Ahora que ya nos hemos acostumbrado a que Daniel Craig sea el nuevo agente 007, atrás quedan los acalorados debates que se organizaron entre los seguidores de la saga cuando se anunció que él era el elegido para interpretar al mítico James Bond. Está claro que a estas alturas este personaje se ha convertido en un auténtico mito, curiosamente más cinematográfico que literario, de tal modo que, quienquiera que sea el intérprete que sustituya al protagonista de “Resistencia” en tan significado papel, el público terminará acostumbrándose a él. De hecho, incluso parece que los cambios que se introdujeron en “Casino Royale”, los mismos con los que se intentó modernizar la franquicia y hacerla más realista, ya han sido aceptados por el espectador con una pasmosa celeridad.
La película prácticamente comienza donde terminó su antecesora, siendo magníficos sus minutos iniciales, puesto que Bond lleva al Sr. White ante M en un intento de poder sonsacarle algo de información sobre la organización para la que trabaja. Pronto descubren que estos criminales tienen personas infiltradas en todos lados, llevándoles una pista hasta Haití. Es allí donde el agente 007 se encontrará con Camille, una mujer que parece estar al lado de Dominic Greene, uno de los integrantes de dicha sociedad secreta. Sin embargo, ella sólo quiere utilizarlo para vengarse de unos individuos que mataron a su familia cuando era pequeña, de ahí que termine aliándose con Bond. Éste descubre que sus enemigos quieren hacerse con un territorio boliviano aparentemente desértico, apoyando a cambio de ello a un general que desea hacerse con el control del país.
Desconozco si el guión de “Quantum of solace” se vio finalmente afectado por la huelga de guionistas que tantos estragos provocó en la industria cinematográfica y televisiva norteamericana, pero no sería de extrañar si tenemos en cuenta que Paul Haggis entregó su versión del libreto pocas horas antes de que aquélla se iniciara. Por mucho que esta franquicia esté acostumbrada a apurar al máximo los plazos de producción de cada una de las entregas que se han estrenado en los últimos tiempos (de hecho, sus rodajes se inician a comienzos del mismo año en el que llegan a la cartelera), es obvio que en esta ocasión se han excedido en sus costumbres. Así, la película posee un argumento que pretende ser complejo, mas es tan sólo un falso artificio en el que se dejan demasiados cabos sueltos que es de esperar hallen una contestación en su secuela. De hecho, y como si quisieran irritarnos aún más, los responsables del filme han decidido que los protagonistas del relato conozcan dichas respuestas, ocultándoselas, sin embargo, al espectador.
Cierto que la cinta es frenética y que todo acontece con una insólita presteza, pero al final uno sale del cine sabiendo que ha observado un trivial enlace entre dos historias en el que lo único que queda claro es que Bond ha calmado su sed de venganza y que existe una temible organización que, de forma sibilina, intenta hacerse con el poder en buena parte del planeta. Dejando a un lado estos aspectos, cabe mencionar que la puesta en escena del largometraje tampoco ayuda a que disfrutemos del mismo, resultando confusa y mareante durante las secuencias de acción (hay instantes en los que uno no se entera de lo que está sucediendo en la pantalla). El director Marc Forster muestra una mayor eficacia a la hora de dirigir a los intérpretes, sobre todo cuando Daniel Craig y una estupenda Judi Dench están juntos en un mismo encuadre. Olga Kurylenko da vida a un personaje que, sin entusiasmar, al menos cumple con su cometido, mientras que Mathieu Amalric se pone en la piel de uno de los villanos menos carismáticos de cuantos he visto en la saga. En definitiva, un pequeño tropiezo que esperemos se sepa enmendar en la siguiente película de una franquicia a la que, eso sí, todavía le queda cuerda para rato.
Calificación: 5/10
Calificación de la BSO: 6/10
En las imágenes: Escenas de “Quantum of solace” – Copyright © 2008 EON Productions, Danjaq, Metro-Goldwyn-Mayer, United Artists Corporation y Columbia Pictures. Fotos por Karen Ballard. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.
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“Quantum of solace”: Tras la pista de Bond…
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Esta pelicula la considero mucho mejor que la anterior, que por cierto, es confusa y sin emocion.
Esta tiene una trama mas digerible aunque no la mejor de James Bond, pero se presenta a un hereo tal y como el televidente espera.
Este heroe de la pelicula, aun lucha contra su misma gente cuando considera que estan haciendo algo incorrecto.
Ha sido una buena pelicula.
He visto la nueva película de Bond_Craig “Quantum of” 2 veces…Reconozco la confusión de su puesta en escena, con un montaje demasiado frenético e impulsivo, sin tiempo de argumentar cada una de las partes de la historia que – continuación de Casino Royal -nos quiere contar. Hay que reconocer que el aspecto tecnico y el montaje es alucinante.Heredero directo del cine de Jackye Chan y John Woo, unido a las películas de Rocky (comportamiento_aspecto físico), Eastwood (Harry Dirt) y Jason Bourne…Aquí es donde se nota el cambio más evidente de la saga. Para mi, muy beneficioso, porque actualiza y humaniza a Bond. Ya que en las 20 anteriores se había convertido en una suerte de Batman Pop, sin máscara; con unos cliches, demasiado estancados y repetitivos…Y unos guiones – la mayoría – infantiloides y absurdos para la clase y estilo de pesonaje que es James Bond. Estas 2 úlñtimas películas, una a fin de cuentas de laga duración, sirve para redefinir( el renacer de Bond en el s.XXI) al verdadero James Bond: espia, asesino, duro e implacable. Pero con clase y estilo único, que lo hace ser un animal erótico y másculinidad hiperbólica ( sueño secreto de la mayoría de hombres, que desean ser como él, o parecerse en algo) seduciendo con su magnetísmo tanto a las mujeres que llenan con su belleza (siempre sexys, y casi nada de personalidad, salvo contadas excepciones, cinematograficas de la saga)la pantalla, como a los villanos armados hasta los dientes de poder y capacidad destructiva, pero impotentes (como la mayoría de los hombres) ante el poder que exibe James Bond (Daniel Craig)de pura fisicidad y mucha mala leche, pero siempre elegante. Como el tigre, que caza a su presa o elimina a su enemigo, sin dejar de lado su belleza mortal.
Espero impaciente la nueva película de Bond_Craig;que continuen por la senda que ha re-definido al verdadero “espia_asesino_”gentleman, y si acaso, con algunas de las partes esenciales de la mitología bondiana: Q, Moneypenny,la sexualidad y glamour, hihgtech…Pero que tengan sentido, y dignifiquen al personaje, y no lo sepulten como antaño, en una grotesca parodia de sí mismo, desfasada y decadente.
Ahora Bond sí (vuelve) tiene su lugar en este nuevo siglo.
Totalmente de acuerdo, es una película muy inferior a Casino Royale donde se dejan cabos sueltos. Es una película como de transición entre la primera y la futura tercera parte.



























































