Comedia que reconcilia la España rural con temas tan presuntamente alejados del casticismo como las bodas entre homosexuales o la desconfianza hacia los inmigrantes, con dosis de humor negro y un notable catálogo de personajes.
En “Nacidas para sufrir”, Miguel Albaladejo resuelve, con soltura y sin despeinarse, la arriesgadísima ecuación puesta en marcha: una comedia negra que mucho tiene de romántica aunque no tenga de amantes, que reconcilia la España castiza con el clima de los nuevos tiempos y temas. El casticismo de su película se presume perfectamente manufacturado, demostrando que hay vida más allá de las ínfulas almodovarianas afines al contexto, y más cercano y al cobijo del costumbrismo berlanguiano al que el alicantino, por supuesto, tiene por ineludible referente.

Las estampas sucedidas en pantalla prueban lo bien que el cineasta le tiene tomada la temperatura a la cotidianeidad de la España rural y más de andar por casa. La introducción muestra a dos niñas preguntándose si pueden encender el televisor para ver “Los Simpsons” en la comida de una jornada de luto, mientras que en otra escena asistimos a un encuentro entre vecinas que se convierte en excusa para un encarnizado intercambio de puyas y poses, comentarios acostumbrados para salir del paso y estratagemas varias. Hay aquí un padrón casi al completo y un partido exquisito de las figuras que componen ese microcosmos edificado sobre la hipocresía, las malas lenguas, lo cañí y, en última instancia, lo bondadoso de sus personajes: están las malas pécoras de lenguas viperinas en la cola de la compra, pero también el cantante hortera de verbena, la maliciosa consuegra cargada de argucias, las eternamente desagradecidas sobrinas de la ciudad o la solterona ingenua y manipulable que supone el centro de la trama (Adriana Ozores). Lo que se infiere de la descripción de cada uno de ellos es una pasión y un amor tácitos de parte de Albaladejo que ponen a prueba de bombas la cohesión del riquísimo universo propuesto.

Ahora bien, los méritos mayores de “Nacidas para sufrir” hay que buscarlos en su pericia para introducir temas y preocupaciones tan presuntamente alejados del casticismo como las bodas entre homosexuales, la desconfianza hacia la población inmigrante o la última tecnología en atenciones médicas. Esa imposible reconciliación de las dos Españas se articula desde el hábil manejo del diálogo (sin embargo empañado por pasajes de recitaciones visiblemente forzadas) y los escenarios rezumantes de autenticidad, pero también desde un impagable humor negro que por momentos en nada envidiaría a la broma coeniana más atroz, o incluso una onírica salida de tiesto que puntúa con anomalía este muy saludable ejercicio de casticismo entrañable.
- Ficha completa de “Nacidas para sufrir”
- Fotos de “Nacidas para sufrir”
- Tráiler de “Nacidas para sufrir”
- Clip de “Nacidas para sufrir”
- Previa: Nuevo costumbrismo, por J. Revert
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Nacidas para sufrir” – Copyright © 2009 Castafiore Films, Tornasol Films y Nacidas Para Sufrir AIE. Distribuida en España por Alta Classics. Todos los derechos reservados.
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Nacidas para sufrir me pareció una estimable cinta, las dos principales protagonistas hacen su papel al que dotan de gran credibilidad. Tiene momentos algo comicos aunque el trasfondo sea serio y muy humano, creo que con escasos medios, ( supongo) no se puede pedir nada mejor. pasé un buen rato y al salir lo hice dando las gracias mentalmente al Albadalejo. Es bueno salir del cine con un sentimiento de gratitud, aunque la taquilla sangre tu cartera.
Saludos, esta es mi primera opinión.

























































