“Frank Miller’s Sin City: Ciudad del Pecado”, fuera o no la adaptación idónea del original en el que se inspiraba, resultaba un ejercicio de lo más estimulante en el plano de los logros pictóricos y la plasmación de un estilo deudor del cine negro más apasionante, del expresionismo y de otras tantas fuentes que no toca aquí desentrañar. El fin de recordar los méritos de aquella película no es otro que resaltar los que se han perdido en el camino hacia esta “The Spirit”, debut en solitario en la dirección cinematográfica del genial dibujante Frank Miller.

“The Spirit” carece de un pulso narrativo firme y consistente que haga de ella la experiencia intensa y absorbente que debiera ser. Muy al contrario, se presenta como una cinta de una trama enormemente dispersa y enormemente insulsa poblada de personajes de nula profundidad. Es más, el problema con los personajes va más allá de su mera superficialidad, pues en el intento por impostarles las voces y los ademanes más o menos heroicos, más o menos pomposos de sus equivalentes de cómic, acaban cayendo en la simplona caricatura. Si esto sucede es, en gran parte, porque Miller se pierde en numerosos intentos de dotarles de un humor estéril y perdido en cansinos teatrillos donde el villano Octopus (Samuel L. Jackson) se eterniza en sus discursos mientras Spirit espeta comentarios que fracasan en su pretendida jocosidad. La intencionada ridiculización de los arquetipos que ambos representan acaba, por desgracia, jugando en su contra.
Pero la pérdida más irreparable es la de la capacidad de Miller para erigir una ciudad que se constituya como personaje propio en su narrativa. Central City es un enclave sin alma cuando, por la relación explicitada entre héroe y contexto, debería resultarnos un inmundo agujero infecto de crimen y corrupción como era aquella Sin City. Sin embargo, Miller fracasa en su construcción y parece preocuparse más por los estilismos de la imagen que salpican el metraje sin que se integren en una economía visual coherente. Esto no le exime, por supuesto, de que la brillantez de su imaginario nos sorprenda gratamente en más de una ocasión, ni de que en los momentos en los que se entrega a las sombras expresionistas logre pequeños triunfos. Pero “The Spirit” clama algo más que eso: hace patente su necesidad de motivos argumentales menos desaboridos, de un paso seguro y unas identidades que no se encuentren disipadas despojando al héroe de todo carisma, tornando al villano irritante o a su ciudad la gran ausente.

Así que “The Spirit” resulta una propuesta fallida porque el tipo que se encuentra tras la cámara quizá resultara el adecuado para la severidad y lobreguez de “Frank Miller’s Sin City: Ciudad del Pecado”, pero no para el humor bufonesco y desafiante aquí requeridos. A Miller le falta brío narrativo y le sobra osadía en la ardua adaptación de las viñetas de Will Eisner. Esperemos que la venidera secuela de la ciudad del pecado nos devuelva su mejor versión.
Calificación: 4/10
En las imágenes: Fotogramas de “The Spirit” – Copyright © 2008 Lionsgate y Odd Lot Entertainment. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.
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