“Up in the air” funciona, principalmente, gracias a un George Clooney en estado de gracia. A medio camino entre el cine independiente y Hollywood, Jason Reitman demuestra su buen hacer como director y narrador.
Jason Reitman es un chico listo, de eso no cabe duda. Si en la carrera hacia los Oscar® suele simplificarse la clasificación de las películas aspirantes dividiéndolas entre las que representan al Hollywood oficial y las que surgen de la esfera más o menos independiente, Reitman parece haber conseguido el aparente milagro de moverse en una tierra intermedia que sabe aprovechar las ventajas de unas y otras. Por eso, no debe de extrañarnos que en sus cintas encontremos una de cal y otra de arena: así, por ejemplo, “Gracias por fumar” era una ácida mirada hacia el mundo de la industria tabaquera, cierto; pero no lo es menos que en todo su metraje no aparecía un sólo personaje que fumara. Y en cuanto a la eficaz “Juno”, su segunda película y la que le permitió irrumpir ya con toda la fuerza en primera línea, baste decir que su historia estaba narrada de tal modo que ofrecía argumentos tanto a los abortistas como a los antiabortistas. Y claro, con esos antecedentes, no debería extrañarnos que en “Up in the air” vuelva a suceder algo parecido.

Lo bueno es que, a diferencia de otros cineastas calculadores, Reitman sabe dirigir, y sus películas están tan bien narradas que ofrecen los suficientes puntos de interés como para que el cinéfilo le disculpe las flaquezas. Es el caso de la cinta que provoca estas líneas, que en su primera hora ofrece momentos del mejor cine, desde unos estupendos títulos de crédito a la descripción del personaje encarnado por George Clooney, un solitario que se encuentra perfectamente cómodo viajando 322 días al año, alguien que adora justo lo que todo el mundo odia de los viajes en avión, y que considera los aeropuertos el mejor sitio donde vivir. Un ejecutivo que se gana la vida, además, trabajando para una empresa que despide a los trabajadores de otras empresas, cuyos directivos son cobardes incapaces de hacer tan desagradable tarea. Un trabajo que Ryan, el personaje de Clooney, hace con suma eficacia, con el grado justo de profesionalidad, de la misma manera que otros negocian fusiones o pactan porcentajes.

Un retrato que simplemente no funcionaría sin un Clooney en estado de gracia, un actor que aquí da un registro superior en una carrera ya rebosante de ellos, una interpretación elegante que remite a lo mejor del Hollywood clásico. Y con dos actrices femeninas, Vera Farmiga y Anna Kendrick, que le ofrecen el juego suficiente para las apasionantes réplicas y contraréplicas. Y con un recurso a extras no profesionales (de hecho, parados recientes que reviven la experiencia de su despido y hablan a cámara de cómo lo superaron) que ahonda en un falso toque documental que ayuda a engarzar la cinta en la actualidad de los efectos de la crisis económica.

Por eso, es una lástima que en su último tercio la película opte por el camino más tranquilizador y hollywoodiense, una incursión a lo Capra que casa mal con lo que le antecede, y en el que las virtudes que la hacían brillar bajan demasiado su presencia. Un tercio que no es exactamente malo, pero sí lo que cabe esperar de una producción bienpensante destinada a agradar a los miembros de la Academia. Y es el lastre de esta parte la que evita que “Up in the air” termine siendo la grandísima película que durante bastantes minutos hemos creído ver. Pero de ahí a decir que es un fracaso, dista un abismo: ocupen sus asientos, pónganse los cinturones y disfruten de lo que no falta en ella: un actor en pletórica forma, una historia bien trabada y un director que sabe cómo contarla… aunque no a lo largo de los 108 minutos de metraje.
- Ficha completa de “Up in the air”
- Fotos de “Up in the air”
- Tráiler de “Up in the air”
- Entrevista en exclusiva con el director Jason Reitman
- Clips y entrevistas de “Up in the air”
- Crítica (6/10): George Clooney vuela solo, por J. Arce
- Crítica (6/10): Un mismo viaje con distintos rumbos, por J.R. Fernández
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Escenas de “Up in the air” – Copyright © 2009 Paramount Pictures, Cold Spting Pictures, DW Studios, Montecito Company, Rickshaw Productions y Right of Way Films. Fotos por Dale Robinette. Distribuida en España por Paramount Pictures Spain. Todos los derechos reservados.
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En efecto, Miguel, da la sensación de que a la película se le podía haber sacado bastante más partido. Pero, en fin, Reitman es joven y espero que vaya aprendiendo de estos pequeños errores.
Yo, sin embargo, prefiero el tono de la primera parte, Joaquín, aunque una opción a lo Capra también habría podido ser posible. Y es que, en realidad, lo que casa mal es meter los dos registros en la misma película, porque no se benefician para nada.
En todo caso: una película bien recomendable, así que ¡lo que habría sido de no existir esa indeterminación!
Un saludo!
Miguel, no te falta la razón en tu referencia a Capra y, de hecho, me parecería estupendo que el filme imitara ese estilo de cine. El problema, como bien dices, es que su utilización sólo se hace en una parte de la narración, lo que provoca que resulte un tanto forzado.
Al igual que tú, pienso que se trata de una buena película, pero no tanto como para ser considerada la Mejor del Año.

























































