Alejada del exhibicionismo y del explícito retrato de la miseria moral, “Precious” camina al borde del precipicio sin llegar a caer, convirtiéndose en un poderoso debut que destila verdad en cada fotograma.
Sumergirse en una historia llena de detalles sórdidos, tremenda, en la que todo lo que se refiere a la protagonista parece confabularse para hundirla e impedirle vivir, puede ser como atravesar un campo de minas: difícil abordarla sin que ese mismo tremendismo acabe arrastrando a la cinta y narración por los caminos más fáciles, los que llevan al retrato desnudo y sin recato de la más absoluta miseria moral. En el fondo, el exhibicionismo puede acechar todo el tiempo, completado además por la mirada llena de hipocresía que en el fondo disfruta de la desgracia ajena porque así, de esa manera, el espectador puede enfrentar mejor sus propios problemas, sus propias carencias, sus propias miserias.

“Precious” cuenta la historia de una adolescente negra y obesa mórbida, en el Harlem de la segunda mitad de los ochenta, obligada a cuidar de una madre irascible que nunca sale de casa, y a quien además su propio padre ha dejado embarazada dos veces. Hay que reconocer que un material como este tiene, a priori, todas las papeletas para deslizarse por esa pendiente peligrosa para no remontarla en ningún momento. Pero Lee Daniels, en su debut como director, con especial querencia por historias así de tremebundas (fue el productor de “Monster’s Ball”), logra caminar por esa cuerda floja sin llegar, en ningún momento, a precipitarse al vacío. Y ello, sobre todo, por la formidable carga de verdad que parecen contener sus fotogramas, por la empatía que el espectador siente hacia la protagonista interpretada por Gabourey Sidibe, y la capacidad que tiene de convertirnos en uno más de los asistentes a esa escuela alternativa con la angelical Paula Patton al frente… por conseguir que nos interesemos por ese tipo de personajes de los que, en la vida real, difícilmente querríamos saber algo.

Y eso que decisiones discutibles no faltan en la película. Daniels no es, desde luego, el primero que introduce elementos de fantasía o ensoñaciones en un relato sórdido para limar sus aristas y hacerlo así más digerible para el gran público (o directamente, estrenable), pero habría que decir que, en su caso, se trata de una estrategia que apenas aporta nada al relato. No, la fuerza no reside en que Precious se vea como una modelo glamurosa, o que en su mente cree historias de amor sin ninguna conexión con la realidad; la verdadera fuerza de la cinta hay que buscarla precisamente en su contrario, en su visión desnuda, a ras de suelo, de las idas y venidas de sus intérpretes en la conmovedora humanidad que puede esconderse, incluso, bajo la apariencia monstruosa de la madre, una monumental (en todos los sentidos) Mo’Nique, o de unas familias en las que el secreto puede albergar las más inconfesables de las situaciones.

De hecho, logra incluso que los famosos que participan en la cinta, especialmente una más que sorprendente Mariah Carey, vayan más allá de su estatus de estrellas invitadas haciendo la buena acción del mes para dotar de verismo a sus interpretaciones (aunque es cierto que hay más de lo recomendable del Lenny Kravitz estrella en su interpretación). En resumen: un director más dotado habría logrado convertir “Precious” en una película absolutamente memorable, en un aparato cinematográfico que lograse completar la gran carga humana que contiene. Pero también es justo reconocer que los candidatos que hubiesen conseguido exactamente lo contrario, convertirla en una cinta destructora masiva de pañuelos sin ningún pudor, son legión. Y entre ellos, desde luego, se encuentran bastantes de los nombres que habitan en el Olimpo cinematográfico.
- Ficha completa de “Precious”
- Fotos de “Precious”
- Tráiler de “Precious”
- Crítica (6/10): Seguir adelante, por J. Arce
- Previa: Tremenda propuesta, por M. Márquez
- Nominada a 6 Oscars®
- Noticias relacionadas con la película y el equipo
En las imágenes: Escenas de “Precious” – Copyright © 2008 Lionsgate, Lee Daniels Entertainment y Smokewood Entertainment Group. Distribuida en España por Filmax. Todos los derechos reservados.
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