Aunque su calidad no se acerca a la de los títulos clásicos de Disney, la película supone un paso adelante en lo que se refiere al reciente cine 2D de esta compañía. Es divertida, amena y visualmente deliciosa, si bien sus canciones decepcionan.
Si bien actualmente lo que más atrae al público son las producciones de animación generadas por ordenador, John Lasseter decidió en su momento que Disney no abandonara las técnicas en 2D, las mismas que tantas alegrías le reportaron a dicha compañía en el pasado. Así, no sólo ha sido el responsable de que las últimas propuestas de Hayao Miyazaki se estrenaran en los Estados Unidos (con escasa fortuna comercial, por cierto), sino que además decidió dar luz verde a “Tiana y el sapo” a pesar del fracaso en la taquilla de “Zafarrancho en el rancho” (por suerte, el filme que es objeto de este comentario ha ingresado más de 100 millones de dólares en la taquilla norteamericana, el doble de lo obtenido por el mencionado título de Will Finn y John Sanford). Aunque la calidad de la película aún se queda lejos de la de clásicos recientes como “La sirenita”, “La bella y la bestia”, “Aladdin”, “El rey león”, “El jorobado de Notre Dame” o incluso “Tarzán”, supone un paso adelante en el regreso de la empresa de Burbank a sus populares cuentos de hadas.

Y es que Disney no debería avergonzarse de este tipo de largometrajes en los que lleva a la gran pantalla, con no pocas variaciones, relatos que han ido pasando de generación en generación durante años y años. En esta ocasión, Ron Clements y John Musker nos introducen en la Nueva Orleans de principios de siglo para que vivamos las aventuras de Tiana, una joven que sueña con tener su propio restaurante, y Naveen, un príncipe que busca una esposa con dinero para así poder dedicarse a lo que mejor sabe hacer: divertirse. El filme es una delicia visual, y todo ello sin necesidad de deslumbrar o de aportar algo nuevo al género. Las secuencias de las alborotadas calles de una ciudad repleta de detalles enseguida nos dejan encandilados, al igual que algunos de los pasajes de la cinta, tal y como sucede cuando la protagonista da rienda suelta a su imaginación y le dice a su madre cómo quiere que sea su local (la transición entre realidad y ficción resulta todo un acierto).

No obstante, la película no es perfecta y, aunque presenta personajes ciertamente interesantes y divertidos (en el primer caso podríamos incluir al malvado Facilier, mientras que en el segundo añadiría sin dudarlo a Charlotte, la alocada amiga de Tiana), posee un tramo medio en el que el ritmo sube y baja de forma descompensada. Se trata de un importante defecto al que habría que sumar otro más, en concreto la falta de gancho de las canciones escritas por Randy Newman. Sin embargo, en el lado positivo mencionaría su adecuada comicidad, tal y como se puede comprobar en la escena en la que los cazadores de ranas se golpean entre sí o en el instante en el que el cuerpo del socio del villano de la función se transforma poco a poco, provocando la hilaridad del respetable. Jovial, sencilla de ver e ideal para el público familiar, “Tiana y el sapo” es una prueba evidente de que el cine de dibujos animados en dos dimensiones aún tiene mucho que decir (y más si proviene de la factoría Disney).
- Ficha de ”Tiana y el sapo”
- Tráilers de “Tiana y el sapo”
- Entrevistas con los creadores de “Tiana y el sapo”
- Previa: Vuelta a los clásicos, por J. Revert
- Crítica (6/10): Animar la nostalgia, por J. Arce
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Tiana y el sapo” © 2009 Walt Disney Animation Studios. Distribuida en España por Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Todos los derechos reservados.
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Me alegra que hallan vuelto a hacer una peli de Disney al estilo clásico, Pero las canciones adaptadas en español me parece un trabajo de vagos.
Gata Dormida, ciertamente el personaje de Charlotte es desternillante, aparte de que, al menos bajo mi punto de vista, está muy bien doblado. Otra cosa es todo lo relacionado con las canciones, donde casi coincido con cada una de tus palabras.
Ignacio, más que facilona, la historia es sencilla, conceptos que considero diferentes. Respecto a la peor película de Disney, yo le daría este “mérito” a “Chicken Little”.
A mi parecer, es la peor película de disney que he visto en mi vida. Tiene estereotipos hasta en la suela de los zapatos.
En fin, porque sea disney no hay porque alabarla, la verdad. Es una historia superfacilona, que la podría haber escrito cualquiera en 10 min.
La verdad es que hacía demasiado tiempo que Disney no hacía una película clásica del estilo “la bella y la bestia” o “la sirenita”. Coincido contigo cuando dices que la calidad no es tan buena como las anteriores, para mí esos títulos siempre serán “la etapa dorada de la factoría Disney”, pero es un buen intento por volver a un estilo que parecía enterrado con tantas tecnologías. Sobre los personajes coincido en los que has comentado, sobre todo Charlotte, es un personaje secundario pero llena mucho en la pantalla. Aunque en general el argumento estuvo bien con sus golpes cómicos y dramáticos… Hay algo que se me escapa y se me queda un poco flojo, aunque no sabría decirte que sería, pero no podía ser perfecto.
La banda sonora es una delicia, pero en versión original, en español las voces escogidas (para mi gusto) no se adaptan a los personajes de Naveen, no tiene esa voz seductora cantando. O Tiana, de esa dulzura de voz pasa a demasiada voz, no digo que sea mala la cantante, pero el contraste es demasiado y me echa un poco hacia atrás. El cocodrilo algo me falla, lo que canta no es jazz, en la original es mucho mejor… Sin embargo Gurruchaga podría decir que es el mejor de todos ellos cantando.

























































