Tras llevarnos a un futuro post-apocalíptico en “La hora fría”, Elio Quiroga nos invita a descubrir los secretos que ocultaban las grabaciones de la herramienta comunicativa del franquismo, con un resultado no demasiado atractivo.
El canario Elio Quiroga es uno de esos directores necesarios en cualquier filmografía que no pretenda ─o no consiga alcanzar─ los estándares industriales de monstruos comerciales como la maquinaria de Hollywood. Sin hacer demasiado ruido, y sin que la calidad de sus propuestas destaque con especial relevancia en su conjunto, el joven cineasta va conformando poco a poco una trayectoria aún escasa ─tres películas y dos cortos en doce años─ pero que trata de revolver o, al menos, desempolvar, temas prácticamente intocables o esquematizados de nuestro imaginario cinematográfico. Puede que su nueva propuesta, aunque fallida, suponga el mejor ejemplo.

Francesca (Ana Torrent) y Pedro (Francisco Boira) no están en el mejor momento de su matrimonio. Una tragedia del pasado atenaza su relación, por lo que buscan un cambio de aires y se trasladan a una casa en el campo, apartada de todo. Como es fácil prever, algo no va bien en el edificio. “No-Do” ofrece una vuelta de tuerca al tratamiento fílmico de la guerra civil, fratricidio cuyas heridas están aún ostensiblemente abiertas en nuestra sociedad y al que nuestro séptimo arte recurre una y otra vez con ánimos más o menos contestatarios y reivindicativos. En esta ocasión, no sin una buena dosis de mala leche envuelta en la tétrica ambientación que arropa la trama, Quiroga apunta directamente a la manipulación mediática que la principal herramienta comunicativa del franquismo exhibía de cara al pueblo español con la complicidad y el apoyo de la iglesia católica; jugando con una verdad ya de por sí teñida de leyenda, la grabación de sucesos paranormales por parte de equipos de No-Do durante los años 50 y 60, el cineasta convoca fantasmas materializados y ánimas vengativas que claman desde un limbo que no sabe de fosas comunes.

La reincidencia temática del fantastique patrio de los últimos años sepulta un tanto la propuesta, es indudable, sometida una vez más a la fórmula personaje femenino fuerte + espectro + caserón abandonado, un recurso argumental mejor tratado en proyectos anteriores de la mano de Amenábar o Bayona, de suerte que Ana Torrent se convierte aquí en hermana o heredera de Nicole Kidman o Belén Rueda, beneficiadas aquellas en su caso por producciones más potentes en recursos y puestas en escena; con todo, Elio Quiroga, que vuelve a demostrar sobrada fortaleza en la dirección artística pero falta de brío en la dirección actoral ─correctos Torrent y Héctor Colomé, muy fallido Boira─, se distancia de sus predecesores temáticos en el excéntrico abrazo a las más diversas influencias, desde Lovecraft a las apariciones marianas y la tradición de poltergeists y exorcismos clásicos y recientes. Obvia de principio a fin, incapaz de sorprender a pesar de tratar de guardar más de un secreto, “No-Do” se ahoga en su falta de garra e intenciones, considerándose finalmente como un correcto episodio televisivo de regusto añejo y apariencia actual, que confirma a su responsable como una eterna promesa que no acaba de exprimir todo su potencial tras las cámaras.
- Más información sobre “No-Do”
- Tráiler internacional de la película
- Entrevista con el director Elio Quiroga
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “No-Do” © 2008 Eqlipse Producciones y La Huella. Distribuida en España por Baditri. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
la verdad no entiendo, basado en la mayoría de las críticas que dieron los usuarios anteriores a esta, me decidí a ver la pelicula. Que vi? la verdad da algo de pena, una historia sosa, con actores sosos y efectos sosos… no aterra solo da pena ajena. y la verdad la culpa es toda del director, hay una pésima dirección de actores, una edición horrible que nos hace parecer que estamos frente a un largometraje hecho por un aficionado de 15 años, la historia tan mal desarrollada, todo es tan penoso… por lo menos el orfanato y los ojos de julia se pueden catalogar como peliculas (sin juzgar si son buenas o malas), no como esta verguenza….que pena que se permitan presupuestos para esto. Parece una broma.
Estoy de acuerdo con la critica. Es una pelicula entretenida, no se hace larga, pero no sorprende mucho. La interpretación para mi un poco sosa, sobre todo el cura y la niña.
No está mal. Lo mejor Ana Torrent. Tampoco es para tirar cohetes pero está bien para pasar un rato en el cine.
A mí esta película me ha gustado mucho. Creo que la crítica es injusta con ella, pues al menos mis amigos y yo en el cine hemos pasado un rato entretenido, con varios sustos y pendientes de si al final estaba todo en la cabeza de la mujer o si era “real” o que pasaba ahí… Ademas no se hace nada larga, su hora y media de duración pasa volando e incluso no importaría que durase un poquito más. Y los actores hicieron muy bien su trabajo, otorgándole credibilidad en todo momento.
Es una película muy recomendable, es una de las pocas películas que vi ultimamente por la que no me arrepiento de haber pagado la entrada.
Un saludo a todos/todas
Un “No-Do” sobrenatural y otros recortes de censura franquista…
Cuando se estrenó “El diablo es mujer” (Josef von Sternberg, 1935), aquella cinta que verbeneaba con el exótico imaginario que en ultramar se tiene de España como una odalisca bella y fantasiosa, el régimen la mantuvo captiva bajo el p…
“No-Do”…
Dirección y guión: Elio Quiroga. País: España. Año: 2008. Duración: 94 min. Género: Terror. Interpretación: Ana Torrent (Francesca), Francisco Boira (Pedro), Héctor Colomé (Miguel), Rocío Muñoz (Jean), Alfonsa Rosso (Blanca), Francisco Ca…
Esta película ciertamente recuerda a El Orfanato o Los Otros. Si hay algo que la distingue, aparte de su buena factura, que la tiene, es que se moja a la hora de denunciar actuaciones de respetables Instituciones que debieran ser intachables.
Desde luego no va a gustar a la Conferencia Episcopal. La historia que propone NO-DO es realmente terrible e implica a la Iglesia en unos hechos escalofriantes. No me extraña de una organización que permite la pederastía y la violación en sus filas, negando las evidencias o minimizándolas al compararlas con “crímenes” como el aborto.
Me ha gustado que, siendo cine de género bien contado, con sus dosis de sustos, sobresaltos y demás bien distribuidos, entre a saco en asuntos reales.
Me sorprende esta crítica. Tuve la suerte de ver la pelicula en el Festival de Las Palmas hace un mes y me parecio lo mejor del cine de terror español que he visto recientemente. A mi El Orfanato me parece una pésima película hecha de recortes de otras peliculas. Y este No-Do me parece que le da mil vueltas a ese globo hinchado que es el Orfanato pero en fin para gustos colores…
Vaya, pues es una pena, parecía que no tenía mala pinta. Si es así como dices, entonces ya la he visto (entiéndase).

























































