“Skyfall”: La caída del héroe
Prueba de resistencia física y emocional para James Bond, en la que el diálogo entre las convenciones de la saga y la renovación de su universo agrega un nuevo interés a la espectacularidad de las secuencias de acción.
Llegados a un punto de crisis en el que la gallina de los huevos de oro corre el riesgo de salvar el mercado o agotarse definitivamente, ninguna decisión más sabia que cortarle el pescuezo. No obstante, James Bond es el especialista en resurrecciones —llámelo secuela, llámelo reboot, llámelo saga superventas—, como reconoce de viva voz en “Skyfall” (ver tráiler y escenas), la celebración de los cincuenta años del personaje. Ya lo supo Arthur Conan Doyle cuando, abrumado por la fama y los beneficios de su Sherlock Holmes, optó por empujarlo cataratas abajo, ignorante él de que hasta la mismísima reina de Inglaterra podría solicitar una reanimación del héroe si así procedía. Steven Moffat intuyó, asimismo, que ése era un final lógico y soberbio para la segunda temporada de su serie para la BBC; muerte con ínfulas de metaficción que abre un largo paréntesis antes de la siguiente entrega. Y es que esta tercera parte desde que Daniel Craig se halla al cargo de 007 también se ha hecho de rogar entre problemas presupuestarios, atrasos indefinidos y vaivenes artísticos: una inestabilidad que se traslada a las hechuras de la misma película, y que hace de ella una rara avis en el universo de Ian Fleming, a medias entre el clasicismo de sus códigos y el discurso sobre la contemporaneidad.
Los orígenes de James Bond son el chispazo de una larga mecha de dinamita y la apoteosis de una inevitable explosión argumental que, de manera más interesante, lo es al mismo tiempo de su vocación como héroe popular —¿puede seguir siéndolo, en el ahora de la escasez económica y cultural, alguien que viste de traje, ha vivido siempre en ambientes elitistas, y se inspira en Turner y Tennyson?—. La muerte como principio, el aprendizaje como interludio y la niñez como desenlace invocan el trazado inverso de un titán mítico, que pensábamos nunca veríamos romperse. El problema, tal vez, sea que su protagonismo se vea ensombrecido a partir de cierto punto por el meollo de la situación, de modo que el foco ilumine, de pronto, a personajes surgidos siempre de la sombra. ¿Hay que matar a los mayores para rejuvenecer al mundo?, ¿cómo repartir entre creadores y criaturas las culpas de consecuencias mortíferas?, ¿es el imperio algo inamovible?, son algunas de las cuestiones que parecen atravesar el corazón de Bond mientras la cámara, como es habitual y sello de la casa, se entretiene en secuencias espectaculares y Sam Mendes agrega, sobre todo en los momentos de acción, información visual irrelevante.
La apertura lúdica, desenfadada y sexual de las primeras producciones se ha perdido casi definitivamente frente al empuje de lo que podría llamarse ‘gravitas Nolan’, o la tragedia de un héroe que ha sido un casquivano y el ojo derecho de mamá durante demasiado tiempo. La prueba de resistencia física y emocional de Bond acaba siendo más una broma interna que un serio cuestionamiento, pero los interrogantes sobre su conservadurismo quedan ahí, para cada uno. “Skyfall” no es una caída del universo del MI6, y asciende sobre los desiertos estéticos y narrativos propuestos en “Quantum of solace” (Marc Forster, 2008), aunque es en el diálogo entre la tradición —guiños poco camuflados al fan, convenciones como los créditos kitsch, la familiaridad de la canción de Adele, un villano delirante y gaylord de manos de Javier Bardem, inesperada voz crítica de la saga—, y el nuevo orden —cambios de rostros para personajes conocidos, la vigencia innecesaria del agente secreto en tiempos sobreinformados y de crisis imperiales— donde reside la elegía más poética, y la más difícil de superar, en lo que llevamos de Bond.
Calificación: 7/10
- Ficha de “Skyfall”
- Carteles de “Skyfall”
- Imágenes de “Skyfall”
- Tráiler de “Skyfall”
- Escenas de “Skyfall”
- Cómo se hizo “Skyfall”
- Entrevista a la actriz Naomie Harris
- Entrevista a la actriz Bérénice Marlohe
- Crítica (6/10): Espíritu y actitud / José Arce
- Reportaje: Vive otra vez / Jordi Revert
- Reportaje: La tardanza de 007 / Joaquín R. Fernández
- Reportaje: Presentación de “Skyfall” en España / José Arce
- Reportaje: Las mejores películas de James Bond / Jordi Revert
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
Imágenes de “Skyfall”, película distribuida por Sony Pictures Releasing de España © 2012 Metro-Goldwyn-Mayer, Columbia Pictures, Eon Productions, Danjaq y United Artists. Todos los derechos reservados.
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Parece que a casi todos los que hemos escrito sobre la película nos ha sido inevitable encontrar lazos entre el actual Bond y los “Batman” dirigidos por Christopher Nolan. Al fin y al cabo, esta última es una trilogía que ha marcado una época y que se ha ganado ser, en cierto modo, la vara con la que medir muchas grandes superproducciones a las que les presumimos además un cierto nivel de calidad. Para mí, si “Casino Royale” fue a Bond lo que “Batman Begins” al justiciero enmascarado, “Skyfall” sería, salvando las distancias, su “El Caballero Oscuro”. Mi opinión más extensa, con su permiso y por si a alguien puede interesarle, en http://elcadillacnegro.com/2012/11/01/skyfall-el-bond-definitivo/ . Un saludo!










Vaya crítica más pretensiosa. No deja claro cuáles son los puntos débiles y fuertes de la película, sino que se entretiene en verborrea que no lleva a ninguna parte. Que alguien me haga un resumen, porque no he entendido por dónde quiere tirar esta señorita.