“Up” logra el milagro que quizá también sea el secreto de la intemporalidad de la obra: el feliz encuentro entre el relato clásico de aventuras y la revisión de lugares comunes de la animación. Una confluencia de talento, tradición y renovación.
Quizá la mayor paradoja de Pixar sea el haberse erigido como exponente de un cine más humano y humanista desde el mismo terreno de la animación. Y quizá su mayor mérito sea que esta sólo es una de sus virtudes, que son muchas. Tan visibles y tan recónditas que cada pieza, cada una de sus muestras exige varios visionados si uno aspira a respirar la totalidad de los detalles, de los mimbres infinitos que accionan ese deleite desbordante que creíamos exclusivo de la infancia. Hablar de las excelencias de Pixar podría resultar, a estas alturas, reiterativo. Si no fuera porque “Up” suma y sigue, porque responde a cualquier sospecha de encasillamiento con nuevos méritos que merecen una atención todavía mayor. Hablamos de la construcción de la humanidad, pero también de un amor creciente por el clasicismo, o de un aparato referencial que prefiere exquisitez a saturación. Hablamos de cine mayúsculo que ofrece más cuando el espectador más le pide. Cine que pulveriza expectativas anteriores creando nuevas y gigantes.
En sus primeros minutos, “Up” parece mostrarse continuista respecto a la primera mitad de “Wall·E: Batallón de limpieza”: su prólogo está marcado por el mutismo de los personajes y el uso de una banda sonora que puntúa la colección de momentos de la vida de Carl Fredricksen junto a su esposa Ellie. Ilusiones, promesas y renuncias que conforman los cinco minutos quizá más emotivos que el estudio haya firmado. Ciertamente, esa entonación nostálgico-melancólica durante la cinta podría haber sido devastadora. Pero nada más lejos, Pete Docter (“Monstruos, S.A.”) descubre pronto sus cartas y, al poco de la función, su montaña rusa ya desmiente el tono difícil con el que comenzó, sólo descubriendo más tarde que aquella era la excusa (magistral excusa) para dar pie al cuento moral que encierra el filme: la aventura de la cotidianeidad como la mayor aventura, el conformismo en los pequeños placeres de la vida («las cosas que más recuerdo son las aburridas», dice Russell) por delante de la épica magnificada del viaje.

Pero es inútil siquiera reprocharle su lección. Vano porque “Up” defiende su discurso, para mayor gloria del espectador, con toda la inteligencia integradora de un mensaje familiar que no parece recalcitrante o arcaico, favor de Pixar a Disney en la revisión del producto familiar. Otros favores pasan por la suma de fascinaciones: hay fascinación por la mitología que envuelve a los grandes exploradores, pero también socarrona simpatía por el farsante que pretendió sus galones (y hablamos aquí de Charles Muntz en el maravilloso noticiario al que asiste el pequeño Carl en un cine); hay encantamiento, de nuevo fascinación, por todo un catálogo relacionado con el vuelo que bien podría ser el del mismo Hayao Miyazaki (desde la casa flotante al zepelín de Muntz pasando por el escuadrón de perros, reminiscente del Red Squadron de “Star Wars”). Y por supuesto, el consabido gusto por conferir a objetos concretos un significado, bien sentimental (el buzón), bien multifuncional (el bastón).
Y en fin, la película de Docter logra ese milagro que quizá también sea el secreto de la intemporalidad de la obra: el feliz encuentro entre el relato clásico de aventuras y la renovación de lugares (demasiado) comunes de la animación. En el primer apartado, no es difícil acordarse de “El mundo perdido” de Arthur Conan Doyle, y tampoco debería sernos extraña la lucha de espadachines (no exenta de los achaques de la edad). En lo segundo, es representativa la decisión de reinventar la agotada tradición de animales parlanchines, confiriendo voz a los perros de Muntz sin despojarles de sus expresiones caninas (excelente trabajo, pues, en la distinción del locutor a través de gestos y movimientos), si bien sí habrá humanización en el guiño a las pinturas perrunas de Cassius Marcellus Coolidge.

“Up” es, en resumidas cuentas, una confluencia magnífica de talento, tradición y renovación. Una muestra de genialidad a todos los niveles, palmaria en lo tecnológico y en lo artístico, en lo narrativo y en lo referencial. Una pirueta cinematográfica de altura que prolonga una era de la animación marcada por la, en apariencia, inextinguible fecundidad creativa de Pixar.
- Más información sobre “Up”
- Fotos de “Up” (28)
- Tráiler español de “Up”
- Crítica (8/10): Echar a volar, por J. Arce
- Presentación de “Up” en España
- Vídeo en español de cómo se hizo “Up”
- Notas sobre cómo se hizo “Up”
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Fotogramas de “Up” – Copyright © 2009 Walt Disney Pictures y Pixar Animation Studios. Distribuida en España por Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Todos los derechos reservados.
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yo creo que para ser una pelicula para niño puede ser hasta un poco pesada…ay un momento que es muy aburrida hace falta mas accion…
El comienzo de la historia me parecio original, conmovedor y tierno, pero a partir de que aparece el niño explorador “insufrible” se me hace aburrida. Algunos toques atractivos como el ejercito de perros parlanchines, pero un guión que no engancha y un desarrollo que no entretiene.
Aunque excelente como muestra de cine, y entretenida, creo que se aleja un poco del concepto de pelicula para toda la familia, pues le falta ese humor que tuvieron peliculas como buscando a nemo y monsters INC. que se decantaban mucho mas por sacrte la risa, algo que los niños disfrutan mas. Aun asi un inprescindible como lo fue Wall-e
En Up he visto una pelicula donde la animación está dotada de un gran realismo: expresiones de los personajes, detalles … Sigue una trama simple y que nos viene anunciada desde el mismo momento en el que vemos el cartel de la película, pero para mi gusto fantásticamente combinada con el único dato que conocemos de la infancia del protagonista, su ídolo.
Por otra parte, muchos pueden penasr que se trata de un filme puramente cómico aunque, y como suele suceder demasiado últimamente, los gags son únicamente los que nos dejan ver en el trailer. Puede considerarse incluso extremadamente triste, si se es vista desde el punto de vista de la familia y el paso del tiempo.
En resumen, es otro acierto de Pixar en cuanto a animación, pero para nada se esperen una película de risa para toda la familia ni que les sorprendan.
Es una bonita película pero estoy de acuerdo en que los niños no entienden bien el porque del viaje.
Bonita primera mitad aunque contada demasiado rapido, mientras que la segunda parte se hace larga.
Ademas no merece la pena pagar 3 euros mas por verla en 3D.
“Up”: Una cautivadora aventura…
Gracias a un modélico e inteligente guión, la película no sólo deviene en un ejemplar entretenimiento, sino que además nos muestra pasajes de una sensibilidad que pocas veces habíamos visto en la gran pantalla. Imprescindible.
Un anciano. Un ni….
Es curioso escuchar a un niño de unos 6 años llorando y diciendo que se quiere ir… y tres filas mas atrás una niña de la misma edad ayudandole jaja . No me parece un film para todos los publicos… no creo que ningun pequeñin entienda la escena del hospital…aunque nada mejor que una de dibujos para explicarle la realidad del asunto.
Tocan muchos temas morales como bien dices , pero tambien exceden en dramatismo y se hace por momentos cansina , para este tipo de films personalmente hecho en falta mas momentos de humor.
Curioso el personaje canino , para mi el mejor.
De todas formas entretenida …



























































