Guy Ritchie revitaliza al inmortal detective en su propio terreno, con una producción ruidosa en la que potencia aquellos rasgos del personaje en su opinión más acordes con el moderno palco universal al que se dirige.
En el Londres victoriano, “Sherlock Holmes” (Robert Downey Jr.), detective asesor de Scotland Yard, deberá emplearse a fondo para derrotar al maquiavélico Lord Blackwood (Mark Strong) y sus ansias de dominación mundial con ayuda de sus prácticas esotéricas. Contará con la colaboración inamovible de su fiel compañero, John Watson (Jude Law), y con la aleatoria y en cierto modo interesada de Irene Adler (Rachel McAdams), con la que mantiene una relación más o menos cordial desde tiempo atrás. Siguiendo la estela de 007, la nave Enterprise o el héroe de Gotham, el inmortal personaje de Arthur Conan Doyle se adapta a los tiempos cinematográficos modernos de la mano de Guy Ritchie, en lo que supone su apuesta más monumental y arriesgada. El resultado, a pesar del cuidado puesto en la elaboración del conjunto, poco ofrece más allá de su propio artificio.

Como no puede ser de otro modo, el director lleva la historia y el personaje a su terreno, manteniendo las pautas y características intrínsecas al mismo ─es sagaz, audaz, encantador, perspicaz, y todo lo que se le presupone─ pero extremando aquellas directrices en las que el responsable de los mayores logros de la comedia criminal británica reciente se siente más cómodo ─la violencia física rayana en el slapstick, la verborrea incontinente, el desparpajo irredimible─; por otro lado, el comercialismo de la propuesta obliga a abandonar matices interesantes y oscuros como la adicción a las drogas de Holmes, en un global que encaja a la perfección en la recreación de Robert Downey Jr., cuyo extraordinario talento queda aquí encosertado en una interpretación que resulta poco más que una extensión de su archiexitoso y revitalizante Tony Stark. A su lado, Jude Law torna el más apolíneo Watson imaginable, elegante, atractivo, complemento necesario y no servil de su compañero, abandonado el perfil de Conan Doyle de los textos originales.

Mientras la anecdótica Rachel McAdams luce como una Irene Adler extraída directamente de “Escándalo en Bohemia”, Mark Strong emerge triunfador, como siempre, devorando cada instante que aparece en pantalla en su coherente pero escasa plasmación del fanatismo mágico de un Lord Blackwood contemporáneo y a buen seguro colega epistolar de Rasputín o Aleister Crowley. En su intento de sentar las bases de una nueva era detectivesca, el libreto firmado por Michael Robert Johnson, Anthony Peckham y Simon Kinberg recoge elementos dispersos de novelas, relatos y derivados ─principalmente el cómic de Lionel Wigram─ protagonizados por el investigador; un esfuerzo considerable pero apabullante y atropellado, más ostentoso que fastuoso y agotador por lo extenuante de un metraje que, una vez más, supera las dos horas de duración, decisión innecesaria que redunda en la imposibilidad del palco de disfrutar de una aventura tan sólo esbozada e imprecisa en su pirotécnico avance narrativo.

Ritchie, vasto conocedor de la ciudad que envuelve la historia, reinventa Londres de abajo a arriba y lo satura todo en colores intensos y entornos digitales más o menos evidentes, potenciados por una banda sonora estruendosa y clavicórdica de Hans Zimmer que arropa la vertiginosidad de las coreografías y los constantes alardes humorístico-coleguiles de la pareja principal, dependiente y condescendiente entre sí, en una relación con aromas de buddy movie decimonónica que recuerda incluso a los ires y venires de los doctores Greg House y James Wilson. El cineasta pulula sin contundencia ni ímpetu remarcable por los derroteros marcados en un libreto indeciso, que pretende la satisfacción universal desde los más minúsculos detalles que pueblan cada escena y desde las ampulosidades de la hipérbaton de acción esplendorosa. Pero algo falla en el conjunto, las piezas no encajan por mucho charm que destile el elenco central, de modo que lo rutinario torna en evidente y el agotamiento ahueca el centro mismo de la historia, que sigue su inane esquema a base de zambombazos rítmicos que distraen la atención durante los lapsos que descubren que bajo lo enrevesado del envoltorio, el paquete no tiene nada en su interior más a allá de la seductora insinuación de una secuela en la que Moriarty, Némesis con mayúsculas, entre en escena.
Calificación: 5/10
En las imágenes: Fotogramas de “Sherlock Holmes” © 2009 Warner Bros. Pictures, Village Roadshow Pictures, Silver Pictures y Wigram Productions. Fotos por Alex Bailey. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.
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Hola MiguelC, es verdad, que casualidad, un saludo y gracias por la aclaración sobre Mycroft.
Yo generalmente suelo estar de acuerdo con las criticas de el Señor Arce, y gracias a estas he visto peliculas que de otra manera ni hubiera considerado (como WALL-E o Up), y al ver esta critica despues de haber visto la pelicula, no tuve mas remedio que volver a verla a ver si es que estaba tan equivocado, sin embargo despues de verla por segunda vez, opino que en esta ocasion tanto la critica es un tanto desaforada como la calificacion muy baja (me parece que a pesar de los sobresaltos en el guion la pelicula no deja de ser entretenida por lo cual no deberia bajar de un 6 o 7) y pues como decia anteriormente si bien la pelicula no es la obra maestra que podia haber sido y tiene bastantes defectos en la parte del guion, me parece un desproposito criticar la banda sonora que en mi opinion fue lo mas notable de esta pelicula y lo que me quedo para recordar de esta, por ultimo creo que las cosas buenas que tiene la pelicula le abren la puerta a por lo menos una secuela en la cual el director tendra la oportunidad de corregir los errores de esta primera presentacion y lograr esa obra maestra que se puede hacer con un personaje y una historia como la de Sherlock Holmes.
Hola, Le loup (volvemos a coincidir bastante, en espacio y valoración).
En relación a tu pregunta sobre Mycroft, el hermano de Sherlock Holmes…La respuesta es Sí, aparece en el Canon. Es mayor que Sherlock (7 años más), y aparece en dos ocasiones: El Intérprete Griego y Los Planos del Bruce-Partington, y es citado en El Problema Final y La Casa Deshabitada.
Sherlock Holmes dice, refiriéndose a él:
” Es superior a mí en cuanto a observación y deducción se refiere. Si el arte del detectivismo consistiera en razonar desde un sillón, mi hermano sería el más grande oficial de policía de todos los tiempos. Pero le falta ambición y energía [...]. Muchas veces, le llevo algún problema, y me indica la solución.”. Trabaja colaborando en asuntos internos del Gobierno Británico.
En cuanto a sus virtudes pugilísticas y conocimientos en esgrima (con palo y espada), también se reconocen en el Canon.
Por cierto, para los que no lo deduzcan, se conoce como “Canon” de Sherlock Holmes, todo aquello que aparece en las 4 novelas y 56 relatos originales que A.Conan Doyle escribió sobre este personaje…
Nota: a fecha de hoy, se ha otorgado el premio de Mejor Actor de comedia a Robert Downey Jr., por su papel en esta película, interpretando a Sherlock Holmes. En la ceremonia de los Globos de Oro que se celebraron ayer 17-01.
Un saludo.
Humildemente pienso que es una buena actualización del personaje de Conan Doyle, no conozco en profundidad al personaje literario, pero se que necesita hacer trabajar su hiperactiva mente y que tiene que recurrir a las drogas en los periodos de inactividad. Que su inteligencia claramente superior y más rápida capacidad de reacción lo convierten en una persona poco empática, a veces incluso resulta no solo pedante, sino directamente maleducado, cortando a su interlocutor haciendole ver claramente que lo que le interesan son los hechos para ponerse a trabajar. A su vez, el Watson ha dejado de ser el personaje humorístico, bonachón y un poco tonto y ahora tiene más protagonismo a la vez que es más activo.
De alguna manera Holmes habría aprendido boxeo, es algo que en la película se explica, aunque no quede del todo claro o convincente.
Para mi la película es una muy buena actualización del personaje, lo único que lastra el ritmo es que los avances en la investigación tardan en llegar con tal de no perder el toque fantástico, y de golpe Holmes lo desbarata todo en los últimos minutos haciéndonos ver que todo son trucos, algo que ya suponíamos.
Robert Downey es muy Dr. House, pero el doctor también tiene un punto Holmes muy acentuado, ¿qué fue antes, el huevo o la gallina?
La inclusión de Moriarty, de forma totalmente velada y como enemigo en la sombra me parece muy acertada.
Tengo dudas acerca del personaje de Microft Holmes, a quien se menciona en la película, ¿es literario o solo aparece en La Vida Secreta De Sherlock Holmes?
En fin, un saludo a todos, y por mi parte la película es de 7 u 8 en escala del 1 al 10.
PD: De las Casas del Parlamento al Puente Torre hay un pateo importante, debieron llegar reventados de tanto correr… XDXDXD, la magia del cine.
Desde los nada lejanos tiempos del purista actor Jeremy Brett, que no veía una película de Sherlock Holmes tan bien adaptada. No sólo cumple el Canon Holmesiano con más que aceptable fidelidad, tanto o más que las adaptaciones de salón (de interiores) del prolífico Basil Rathbone y el Peter Cushing de la Hammer, que cumplieron con su época, sino que además arriesga con valentía en aspectos nunca conjurados en anteriores aventuras cinematográficas: El detective como hombre de acción, extrovertido y desaliñado, abúlico y complejo en la intimidad, sin abandonar los otros aspectos, más conocidos, del personaje de Conan Doyle; la camaradería simbiótica de dos miembros de equipo (Holmes y Watson), que bien poco serían sin su “alter ego” complementario, complices de una amistad que traspasa la literatura y que sin duda envidió nuestro querido Borges, deseándola para sí (oportuno y buen apunte el de Basilio, en su comentario). Un Holmes que ya estaba ahí, en el Canon, y que ahora se muestra oportunamente en los tiempos que corren, ya preparados para recibirlo.
La película, entretenida y trepidante –nunca rocambolesca-; inteligente, emocionante y carente del humor barato (slapstick) que argumenta nuestro apreciado crítico. Interpretaciones interesantes y notables de los dos protagonistas del filme: Robert Downey Jr. (Holmes) y Jude Law (Watson), y de los secundarios: un convincente Mark Strong (lord Blackwood), en el papel de malvado antagonista, y la actriz Rachel McAdams (Irene Adler), que sin pasar desapercibida, cumple su cometido con pulcritud y discreción para la subtrama que derivará en secuela.
Diseño de producción exquisito, ambientando el Londres Holmesiano que se debe. Música eficaz y pegadiza de Hans Zimmer, acorde con el tono narrativo que impone un Guy Ritchie deslumbrante en esta compleja producción; mantiene –a pesar de los pesares- el punto melódico de misterio adecuado. Acción, Ironía, Inteligencia y Razonamiento, son parámetros sabiamente administrados, comprendiendo la intencionalidad del filme y saboreando la dificultad de su combinación, que logra con creces
Filme merecedor de un notable, aunque fuera bajo, y poco acorde con las críticas que aquí se destilaron, alguna tan indescifrable y embrollado con el mal empleo de adjetivos que aún no entendí de que nos habla. No hacen justicia -ambas- ni en forma ni en fondo, según mi opinión.
Tan fiel al detalle, con la obra literaria, que incluso cambia la “impostora” pipa de calabaza –procedente del teatro- para sustituirla por la de brezo, más propia del Holmes hiperactivo e inagotable, de las ilustraciones originales de Sydney Padget. No se yo a que “espíritu” de Holmes se referirá nuestro compañero David (¿al iconográfico, propulsado por los filmes anteriores, del abrigo a cuadros, pipa Calabash y gorra de cazador de gamos?; porque con el de Conan Doyle, heredero del Auguste Dupin de Poe, hombre de acción y de razón, cumple de sobras)
Holmes, entonces, ¿”dionisiaco”, y puesto hasta las cejas de cocaína (droga que propicia la actividad, por cierto)? Molesta el “apolíneo” Jude Law, sin su barriga, desaparecida baja estatura y pinta de “sancho panza” bobalicón…¿Esto estaba en el “Cánon”?!
Lo que hay que leer..
Un saludo.
La primera vez que vi el trailer de “Sherlock Holmes” temí lo peor, y lo peor ha llegado.Una fórmula que funciona con “cualquiercosa”, basta de elementos profundos e existenciales, basta de inteligencia de ficción, demosle a la gente lo que pide, algo aburrido y simplón lleno de un millón de efectos especiales y un guión de colegas hasta el final, con un malo muy malo y una chica de buen ver.Se ha perdido el espiritu de Holmes, si Conan Doyle levantara la cabeza..en fin,al menos tenemos sus novelas.
Ayer fui al cine a ver este nuevo film del conocido detective.
Para nada estoy deacuerdo con tu crítica. Por suerte los directores de cine hacen sus películas pensando en nosotros, los “simplones” espectadores, y no a vosotros los exigentes y expertos críticos.
Esta reinvención del detective me parece muy rimbombante. Una mezcla de humor y seriedad. Esa soberbia resultona que le ayuda a salirse con la suya pese a ser bastante patoso. Un nuevo Watson, más atractivo y superior fisicamente hablando. Un listillo que admira a su compañero. Y todo esto dejando de lado ese toque filogay de la relacion entre ambos jeje.
Lo que tu llamas una banda sonora “estruendosa y clavicórdica” yo lo llamo una buena banda sonora que ayuda a meterte en la historia. En la mayoría de las películas, la BS pasa inadvertida, pero aquí no. Acompaña a la época y a la trama.
En cuanto a la “previsibilidad” de esta película, es muy fácil decir que es previsible una película cuando ya ha acabado, pero dudo que nada en la película te sorprendiese. Todos sabemos a día de hoy que Darth Vader es el padre de Luke, pero en su momento fue impactante, nadie puede negarlo.
Una vez más discrepo de vuestro afán de criticar buenas películas solo por el hecho de que sean taquilleras. ¿Que será lo próximo? ¿Ponerle un 9 a una típica comedia española?
Yo ya me espero cualquier cosa.
Un Saludo
Tengo intención de ir a verla y, a priori, la impresión de que no me desagradará.
Sin embargo, sí tengo de hacerte un comentario -sin acritud- sobre tu crítica, amigo Arce (como referencia previa), que me parece viene a cuento. No me ha dado la impresión, que estuvieras muy versado en el Holmes literario de Conan Doyle, por tus acentos y tildes sobre la superficialidad del filme. Por poner un sólo ejemplo: el “buddy movie decimonónico” que esgrimes con mala baba, en alusión a la camaradería de Holmes y Watson, es una aproximación más fiel de la película -si es como cuentas-, siguiendo el ficcionario de Doyle sobre el detective y su inseparable compañero, que la subordinación torpe y con aire de comparsa idiotizado, de Watson, de las anteriores adaptaciones al cine; gorra con visera incluída, made in China. Ya Borges, fan irredento de Sherlock Holmes, lo manifestó a las claras (y te aseguro que yo no me atrevería a contradecirlo: “buddy fiction”,como debe ser, entre otras cosas).
Lo que cuentas de la BSO de Zimmer, por contra, me atrae: banda sonora estruendosa y “clavicórdica”…Muy Victoriano, muy steampunk. Por tanto, muy Holmes…el susodicho clavicordio.
Asimismo, cuando te desatas hacia el final, diciendo aquello tan rocambolesco de:
“Pero algo falla en el conjunto, las piezas no encajan por mucho charm que destile (…) de modo que lo rutinario torna en evidente y el agotamiento ahueca el centro mismo de la historia, que sigue su inane esquema a base de zambombazos rítmicos que distraen la atención durante los lapsos que descubren que bajo lo enrevesado del envoltorio, el paquete no tiene nada en su interior…”.
y sin “comas” que den tregua,bien podría aplicarse a tu opinión, cuando un desprevenido lector -como yo- la lee de corrido..Lenguaje retorcido y impresiones estereotipadas. Crítica larga y ahuecada…
Una pena.
..y un cordial saludo.
Tony Stark (R. Downey Jr. -Ironman-) se mete a detective
Voy a ser breve. Muy breve. Existen teorías, más o menos acertadas, de como revitalizar a personajes literarios llevados infinidad de veces al cine. Y esta no es una de ellas.
Robert Downey Jr. es un histriónico actorazo que llena por si solo la pantalla. Ya lo demostró con creces en el personaje de Tony Stark (Ironman). Jude Law tambien ofrece una multitud de registros que deberían avalar su personaje de Watson…. perooooooo.
Ambos están totalmente desaparecidos -misssing in action-. Ni Lobatón encontraría pistas del Sherlock atormentado y analítico en un sólo minuto del film. Siento dar malas noticias.
Lo mejor:
- Estupenda recreación de la época victoriana. La pasta no ha faltado para los FX.
- Escenas de acción bien resueltas.
Lo peor:
- El argumento: demasiado previsible y en ocasiones aburrido.
- La falta de empatía de Downey Jr con su personaje.
- La duración. ¿Se podría volver al formato de 90 minutos de las películas? ¿Es mucho pedir?

























































