Poderoso entretenimiento a medio camino entre las constantes del cine de Guy Ritchie y la devoción profesa hacia el personaje de Conan Doyle. Condenada al rechazo del espectador acostumbrado a ciertos cánones holmesianos.
La larga tradición de adaptaciones holmesianas a lo largo del cine y la televisión han contribuido a la consolidación de un canon que difícilmente iba a encontrar una feliz réplica para su público más (mal) acostumbrado: buena parte de los espectadores seguirán identificando la fidelidad a la figura de Sherlock Holmes con los filmes protagonizados por Basil Rathbone e imaginando al portentoso personaje de Arthur Conan Doyle como el detective refinado y superdotado en todo campo, antes que como el héroe de acción que se codea con los bajos fondos y se enfrenta a improbables fuerzas oscuras; asimismo, la figura de John Watson, irremediablemente condicionada por ese canon, seguirá siendo esperada por muchos como el doctor estático y eternamente asombrado antes que como el ex-militar de la guerra afgana, jugador empedernido y perfectamente capaz de contrarrestar la eventual petulancia de su colega. Uno de los mayores y mejores esfuerzos por rebatir ese excesivo “acomodamiento” en la pantalla de las creaciones de Conan Doyle, la gloriosa serie “Meitantei Holmes”, de Miyazaki y compañía, es también el ejemplo más próximo al puñetazo en la mesa conceptual que Guy Ritchie ha venido a dar en su última película.

“Sherlock Holmes” explora con altísima fidelidad y religioso respeto al Canon el Holmes menos conocido, el hombre de acción que se destapa en algunas de las novelas y relatos del escritor escocés, el de la insolente y desarmante capacidad deductiva, pero también el vulnerable y desamparado, de reacciones ligeramente homo ante la inminente marcha de su compañero de fatigas junto a su prometida. Ritchie, ese realizador siempre flirteante con el regodeo videoclipero pero fascinante retratista de los suburbios londinenses, ha encontrado en el universo holmesiano un personaje y un material inmejorables para conjugar su cine y, de paso, invitar a una renovación de la mirada hacia el detective residente en Baker Street: un Londres de finales del siglo XIX medidamente gótico y suburbano, en el simbólico momento de la construcción de Tower Bridge; y una fascinación latente por el celebérrimo método deductivo, aquí magníficamente procesado a través del brioso montaje como detallista repaso y reconstrucción de la secuencia de hechos que lleva hasta la resolución del misterio. La máxima admiración hacia el método se convierte, pues, en la primera y mayor virtud de “Sherlock Holmes”, pero no la única: cualquier buen indagador del personaje hallará complicidad en los detalles (con la misma fruición que el propio detective consultor), desde los desaires de Holmes al esforzado pero incompetente Lestrade a la referencia a sus conocimientos geológicos, pasando por la mención a Edgar Allan Poe que revela, de parte del equipo tras el guión, servidumbre no sólo hacia la obra literaria, sino también hacia sus imprescindibles antecedentes.

Afortunadamente alejada de los rumoreados mimbres de la franquicia “Piratas del Caribe”, “Sherlock Holmes” se revela como un entretenimiento eficaz y minuciosamente manufacturado, a medio camino entre las constantes del cine de Guy Ritchie (con su justa medida de frenesí visual, aquí aliada con la muy atinada partitura de Hans Zimmer) y la devoción hacia el personaje literario. Por si fuera poco, Robert Downey Jr. demuestra ser la carismática y perfecta coartada para el alejamiento del canon establecido en la pantalla, alcanzando además un extraordinario grado de química con un igualmente notable Jude Law. Felicísimas noticias, pues, para aquellos que no esperaban encontrar en ella más que el enésimo hit bruckheimeriano de la temporada y acabaron dando con una de las versiones cinematográficas más interesantes sobre la creación de Conan Doyle.
- Ficha completa de “Sherlock Holmes”
- Fotos de “Sherlock Holmes”
- Artículo y fotos de la visita del equipo de la película a España
- Entrevista con el actor Mark Strong (Lord Blackwood)
- Making of de “Sherlock Holmes”
- Crítica (5/10): Demasiado elemental, por J. Arce
- Crítica (5/10): El irregular regreso a la gran pantalla…, por J.R. Fernández
- Previa: La (r)evolución de un mito literario, por J. Revert
- Notas sobre cómo se hizo “Sherlock Holmes”
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Sherlock Holmes” – Copyright © 2009 Warner Bros. Pictures, Village Roadshow Pictures, Silver Pictures y Wigram Productions. Fotos por Alex Bailey. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.
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Excelente apreciación. Me esperaba el clásico Holmes metódico y embebido de la lógica de las versiones predecesoras; sin embargo, gracias a la dirección de Guy Ritchie la visión del personaje da un vuelco total. El manejo visual es punto y aparte que también juegan un papel importante al momento del difrute de la película…
Un Sherlock Holmes para este siglo….
Muy buena: me esperaba una chorrada entretenida, pero tiene un guión al más puro estilo Sherlock Holmes, acción, deducción, amistad, amor…en su justa dosis.
La trama me ha gustado mucho, pues resulta muy interesante con un buen desenlace.
Las actuaciones de Jude Law y Downey Jr muy buenas.
La recomiendo sin duda.
Osea que esta también tiene su punto gay como la tenía Dos hombres y un distino, Gilda o incluso, y aunque no se hable mucho de ello, Ciudadano Kane en la relación oculta homosexual entre Wells y su “amigo” periodista contratado en el periódico, papel interpretado por el fenomenalmente gay Joseph Cotten jajaja
Respecto a la pelicula me sorprendio muchisimo, creí que iba a ser un entretenimiento y me encontre con actuacion, argumento y el estilo fiel de “guy” combinado con la epoca (excelente reconstruccion). Ademas tiene pequeños homenajes a otras peliculas y hasta chistes para el espectador (ej: la escena de la caja en el puerto).
Con respecto al comentario del supuesto planteo gay entre los personajes, me parece, que muestras un celo tonto que se profundiza demasiado (tratandose de dos hombres grandes) al punto que Holmes establece una rivalidad con la futura mujer de su compañero; eso no es de amigo! … me parece que hay un vinculo no resuelto y poco claro entre ellos dos, que supera la amistad y el compañerismo.
SAludos
Hola. Está todavía pendiante de ver esta peli de Ritchie. Tiene buena pinta; parece una visión distinta de la que teníamos del detective decimonónico, con más acción y muy cuidada desde el punto de vista estético. Creo que puede ser tan amena, aunque menos brillante, que anteriores films suyos como RocknRolla (fascinante, de un dinamismo y humor contagioso y de un enorme modernismo, muy globalizado, eso sí) o Snatch.
No es el tema, pero si es cierto lo que dices, entonces los britanicos no tienen amistades entre los del mismo sexo. Qué triste.
Yo es que cuando lei en alguna critica lo del rollo filo-gay entre ellos, crei que me iba a topar con otra Alejandro Magno de Oliver Stone. Afortunadamente, no es asi. Saludos.
Hola, Zorro.
Verás, entre los anglosajones y, sobretodo, entre los británicos está “mal vista” la familiaridad y complicidad entre los “ciudadanos”, incluso del círculo íntimo; no, como entre los mediterráneos, donde el “contacto” físico, el afecto cercano, etc. se contemplan con naturalidad.
Si por añadidura, sitúas la acción en plena época victoriana del imperio británico, los ahora ciudadanos ingleses, o de la ex-colonia, “acusan” de “homo” la complicidad de la pareja de amigos/camaradas, Holmes-Watson.
Por eso tú ni casi nadie aquí puede percibir (bueno, algún crítico de aquí sí
, que no es el caso de Jordi), por lo que se ve en el filme, nada anormal. Somos latinos y abiertos, con facilidad al abrazo. Conozco varios británicos que, en varias ocasiones, se sienten incómodos ante esa espontánea familiaridad y proximidad física.
Es así, en pleno siglo XXI. Espero haberte aclarado la cuestión de esas…gilip…
Saludos.
De todas las criticas de esta pelicula en la web, me quedo con esta. El resto de criticos la han infravalorado.
El trailer me parecio lamentable. Creia que ibamos a asistir a otra basura tipo piratas del caribe, spiderman, transformers, etc… para adolescentes. Pero lo cierto es que la peli se acerca más a la liga de los hombres extraordinarios. Es espectacular, me gusta su argumento conspirativo y el guion para mi gusto es agil y bien escrito.
Pero hay algo que no acabo de entender en todas las criticas que estoy leyendo. ¿Holmes y Watson con relaciones filio-homo-gays? Pues yo no lo he visto en ningun momento. Queda claro durante toda la peli que los 2 son heteros. La amistad entre 2 hombres no es homosexualidad. Aunque parece que alguno todavia no se ha enterado.
Sherlok es un tipo depresivo que se pasa 15 dias encerrado en su propia casa, y sin su amigo se siente solo. Es asi de simple. En cuanto a algo que he leido yo de misoginia de estos 2 personajes con las mujeres… Pues será en las novelas, porque yo aqui no lo veo tampoco.
MiquelC, ha habido una pequeña confusión. Cuando hablaba de Robert Downey Jr. alejado del canon, me refería al canon de la pantalla, el de Basil Rathbone y derivados. Pero es verdad que no lo he expresado bien, y puede llevar a la confusión con el Canon de Sherlock Holmes. Por supuesto, estoy de acuerdo en que Robert Downey Jr. encaja a la perfección con el Canon, el de Conan Doyle. Lo arreglo ipso facto.
Un saludo
Vaale.., con esta crítica del filme sí que coincido plenamente. De hecho estoy muy de acuerdo con tu enfoque.
¿La película? Ya dije en otra parte que es “notable”, y porque razones. En todo caso, muchas de ellas aparecen en tus comentarios; ordenados, inteligibles y debidamente estructurados. Aunque juegas con la ventaja de ser de los últimos, áquí, en airearla…
Sólo una observación. Donde comentas: ” Por si fuera poco, Robert Downey Jr. demuestra ser la carismática y perfecta coartada para el alejamiento del canon,…”, o no lo entiendo yo o te confundes tú. Robert Downey Jr. hace una interpretación inusual, y diferente, del Holmes “iconográfico” que el público conoce, sí, pero NO una interpretación alejada del Canon Holmesiano.
El Canon, como ya apunté, es todo lo que aparece “referenciado” en la Obra Original de A. Conan Doyle. El Holmes de Ritchie NO está fuera del Canon; si acaso, fuera de la imagen iconográfica de anteriores adaptaciones cinematográficas, con las que está familiarizada el público. Los Iconos inventados, estética, de objetos, frases y talante del personaje NO tienen nada que ver con el dichoso Canon…
Buena crítica, Jordi. Me hubiera gustado verla publicada en primer lugar.
Un Saludo.

























































