Tremendamente plana en lo relativo a su desarrollo dramático, basada en una estructura sin el más mínimo margen para la sorpresa y un cuadro de personajes que no hemos dejado de ver en mil y una películas previas.
Mucho se viene hablando y escribiendo acerca de la extensión del cine en 3-D como una de las posibles salidas para la crisis galopante (reflejo o ramificación de la no menos horrenda de corte económico y global) que viene golpeando en estos últimos años al negocio del celuloide. La historia no es nueva: también el surgimiento de la televisión, en los años cincuenta, generó como reacción ante un escenario apocalíptico que nunca llegó a consumarse, que el cine contraatacara con nuevos sistemas de imagen y sonido, tendentes a recalcar los aspectos más grandilocuentes y espectaculares de este arte primisecular. Y a mí, personalmente, me resulta creíble: aun entendiendo que no se trata de la panacea, ni del bálsamo de Fierabrás, las salas en 3-D van a contribuir a que buena parte del público que migró desde la gran pantalla a otras más pequeñas y accesibles, vuelva a la sala oscura.
Pero el “experimento” no deja de tener sus contraindicaciones. Una película como la recién estrenada “Monstruos contra alienígenas” no hace más que plasmarlas con toda su crudeza: se pone tanto énfasis en todos aquellos aspectos a los cuales el formato puede dar realce, que parecen descuidarse los restantes. No se puede olvidar que el cine se trata de un arte basado en la integración (en la medida de lo posible, armoniosa) de distintos elementos formales y materiales. Sin esa integración, uno puede encontrarse en la pantalla con un cúmulo de imágenes espectaculares cuya resultante final no es un buen filme. Y esta última entrega de la factoría Dreamworks, en la modesta opinión de este humilde escribiente, no lo es, pese a lo deslumbrante de su puesta en escena y lo impactante de sus encuadres y movimientos de cámara.
No lo es porque “Monstruos contra alienígenas” —siguiendo una línea del cine de animación que demuestra un progreso técnico sin límite claro y concreto—, a pesar de su impresionante factura visual (con primacía total de una profundidad de campo de resultados muy aparatosos) es una cinta tremendamente plana en lo relativo a su desarrollo dramático, basada en una estructura sin el más mínimo margen para la sorpresa y un cuadro de personajes que no hemos dejado de ver, sin alteración alguna, en mil y una películas previas. Estos son, además, incapaces de enganchar en el plano afectivo, porque sus sentimientos no están mínimamente desarrollados. O sea, que desde el punto de vista temático, nos hallamos ante un producto previsible, poco original y gastado. En suma, aburrido.
Si se tienen en cuenta los avances de la animación a la hora de articular producciones que cuidan los elementos argumentales (suficientemente elaborados como para resultar atractivos también al público adulto), es un pecado que no se le puede perdonar a un título de este corte, nivel y pretensiones. Esto supone un baldón importante para una enseña que, sin llegar a los niveles de excelencia de Pixar, ha alcanzado un importante prestigio a base de propuestas solventes y cuidadas, no sólo en su vertiente técnica sino en el despliegue de guiones interesantes. Poner, como en este caso, todos los huevos en el mismo cesto (el de la parafernalia visual despampanante), puede dar resultados positivos a corto plazo, pero quizá no sea la apuesta más fiable para ganar estabilidad en un futuro a algo más de tiempo visto. Y eso también es importante.
- Más información sobre “Monstruos contra alienígenas”
- Fotos de “Monstruos contra alienígenas (10)
- Teaser tráiler de “Monstruos contra alienígenas”
- Entrevista exclusiva con Kiefer Sutherland
- Entrevista exclusiva con Conrad Vernon
- Crítica (5/10): Insustancial espectáculo tridimensional, por J. Arce
- Crítica (7/10): Un inesperado toque de humor surrealista, por J.R. Fernández
- Reportaje: Catálogo de invasiones para terrícolas…, por J. Revert
- Rueda de prensa de “Monstruos contra alienígenas” en Madrid
- Notas sobre cómo se hizo “Monstruos contra alienígenas”
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Monstruos contra alienígenas” © 2009 DreamWorks Animation. Distribuida en España por Paramount Pictures Spain. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
“Monstruos contra alienígenas”: Espectáculo digital, narrativa conformista…
No goza del guión más inspirado posible. Más bien se conforma con chispazos de ingenio en una narrativa nunca innovadora, pero autosuficiente en su identidad como pequeño gran homenaje, garante suficiente para disfrutarla.
Las recurrentes comparac…
“Monstruos contra alienígenas”: Entretiene, nada más…
“Monstruos contra alienígenas” es una película simpática, que incluye guiños de cinefilia de serie B y alcanza la perfección técnica. Pero una vez esa técnica ya se nos ha hecho habitual, cuesta creer que la cinta vaya a dejar una hu…
Posiblemente no sea la mejor película de DreamWorks, pero tampoco es mala, la pelicula no tiene mayor pretención que entretener, cosa que logra con creces, visualmente es muy atractiva, la historia es muy sencilla, y simple, pero no todas las peliculas de animación entran en la categoria de fábula, que necesariamente nos deja una moraleja. Monstruos contra Aliens, es una película dominguera muy entretenida que nos hace salir del cine con una sonrisa, no es una obra maestra como Ratatouille, pero entretiene, a grandes y chicos, encumbran otras como kunfu panda, que no es tan buena y dejan por los suelos monstruos contra aliens que es mejor,¿quien los entiende?, yo se las recomiendo como cine para divertirse, es graciosa y entretenida, y les va a gustar, no es Sherk, no es WAlli-e, no es ratatouille…pero se gana con creces el que uno la disfrute.




























































