Disfrazada de obra menor, “Un tipo serio” es la mejor película posible para entender el universo interno de los Coen. El personaje de Michael Stuhlbarg es su mejor encarnación del desvalimiento existencial desde Barton Fink.
“Un tipo serio” viene disfrazada de obra menor, de título que entra de puntillas en la filmografía de los Coen, quizá por la ausencia de aspavientos estéticos, quizá también por la no presencia del particular star-system coeniano, pero en cualquier caso nada dispuesto a ganar el favor de nuevos acérrimos entre la galería. Sin embargo, aquellos que conozcan en profundidad la obra de los hermanos, sus mecanismos y sus conceptos esenciales, sus fundamentos temáticos y su sobresaliente identidad visual (pese a todo nunca anclada a manierismos estéticos), encontrarán en esta su última película la pieza más valiosa posible para el descifrado de su universo intrínseco, la más propicia para subrayar la cohesión interna de su cine. Un cine que, pese a los vaivenes al servicio de la comercialidad y pese a toda acusación de acomodamiento, sigue recorrido por constantes personalísimas e irremplazables que, bien al contrario, caminan hacia una profundización del discurso, aquí más que nunca asomándose a visos tremebundos.

Desde su prólogo remontándose a la maldición de una saga familiar, sorprendente e hilarante a partes iguales, los Coen perpetran un insondable (y perverso) juego de posibilidades que buscan la respuesta y panacea a la creciente angustia existencial de su desdichado, malhadado protagonista Larry Gopnik (Michael Stuhlbarg). La pregunta flota en la narración desde la misma finalización de los créditos iniciales, y se contiene en las primeras frases de uno de los himnos Woodstock por excelencia, el Somebody to love de los Jefferson Airplane que Danny Gopnik (Aaron Wolff) escucha a hurtadillas en medio de una soporífera clase de la escuela hebraica. Lo que en la mayoría de los casos se hubiera presentado como un detalle anecdótico (sabemos que los Airplane fueron condenados por la ficción a ser el eterno acompañamiento de viajes alucinógenos vía su tema White rabbit) aquí adopta una importancia capital cuando esas precisas palabras se convierten en la certificación de la certeza nihilista de los Coen, descacharrantes y trágicas en boca del hasta entonces silencioso rabino Marshak, y también conclusivas de un relato circular al que le pone la puntilla el epílogo más demoledor de cuantos han firmado los realizadores: tras un largo y tendido flirteo con el desastre, todo el terror y abismo existencial, hasta entonces amenazas latentes, se personan en el rostro que se desvela tras todo un metraje de intencionado ocultamiento; probablemente, el mejor plano-símbolo coeniano, y uno de los más sobresalientes del cine reciente.

El tándem conjuga, como su propio Mentaculus (ese croquis imposible de la probabilidad que pergeña Arthur Gopnik) encubierto, los senderos a recorrer de un mapa cinematográfico en el que el desmoronamiento vital va acompañado de una quimérica búsqueda de sentido, condenada a sufrir los más trágicos y absurdos avatares a costa de los cuales, claro, se ensañará la versión más despiadada del humor Coen. Como muestra, encontramos la negrísima secuencia onírica de reconciliación-despedida entre Larry y su hermano, o aquella de la fulminación de un grotesco secundario-gag. No obstante, los mayores logros de la caligrafía autoral vienen aquí dados por las enrarecidas atmósferas de tortura psicológica que Ethan y Joel Coen logran para momentos concretos (la llegada de Larry a casa con el consecuente e inmediato abordaje de todos los problemas familiares, con un brillante juego de la diégesis del diálogo), partiendo siempre desde un desacostumbrado minimalismo estético y beneficiadas por la espléndida dirección de actores, capaz de exprimir en Michael Stuhlbarg todos los matices entre el desconcierto y el patetismo. Así es como Gopnik se convierte, empequeñecido ante una pizarra gigante repleta de formulaciones para el principio de incertidumbre de Heisenberg, en el máximo exponente creado por los hermanos para significar el desvalimiento existencial desde el mismísimo Barton Fink.
- Ficha completa de “Un tipo serio”
- Fotos de “Un tipo serio”
- Tráiler de “Un tipo serio”
- Crítica (7/10): El principio de incertidumbre, por J. Arce
- Crítica (4/10): No apta para gentiles, por M.A. Delgado
- Previa: El profesor desquiciado, por J. Revert
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Un tipo serio” – Copyright © 2009 Focus Features, StudioCanal, Relativity Media y Working Title. Fotos por Wilson Webb. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.
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NO SE ENTIENDE nada de nada de nada….!!!! de que va la película?????
Yo ya no sé si para ser crítico de cine hoy en día se necesita ver belleza donde la mayoría no la ven. Esta película gustará a quienes les guste ir contracorriente en cuanto a opioniones, a quienes admiran más un plano concreto que un guión elaborado (y esto requiere un inicio, intermedio y final elaborados, no sólo una de esas partes), y también gustará a quienes quieran alardear de una gran mente cinéfila. Soy admirador de casi todos los trabajos de los Hnos. Coen, pero con esta película se han pasado. Pueden permitírselo por ser quienes son, pero han dado un claro paso hacia la “tomadura de pelo”. Quizás pretendían hacer una película nihilista donde nada ocurre, donde nada es interpretable, y pueda consiedrarse un éxito. Pero el cine, al igual que los libros, cuentos, y toda la cultura ancestral humana, cuenta historias con un fin. Puede ser curioso equiparar la película con la historia de los dientes dentro de ella, pero no tiene ninguna gracia.
Esta película gustará al snobismo intelectual surgido de la rabia que genera el taquillismo de películas como Avatar, pero a los que nos gusta que el cine sea algo más que una simple suma de escenas lentas y carentes de interés, seguiremos prefiriendo el trabajo pasado de los hermanos Coen que, como mínimo, generaba cierta admiración y sorpresa.
Los coen en decadencia. No de puesta en escena, sino de guión y narración.
Un desperdicio de película
[...] por ejemplo, se da el contrapunto de opiniones que mencionábamos al comienzo de esta nota. Jordi Revert considera que Un hombre serio es “la pieza más valiosa posible para el descifrado del universo [...]
Si quieres una buena critica razonada te remito al comentario de Miguel A. Delgado.
saludos.
A los que decís que es un rollazo y que los Coen estan en decadencia y todo eso, os agradecería alguna argumentación ya que no veo ninguna.
Yo fuí al cine temiendo ver como los Coen se iban a pique con un bodrio de película y la verdad es que salí con la sensación de haber visto una de sus mejores películas.
Según me pareció (puedo estar equivocado, puede que lo que voy a decir solo me lo parezca a mi…), en esta pelicula los Coen juegan mucho con los espectadores. Falsas pistas y despistes en toda regla se suceden en la película. Se nos presenta el azar como posible motor del cosmos por un lado, por otro lado se nos presenta a Dios (Yahveh en el caso judío) como posible administrador de los hados…no tenemos más que eso: posibilidades y teorias,ninguna certeza ante la tremenda (y para mi cómica en extremo) tempestad que se le avecina a Larry.
El pobre Larry Gopnik es victima de los continuos e insufribles azotes de ALGO (destino, Dios o… tal vez nada) e intenta comportarse como un hombre “serio”, un hombre recto. No olvidemos que se nos han dado los pilares básicos de la pelicula en almenos dos sencillas frases.
La primera es la cita rabínica que dice:
“Receive everything that happens to you with simplicity”
La segunda es el principio de una canción de los Jefferson Airplane: “When the truth is found to be lies, and all the joy within you dies”
Larry se enfrenta al desmoronamiento de todas sus “verdades”, va en busca de esa respuesta que tanto necesita y no encuentra…pero intenta resistir en su rol de hombre recto y tomárselo con calma. Descubrirá que lo mejor que se puede hacer es pasar página y no comerse la cabeza (tal como le aconsejan los rabinos)…pero siempre hay ese deseo de caer en la tentación y salirse de la linea recta.
El final de la película se puede entender de distintos modos (o puede no entenderse de ningún modo y punto), pero el caso es que nada más cambiar la nota al alumno que le chantajea, a Larry le ocurren cosas aun peores que las que le estaban ocurriendo: su hijo se ve amenazado por un tornado y el médico lo llama para hablar de su dolencia (posible cáncer), claro que todo esto puede ser solo casualidad y precísamente es a esto a lo que los Coen estan jugando durante toda la película. Esta película puede considerarse como ambigua y punto…personalmente, solo por el viaje me doy por más que satisfecho.
La película me hizo reir en casi todo momento, si os gusta el humor Coen os partireis sobremanera con esta película.
TODOS los personajes son tronchantes, esperpentos coenianos de su propia infancia.
Resumiendo: El mundo puede que esté regido por el azar, puede que por Dios, puede que por nada, lo más inaudito e injusto puede ocurrirte a la vez…pero en última instancia tu decides como te lo quieres tomar, ser sabio o no, todo lo que viene pasará y todo lo que pasó volverá algun dia.
Lo importante es que te lo pases bien en el trayecto y yo señores me lo pasé de pu** madre en el cine.
[...] http://criticas-de-cine.labutaca.net/2010/01/11/un-tipo-serio-jefferson-airplane-y-la-angustia-existencial/ [...]
Hola Luis,
Claro que no se parecen excesivamente, pero yo me refería a ese punto de vista de los Coen de que todo siempre puede salir peor… sólo era eso, está claro que las otras dos son estéticamente más brillantes y más cómicas. Pero a pesar de todo, yo sigo viendo una comedia en Un tipo serio pero es tan negra que puede llegar a verse como un drama…
Saludos
Yo tambien difiero Chache, esta pelicula tiene poco que ver con la gran “El gran lebowski” o “Fargo”, empezando por que esta es un drama y las otras dos transpiraban humor que en esta está al maximo diluido. Evidentemente la pelicula es “coeniana”, la han filmado ellos…
Pero sobre todo lo que mas me molesto fue el hemetismo que destila y que hace que el espectador sea incapaz de entrar en ella.
salud
Difiero con los últimos comentarios vertidos sobre esta película, que, como bien dice Jordi Revert en la crítica, es de lo más transparente con respecto al cine de los hermanos Coen.
Las mismas claves que se pueden ver en Fargo (película que cita Victor) o El Gran Lebowski están tan o más presentes en esta su última película. Por supuestísimo que el tono es más parecido a Barton Fink pero me atrevería a decir que no existe otra película más “coeniana”.
Un lujazo de película que, a mi gusto, recupera lo mejor de los hermanos Coen pero que al no estar envuelta en un papel de regalo muy brillante pasa desapercibida a los ojos de muchos espectadores.
Un saludo.
P.D. Yo me quedo con el genial momento en el que el segundo rabino le cuenta la historia del dentista gentil. Brutal.
En algunas peliculas sales decepcionado del final de la pelicula. En esta sales decepcionado de la pelicula, te preguntas donde esta el final – porque ha terminado – y te hace reflexionar cuando sales… te preguntas si el principio de la pelicula tiene algun significado y que relacion tiene con el resto del film.
Hay que decir tambien, que el nivel de interpretacion de los personajes es mas que discutible en ciertos momentos. Me gusto Fargo en su momento por los personajes y ambientacion, otras de su filmografia se dejan ver, pero esta denota una etapa de decadencia.
El que avisa no es traidor.
A pesar de los comentarios de que era pesada, un rollazo, que la gente se salía del cine … etc., etc.,fuí a verla y me encantó y ni una sola persona se marchó de la sala, que estaba llena. También me gustó mucho Quemar después de leer. Los actores que protagonizan estas dos películas o son absolutamente geniales o están genialmente dirigidos o todo eso y mucho más a la vez.
Un autentico rollazo, mejor os quedais en casa, asi os ahorrareis unos euros y un dolor de cabeza.
En ocasiones me pregunto que les ha sucedido a los Coen, ya que sus dos ultimas peliculas son un desastre, especialmente esta ultima.
saludos.
SPOILER
El rostro al que me refiero es el del último plano de la película, el del matón de la clase de Danny (creo que se llamaba Fagle) que se gira para mirarle cuando éste le llama, mientras al fondo vemos el tornado que se avecina. Un plano, a mi juicio, demoledor.
Saludos
me parece aun mejor crítica que la de tu compañero JOSE ARCE. ¡ Enhorabuena! Una pregunta: La escena que dices del rostro que se desvela ¿Es la del rabino mayor?.
A mi la escena que me deja pasmado (por su dificultad técnica) es la que introduce la cámara en el auricular al ritmo de JEFFERSON AIRPLANE, y sale en la sala de Rayos X. Y la que mas me seduce ( un claro paralelismo con la alucinación de Alicia con el gusano fumador) es la escena del absurdo ético con el padre del coreano. Gracias.

























































