“Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo” resulta decepcionante en sus escenas de acción y atropellada en su montaje. Una adaptación aparatosa y pomposa para la imagen de marca Bruckheimer, una muestra más de blockbuster rutinario.
La saga inaugurada en 1989 por aquella joya de las plataformas creada por Jordan Mechner (aquí presente desde la producción ejecutiva) daba, en sus sucesivas secuelas, material de primera para una deseable adaptación que quizá no haya llegado en las mejores manos posibles: la alianza Jerry Bruckheimer-Mike Newell hacía sospechar de esta “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo” un producto al servicio de la hipertrofiada imagen de marca del productor en el que el director británico queda limitado a labores de oficinista de Hollywood. Tampoco prometían mayores alegrías los avances que anunciaban esta aventura como continuista del espectáculo bufo y mastodóntico de la serie “Piratas del Caribe”.

A la vista del resultado, no son tanto o no son solamente estos los obstáculos que separan al filme de la saludable muestra de género que pudo ser. Asumiendo la eliminación de la gravedad y oscuridad que envolvían al videojuego original (primera entrega de la trilogía “Prince of Persia” de Ubisoft Montreal), lo justo sería pedir a la cinta de Newell dosis suficientes de gloriosa acción rendida a las cabriolas y las hazañas parkour del héroe. Sí hay acción, y la hay vitaminada, incluso agradecidamente medida, salvo desgraciadas excepciones (el vulgarmente aparatoso final). Pero sus responsables la ofrecen infectada de exhibicionismo slow motion llevado hasta las últimas consecuencias, emborronada por un montaje infame que destruye toda visibilidad de los espectaculares movimientos de su protagonista a través de los tejados persas. Lo que debiera ser, como mínimo, visible acción de plataformas, se traduce al cambio en pomposidad sin ideas, una fatalidad que acaba extendiéndose a la misma diégesis narrativa (el pasaje en que se explica el poder de las arenas del tiempo, de nuevo dilapidado por la edición).

Fracasado ese (básico) sentido de la acción, le queda a esta “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo” un personaje razonablemente carismático (Jake Gyllenhaal lo es, aunque echemos de menos la versión tenebrosa del príncipe), un romance al uso entre bellos (sorprendentemente bien llevado), secundarios graciosillos cuando no trash para justificar el humor de la cinta, y todas las licencias de atropello en un guión de carencias patentes hacia su conclusión. Ni siquiera el llevadero entretenimiento, eficaz en su primera mitad, está a salvo de altibajos cuando la repetición de esquemas y aparatosidades se hace evidente a medida avanza la trama. Algo que, por desgracia, ayuda a convertir este título en otro eslabón más de la bruckheimeriana degeneración del blockbuster, cada vez más encaminado hacia el alarmante ejercicio rutinario.
- Ficha completa de “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo
- Fotos de “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo”
- Photocall de “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo” en Londres
- Carteles de “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo”
- Tráiler de “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo”
- Crítica (5/10): El gen Bruckheimer, por J. Arce
- Previa: Videojuego a lo grande, por J. Revert
- Videojuego: “Prince of Persia: Las Arenas Olvidadas”, por J.R. Fernández
- Notas sobre cómo se hizo “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo”
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo” – Copyright © 2010 Walt Disney Pictures y Jerry Bruckheimer Films. Distribuida en España por Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Todos los derechos reservados.
|
|
|
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.
La verdad que a raiz de leer la valoracion que le dió el “crítico” Jordi Revert al documental de michael moore “capitalismo una historia de amor” y la contracrítica que hizo un usuario en un comentario “exelente crítica por cierto” y ver ahora esta crítica que hace el mismo “crítico” pues mejor que cambio de trabajo, la peli esta super entretenida y cumple que lo que es una peli de aventuras. asi de simple. LA RECOMIENDO TOTALMENTE.
Si he de valorar esta crítica con relación a la película que ella analiza, he de hacer evidente que aparentemente es más mediocre la primera que la segunda por una sola razón aparente: Por el solo efecto de criticar la película por el contexto y por las expectativas personales de lo que un filme debiese ser, no por el lo que este es en sí, o dicho de otro modo: es como criticar al libro por la pasta y no por el contenido. Caer en el absurdo de esperar un producto de empaque y estructura que desmitifique al género de aventura cinematográfica por esquemas aparentemente previsibles (como previsible es que el fuego queme) es como empeñarse en meter el sartén a la heladera esperando que esta sirva para cocinar la carne. Tal parece que los árboles no nos dejan ver el bosque y esta no es la excepción.
Creo que hemos visto dos filmes distintos. Para mi caso, he visto una de las mejores adaptaciones de un videojuego a la pantalla grande, considerando que la mayoría de estas han pasado por infumables, si no por absurdas licencias que solo han buscado la explotación con afán de usura de los seguidores de estas magníficas sagas con productos absolutamente chatarra o para el olvido: Street Fighter, Mortal Kombat, Super Mario Bros, por mencionar unos pocos ejemplos. Con “Prince of Persia” encontramos un producto de otro nivel y con otro empaque; una magnífica presentación de las posibilidades actuales del séptimo arte cuando se tienen ganas de contar una historia con propiedad.En Príncipe de Persia encontramos una historia símil a alguna existente en las Mil y Una Noches, una fantasía digna de la autora de Aladino o de Simbad El Marino. Los escenarios, que destacan por su belleza, han sido excelentemente realizados, detallados en buen grado; la caracterización ha sido magnífica, dando cabida a elementos que son parte imprescindible del videojuego en si: las acrobacias del personaje que hacen patente su habilidad física y que, en conjunto con sus cualidades morales, le integran el perfil de héroe justificando el protagónico de la historia; no existe en el guión, una excesiva participación de personajes secundarios, sino solo la suficiente, desfilando apenas lo necesario para darle peso a una historia que de principio a fin hace gala de continuidad… y así podría seguir resaltando más y más cualidades de este filme.
No entraré en detalles técnicos que de otra forma, harían este comentario excesivamente largo. No obstante, puedo decir que en desde una perspectiva técnica (llamese ello vestuario, maquillaje, efectos especiales, efectos sonoros, banda sonora) tanto narrativa (guión, caracterización, continuidad, personificación) como de dirección (casting, realización, manejo de cámaras, locación, producción) he visto un producto de alto empaque y magnífica envergadura.
Caer en el error de ir al cine para criticar la película sin antes haberse preparado psicológicamente para mirarla es como tratar de hacer crítica respecto de qué tan eficaz para volar es un pato solo por la embergadura de sus alas, sin antes haberlo visto al vuelo.
Con las ganas que tenía de ver esta peli, ha resultado un fiasco total.
Sólo entretiene los primeros 20 minutos y los últimos 25 en toda la peli, la otra hora y pico es soporífera.
Las acrobacias que ejecuta el Prícipe igual que en el video juego están muy bien logradas.
La relación que mantienen los dos principes de lo más cursi y patética.

























































