séptimo arte yanqui. Una estampa típica y tópica, en la que el cineasta despliega un aluvión infinito de elementos recurrentes de las películas de sustos de toda la vida: un sótano inquietante, muñecos de payasos sonrientes, una niña fantasmagórica, susurros, crujidos y crepitares varios, escaleras mal iluminadas, abismos insondables de oscuridad… en definitiva, una procelosa inmensidad de clichés abrazada de buen grado por el espectador, dispuesto a dejarse llevar por los efluvios de las queridas historias de la cripta, de los añorados límites de la realidad, de los ilusionantes cuentos asombrosos. Pero si bien Dante logra mantener un aura deliciosamente retro a lo largo de una presentación efectiva en su reconocible situación, tropieza a la hora de imprimir un mínimo ritmo a una historia que acaba rozando lo soporífero.

Los guiños y auto homenajes ─que incluyen un cameo del mismísimo Dick Miller─ mantienen el interés del aficionado hasta cierto punto, aunque al final cuesta no rendirse ante un devenir de fantasía familiar inocente y desencajado, que logrará sólo impactar a un palco infantil que disfrutará de lo lindo, eso sí, abrazado a su bol de palomitas mientras aprende que enfrentarse a los que nos atemoriza es la mejor manera de vencer nuestros miedos. El reparto central cumple con convicción ─Massoglia demuestra sobrada soltura, al igual que hiciera en “El circo de los extraños”─, especialmente por la naturalidad con la que los hermanos encaran unos papeles fácilmente identificables desde cualquier audiencia; además, encuentran los muchachos ─a los que se une Haley Bennett, necesario componente femenino de la aventura─ un sostén de lo más agradecido en la presencia de un crepuscular Bruce Dern y de una simpática y candorosa Teri Polo. Metraje ajustado, clímax relativamente vibrante, serie B de ayer, hoy y siempre. Ni más ni menos.
En las imágenes: Fotogramas de “Miedos 3D” © 2009 Bold Films. Distribuida en España por DeAPlaneta. Todos los derechos reservados.
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Pelicula que va dirigida a publico infantil y adolescente,pero no por eso tiene que ser mala.Si lo que quieres es pasar miedo no te la aconsejo,pero si lo que quieres es pasar un rato entretenido la tienes que ver,te entretiene que en el cine que hay ahora no es poco y mas en este tipo de “genero”.
7/10
Tenia esperanzas de ver una buena pelicula de terror, pero seguire con la ilusion, por que esta es un bodrio
[...] resultado, afirma José Arce en LaButaca.net, es un filme “ingenuo y añejo”, que evidencia un “desfase” respecto a los tiempos [...]

























































