“The collector” parece llamada a certificar la decadencia de la pornografía de la tortura. Marcus Dunstan busca propiciar al espectador la experiencia más desagradable posible, con escenas gráficas hasta lo repulsivo y desgana narrativa.
Como toda nueva tendencia del género, la aparición de la saga “Saw” en el año 2004 y la de la saga “Hostel” al año siguiente, marcó una nueva vía de explotación del terror —el torture porn, o pornografía de la tortura— que, con el paso del tiempo, ha generado productos aledaños o, directamente, subproductos en los que últimamente es fácil reconocer el agotamiento de ésta. “The collector” (ver tráiler), debut tras la cámara de uno de los guionistas de la saga “Saw”, Marcus Dunstan, es uno de esos derivados cuyo tardío estreno —su producción data de 2009— y su escasa repercusión plantean serias dudas sobre la necesidad, a estas alturas, de ir todavía más lejos en lo explícito de ese horror que ya prescinde de justificaciones, pero también de todo rastro de divertimento gore.

Con una premisa básica ligeramente más original que otros títulos del torture —un ladrón que se convierte en héroe accidental de una familia retenida y torturada a manos de un serial killer conocido como Exterminador—, la película de Dunstan pronto demuestra que su escasa inventiva queda lapidada bajo un desarrollo en el que la lógica brilla en todo momento por su ausencia —las trampas de la casa sólo están ahí para salir, pero no para entrar— y los personajes compiten por perpetrar las mayores estupideces. Y el motivo, claro, no es otro que el de poner la trama al servicio de las varias y nada imaginativas maneras de torturar, asesinar o despedazar a la carnaza de turno, sin más intención que la de propiciar la experiencia más desagradable posible a un espectador que no encontrará la desprejuiciada complicidad y humor del subgénero, pero sí una sucesión de secuencias exasperantes por idiotas, gráficas hasta lo repulsivo e irritantes en su banda sonora hecha de ruidos chirriantes y gritos de dolor.

Exhibición tan tarada y agotadora como el encapuchado verdugo al que alude el título, “The collector” parece llamada a certificar la decadencia de una tendencia a través de una nueva saga de la que ya se ultima la siguiente entrega. Para ser sinceros, este primer intento de revitalizar en niveles pornográficos la caligrafía de la tortura no pierde del todo las referencias estéticas dictadas por James Wan en “Saw” (2004) —los colores saturados, la atmósfera splatter modulada al amarillismo tonal— ni algunas sensaciones del giallo —alguna de las habitaciones-trampa podría funcionar como eco intempestivo de “Suspiria” (Dario Argento, 1977)—. Sin embargo, su desgana y su monotonía más allá de cualquier imagen que no implique carne siendo perforada, acaban haciendo de este subproducto algo tan prescindible como poco grato de ver.
- Ficha completa de “The collector”
- Carteles de “The collector”
- Imágenes de “The collector”
- Tráiler de “The collector”
Imágenes de “The collector”, película distribuida en España por Lauren Films © 2009 Liddell Entertainment, Fortress Features e Imaginarium Entertainment. Todos los derechos reservados.
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Quién dices que ha escrito la crítica, oscuro33??? Juasjuas, si es que cada uno ve lo que quiere ver. Por cierto, creo que no sabes lo que es un slasher, amigo.
Lo de Arce no tiene nombre,darle un 2 a este pedazo de slasher qu enos dejó a medio mundo cuando se estrenó en 2009 sorprendidos gratamente como un nuevo revival del subgénero ya saturado y sin nada que ofrecer y este sñor qu ele da a Juan de los muertos un 5 cuando eso ni me atrevería a decir que es una película siquiera,de verdad que este hombre es un frustrado director de cine que no pudo serlo.Que pena
























































