Urszula Antoniak presenta el encuentro de una soledad en constante movimiento confrontada a otra que se sublima en su estatismo. Una propuesta parca, que no estancada, con una pareja protagonista cargada de emociones contenidas.
Una mujer (Lotte Verbeek) vaga por el campo con una mochila a cuestas. Su deambular terminará cuando conozca a Martin (Stephen Rea), un maduro ermitaño que vive apartado de todo en un solitario caserón. Tras un cortometraje y un par de telefilms, Urszula Antoniak debuta en la dirección de largometrajes con “Nothing personal”, apuesta atípica en su peculiar parquedad estética y estilística que, sin grandes galas ni presuposiciones más allá de las indiscutibles, ha conseguido llamar la atención de cierto sector del circuito festivalero internacional, recogiendo loas y alabanzas especialmente notables desde el Festival de Locarno, donde se alzó con seis de los principales galardones del certamen. He aquí, probablemente, la razón de que tan minúscula producción ─en lo comercial, por supuesto─ llegue a nuestro intermitente e irregular panorama de salas.

Sin antecedentes se presenta la pareja central ante el espectador, con tan sólo unos fugaces planos a modo de contextualización de la situación vital de esa chica ruda, segura y soberbia, a la que acompañaremos en un alto en su constante movimiento ─¿huye, persigue?─ una vez se cruce con un personaje en permanente quietud y estancamiento ─¿voluntario, forzoso?─. Del encuentro de sus soledades nace una sencillez que elude cualquier acusación de pomposa pretensión por parte de la realizadora, que a pesar de adolecer de imprecisiones ─que se antojan casi forzosas─ en el dibujo de sus protagonistas y de un cierto desequilibrio en contados picos de brusquedad narrativa, consigue establecer una conexión suficiente entre la pareja como para lograr una aislada credibilidad en un mundo actual en interacción permanente y masiva.

Intensamente táctil, la película encuentra dos apoyos fundamentales en la fantástica fotografía de Daniel Bouquet y en el propio entorno natural, factores que potencian hasta un grado en ocasiones sorprendentemente potente las sensaciones telúricas que salpican desde la pantalla. Al ritmo de una efectiva banda sonora mayoritariamente clásica, la defensa a ultranza de la intimidad abre un pequeño resquicio para mostrar la necesidad, ya sólo sea en momentos puntuales, de encontrarse ─física y emocionalmente─ con otro ser humano. A pesar de un epílogo un tanto extraño, por su invitación a la mitificación del dúo central ─estatismo y movimiento se subliman en las conclusiones de los personajes─, “Nothing personal” encuentra su enigma definitivo en su propio título; todo es mucho más personal de lo que nos quieren hacer creer.
En las imágenes: Fotogramas de “Nothing personal” © 2009 Rinkel Film & TV Productions. Distribuida en España por Karma Films. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
Me gusta en general el cine español y europeo. Sabía que iba a ver una película lenta. Pero, salvo el mérito de 2 ó 3 escenas (la de las manos o al final en la cama) es un PETARDO. El argumento da para haber hecho un buen cortometraje y poco más.
Estoy bastante de acuerdo con su critica. La pena para mi, es que no durara mas la cinta,pues parece que hubieran cabido muchas mas cosas en ella, del estilo por ejemplo del primer plano en que se ven dos manos juntas elaborando ellas solas el argumento del film. Tambien es sugerente la escena que ella recrea una union con el hombre, ya para pocas cosas a tales alturas de la cinta,a traves de las sabanas en las postrimerias.
Creo que para contar una historia no hacen falta grandes presupuestos, mi opinion es que hay cosas sencillas que enganchan más que las sofisticadas.
saludos.

























































